Un mundo pintado en tu deseo

Leemos el Zohar y no comprendemos nada de esto. Y es cierto, no hay nada allí para ser entendido por nosotros. Después de todo, es para las personas que ya han alcanzado la espiritualidad y sienten el mundo espiritual.

Ellos ya están en el estado donde la fuerza del otorgamiento, no la fuerza del deseo de recibir, define su vida interna. En su caso, la mente funciona de manera diferente, tienen un tipo de vista diferente, ellos ven el mundo espiritual, y por lo tanto, entienden lo que el Libro está describiendo.

De hecho, el Libro está escrito para aquellos que viven en la espiritualidad, y por lo tanto, la persona que entra, lo entiende. Y alguien que sólo vive en el mundo material no puede puesto que describe un mundo completamente diferente, sobre el cual no sé nada, del que no he oído hablar ni he visto. Y por lo tanto, estas palabras no me dicen nada.

¿Qué debo hacer? Sólo puedo desear entrar en ese mundo, no para entenderlo intelectualmente. Si durante la lectura del Zohar, yo constantemente pienso en cómo hacer que me afecte y que es mi único deseo, ¡esto es suficiente! Es considerado como “Segulá” (un “remedio milagroso”). Cuando después de todos estos esfuerzos yo, repentinamente recibo la fuerza de la Luz y comienzo sentir lo que está sucediendo en el mundo espiritual, leeré o escucharé el Libro y comprenderé lo que está describiendo.

Entonces, emplearé mi mente también, puesto que en ese momento percibiré el mundo espiritual. Al usar mi conciencia, empezaré a trabajar en la sensación. Pero si no experimento un cierto fenómeno, ¿cómo puedo trabajar en ello conscientemente? Después de todo, la conciencia resulta de un sentimiento. En la mente, sólo conectamos los fenómenos que caen en el campo de nuestra visión y sensación.

Por lo tanto, antes que nada, tenemos que empezar a sentir el mundo espiritual y sólo después empezar a estudiarlo. Como un hecho, hasta entonces no tenemos nada que sentir. ¿Tenemos alguna idea de lo que hay detrás de cada palabra del Zohar y hacia donde apunta cada una de ellas: un “buey”, un “buey completo”, un “trono”, y así sucesivamente? ¿Qué buey y qué trono? Estas son fuerzas espirituales que llevan esos nombres. Pero ellas no significan nada para mí.

Todo el mundo espiritual es el mundo de las fuerzas. El mundo material es una imagen que estas fuerzas atraen a mi pantalla material. Por lo tanto, debemos pensar sólo en cómo experimentar lo que estamos leyendo. Tengo que pedir sentir más bien que entender. Y eso sólo es posible si estamos juntos, creando un deseo entre nosotros, y esforzándonos para que la Luz afecte este deseo y proyecte una imagen sobre él.

El deseo integral es como una pantalla de computador, mientras que la Luz es como una fuerza electromagnética que dibuja una imagen en esta pantalla. ¡Quiero que esto suceda! Y esto es considerado como la revelación del Creador a la criatura.

(35678 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/18/2011, “Introducción del Libro del Zohar”)

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