¡Nosotros mismos construimos la espiritualidad!

Pregunta: Cuándo estamos criando un niño, hacemos nuestro mejor esfuerzo para prepararlo para la vida en este mundo, pero ¿cómo podemos entrar en el mundo espiritual, si no tenemos idea de lo que es?

Respuesta: La persona quien después de salir de casa de sus padres, entra en la vida adulta y quiere tener éxito, puede apoyarse en la experiencia de la vida de otras personas. No importa lo que él quiere ser, un ladrón, un sacerdote, un científico, o simplemente un vendedor en el mercado. Todos estos modelos pueden encontrarse en la sociedad.

Sin embargo, la persona que quiere avanzar espiritualmente no tiene ningún tipo de ejemplos o de apoyo. Ella  debe construir su entorno por su cuenta. Después de todo, lo único que llena toda la realidad es la Luz superior, y no hay mundos sin la persona.

En el instante en que activo mi deseo por la espiritualidad, acomodaré  inmediatamente todos los mundos entre el Infinito y yo. Es como levantar una escalera que conduce al mundo espiritual que existe sólo en forma de Reshimót, información de los genes espirituales.

En el artículo “El asunto del logro espiritual” del libro Shamati, Baál HaSulám escribe que todos los mundos con sus múltiples pasos sólo existen en relación con las almas. Por lo tanto, no puedo exigir, como lo hacemos en nuestro mundo, que se nos enseñe cómo comportarnos en la espiritualidad. Tengo que formar el mundo espiritual, que no existe en mí.

Mi trabajo es visualizar cómo el superior se relaciona conmigo  y cómo me relaciono con él. Si lo que veo en mi imaginación coincide con las Reshimót actuales, entonces todo está maravillosamente organizado ese mismo instante, de acuerdo con la ley de la equivalencia de forma. Si eso no sucede, la realidad espiritual no existe para mí.

Después de todo, sólo existe la espiritualidad  en relación con la persona que la revela, la construye, y la forma. En otras palabras, nosotros somos los que debemos construir el mundo espiritual, y tenemos que recurrir al Creador con la súplica de que corresponda precisamente con lo  que se estableció desde arriba en las Reshimót.

Por lo tanto, en hebreo el Creador es considerado como Boré (Bo es “ven” y Reh es “ver”), ya que eres quien estás creándolo a Él. Tú eres quien construye esta forma.

 (39120 – De la lección diaria de Cabalá del 18/03/2011, Escritos de Rabásh)

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