Una inclinación peligrosa

Extracto de la charla en el 3er Foro Mundial de Espiritualidad “La cooperación en el campo de la conciencia”, Arosa (Suiza), 23 de enero del 2006:

Todas las fuerzas de la naturaleza, excepto el ego humano están en equilibrio. Todas ellas forman un sistema único de fuerzas de la naturaleza y sólo el hombre perturba su armonía. En la naturaleza todo está interconectado y aspira al equilibrio dentro de sí mismo y con la realidad circundante. La violación de la similitud conduce a la violación de equilibrio, más allá de los límites del cual el organismo comienza a desintegrarse. La posibilidad de restablecer el equilibrio es la condición de vida. Hoy en día, los medios de comunicación masivos hablan mucho sobre esto. Todo está basado en el equilibrio de fuerzas. Esto es claro para nosotros, pero todavía nos falta la plena comprensión de la grandeza de nuestra participación en este proceso. Toda la naturaleza en todos los niveles de desarrollo se encuentra en un estado de equilibrio muy frágil. Y el hombre tiene que darse cuenta de que él está violando este equilibrio. La naturaleza inestable a nuestro alrededor depende totalmente de nosotros, y nosotros somos el único elemento en la creación, que está fuera de balance.

El hombre está en el centro del equilibrio natural, y sus fluctuaciones se reflejan sobre la naturaleza entera. Todo es automático e instintivamente equilibrado en los niveles inanimado, vegetativo, y animado, es así como toda la naturaleza opera. Y sólo el hombre está bajo interrogante. Se le da la libertad de elección, y lamentablemente esta es ejercida de manera egoísta, terriblemente: Estamos constantemente “inclinándonos” hacia lo negativo.

Estos errores se acumulan a lo largo de miles de años, y gradualmente sacamos de balance la naturaleza. Todo el mundo habla de esto hoy: Estamos más allá del punto de no retorno, y en este momento no hay nada que podamos hacer con la ecología, la contaminación de los océanos del mundo, el efecto invernadero, y así sucesivamente. En pocas palabras, “relájate, no tienes elección”.

En realidad así no es como están las cosas. Por el contrario, la Cabalá dice que está en nuestro poder. La inclinación actual fue causada solamente por el hombre. El problema está en darse cuenta de esto. Incluso hoy en día hay muchos “genios” que dicen que: “Nada de eso importa, son procesos cíclicos y recurrentes en la naturaleza.”

Obviamente, no estamos en una conferencia de ecología, y no estamos luchando por la protección del medio ambiente. Debemos entender que todo esto funciona de una manera completamente diferente. Este camino natural específicamente nos enseña a superar el desequilibrio y virar la tendencia en dirección opuesta.

¿Para qué? ¿Para existir en un mundo limpio? ¿Para estar en nuestras familias, con niños? ¿Para tener calma y una larga vida? Por supuesto que no. Tenemos que encargarnos por una razón totalmente diferente. Con el fin de comenzar a controlarnos a nosotros mismos, nuestra influencia en la naturaleza y por lo tanto adquirir la percepción externa de ella, elevarnos al mundo del hombre: el mundo espiritual, perfecto, y eterno.

(34012 – De la lección 2, Convención de Berlín del 01/28/2011)

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