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No pierdas el aliento

Pregunta: Cuando empezamos a experimentar la presión de nuestro egoísmo, los golpes que recibe, ¿Cual es la forma correcta de apelar ante el grupo? ¿En qué debo enfocarme?

Respuesta: Si la persona no tiene una demanda interna para el grupo, ¿qué puede decirle? Hagamos lo que hagamos, lo hacemos deseosos. Si la persona no ve por qué debería volverse hacia el grupo, no lo hará.

Yo apelo al grupo si me siento impotente, si veo que no hay nada que puede salvarme, que soy incapaz de reformarme por mí mismo y de lograr algo, si me doy cuenta de que toda mi inteligencia aprendida y el potencial no me darán ninguna solución.

Sólo entonces estoy dispuesto a pedir ayuda a los amigos. La demanda emerge en mí cuando busco y deseo romper con este horrible estado de existencia. Es entonces cuando descubro que puedo volverme solamente hacia el grupo.

Apelo a él externa o internamente. Los amigos incluso ni lo siente, pero quiero recibir apoyo y fuerza de ellos. Y entonces me dirijo a ellos con una plegaria.

De lo contrario, ¿puedo realmente escuchar los consejos y pedir ayuda al grupo? El discurso no ayuda aquí, es sólo una pérdida de aliento. Sólo cuando un verdadero deseo ha madurado en mí me dirijo a los amigos. No importa si lo sienten o no. Está la fuerza del deseo en mi plegaria, lo cual la hace verdadera.

(36148 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/23/2011, Escritos de Rabásh)

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En la naturaleza humana

La naturaleza del hombre es completamente egoísta. Por lo tanto, no puede transformarla por sí mismo y necesita una fuerza externa que lo cambie. Esta fuerza sólo puede ser evocada por medio del estudio de la Cabalá en el grupo.

De hecho, admito que… uno no puede cambiar la naturaleza de su propia creación, la cual es sólo para recibir para uno mismo, mucho menos invertir la naturaleza de uno desde un extremo al otro, es decir, no recibir nada para sí mismo, sino más bien actuar únicamente para otorgar .

Sin embargo, es por eso que el Creador nos dio la Torá [la sabiduría de la Cabalá] y las Mitzvót [acciones en el grupo], que nos había mandado hacer… para llevar contento al Creador con ellas y no para beneficiarnos nosotros mismos… [Y por lo tanto] invertir nuestra naturaleza.

– Baal HaSulam “Un discurso para la conclusión del Zohar

(35949)

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El pacto de paz

La Torá, Bamidbár, 25: He aquí, yo le doy mi pacto de paz… porque él estaba celoso por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.

En esencia, estamos siempre en busca de la alianza, la conexión con el Creador para recibir todos los medios de Él, para organizarlos correctamente, y para acelerar nuestro desarrollo. Es por eso que el Creador dotó al hombre con una mente: Sólo así seríamos capaces de elevarnos por encima de nuestros instintos para forzar nuestro desarrollo, previniendo la velocidad de la Naturaleza, el Creador. Es así como nos “prevenimos” (Okvím) de Él, similar a como Jacob compró la primogenitura de Esaú.

A esto se parece nuestro camino hacia la meta y tenemos que construirlo en consecuencia. Toda nuestra actividad está destinada a acelerar el tiempo de las fases de desarrollo, superando su velocidad natural. Por supuesto, nosotros por lo tanto cambiamos nuestra actitud hacia el desarrollo y nuestras sensaciones en el proceso. Trabajamos exactamente en lo que corresponde al hombre (Adám), llenando nuestras vidas con “el trabajo del Creador” en vez de animar la existencia, la cual es completamente carente de la comprensión del proceso y de la meta. Ahí radica toda la diferencia entre la oposición y la paz en el mundo espiritual.

(36464 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/27/11, Escritos de Rabásh)

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Un proceso llamado “La Luz”

“La Luz” por sí misma no existe. Un fenómeno que se llama la “Luz”  tiene lugar dentro de la criatura.

A medida que la criatura se despierta para sentir este fenómeno, esto significa que dentro de ella en este momento se extiende la Luz. ¡Pero realmente nada se extiende ni no proviene de ninguna parte! Simplemente un deseo se despierta dentro de mí. Su carácter, su aspecto, su forma, su color, yo lo denomino la “Luz” que se extiende dentro de mí, que entra y sale, es una especie de proceso.

Aun más, ¡Ningún proceso ocurre en ningún lugar, sino en mi deseo! Un parte de estos procesos la llamo “mi deseo” y otra parte la denomino la “Luz”. En otras palabras, mi deseo cambia, pero los fenómenos que ocurren en este momento dentro de él los llamo la “Luz”.

(36327 – De la lección diaria de Cabalá del 12/31/2010, Talmud Eser Sefirót)

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“Serás un errante en la tierra”

Pregunta: Cuando yo vivo en Israel, me atrae el extranjero, pero después de salir de Israel, quiero volver. ¿Qué tiene de especial la tierra de Israel, que causa tales sentimientos encontrados?

Respuesta: Cada persona con una inclinación por la espiritualidad es atraída a la tierra de Israel. Es especialmente fuerte entre aquellos que estudian la sabiduría de la Cabalá. Gente que no tiene relación con esta región, con su idioma o su cultura sienten que pertenecen a este lugar porque es donde pueden ser llenados. Es la ley manifiesta de  equivalencia, de acuerdo con la rama y la raíz.

Hay un ser espiritual “tierra de Israel”, el atributo de otorgamiento y amor, y la tierra de Israel corporal que es afectada por una fuerza superior especial. Desde este lugar se extiende por todo el mundo, y es por eso que se llama la Tierra Santa.

Esta fuerza de amor y unidad, la fuerza de la revelación espiritual, se manifiesta sólo para las personas que viven aquí, que anhelan por ella. Y los que no, se sienten mal aquí: No entienden por qué viven en este lugar. El aire de esta tierra, la fuerza que trabaja en este espacio, trae a la persona más cerca a la espiritualidad o lo empuja hacia afuera. La persona se encuentra bajo la influencia de la tensión espiritual y, o bien se relaciona con ella o no.

En muchas generaciones, los que querían conquistar Israel no pudieron permanecer en ella. Diversos pueblos la invadieron sólo para más tarde dejarla. Pero hoy, una nueva realidad está siendo construida aquí. Aquellos que no pertenecen a ella huyen, mientras que aquellos que no han discernido claramente, deambulan. La dejan y vuelven, una y otra vez retornan, comprobándose sí mismos.

En verdad, toda la nación de Israel se formó inicialmente de gente de Babilonia, cuyo patriarca Abraham reunió a los que lo rodeaban de acuerdo con la ley de “Ama a tu prójimo como a ti mismo“. Por lo tanto, el amor es nuestra única conexión. Si no estamos unidos por el amor, no somos una nación, sino simplemente estamos separados, individuos no relacionados unidos por el odio del mundo entero.

Cuánto tiempo durará este continuo deambular, depende de la difusión de la sabiduría de la Cabalá, que explica a la gente la razón de sus acciones. En realidad no sé por qué, ellos repentinamente salen de esta tierra y vuelven posteriormente. Pero si ellos entienden que esto ocurre con el fin de determinar si pertenecen al pueblo de Israel y de que ocupen su función en el plan de la creación, el único propósito de la existencia humana en este mundo, entonces todos los errantes cesarán. Con la ayuda de la sabiduría de la Cabalá, ellos reforzarán la influencia de la fuerza superior en sí mismos, acelerando así el desarrollo, su asentamiento aquí, y la realización de su destino.

(36358 – De un programa de televisión “Pregúntale al cabalista” del 04/04/2010)

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Reemplazando una inclinación

Pregunta: La humanidad se puede dividir en tres partes: una parte está inconsciente del proceso que le lleva hacia la revelación del Creador; otros participan en este proceso, están conscientes de su maldad y están utilizando el método de la corrección; y el tercer grupo está compuesto por aquellos quienes ya han alcanzado la corrección. ¿Cuál es el papel de estas partes y la relación entre ellas en el programa de la creación?

Respuesta: Todas ellas están juntas en un sistema integral. En cuanto a aquellos que ya alcanzaron la corrección, el sistema está abierto para ellos, y ahora ellos están ayudando a los otros a corregirse, con total entendimiento y conciencia de lo que es necesario hacer.

Otros están haciendo el esfuerzo para reformarse. Eso nos incluye a nosotros, a nuestros amigos alrededor del mundo, así como a las almas que no están “vestidas” con un cuerpo, ya que ese “vestirse” con un cuerpo está determinada por las necesidades del trabajo espiritual. Por lo tanto, nos transformamos con la ayuda de las almas superiores y a través del otorgamiento hacia los de más abajo, aquellos que no han despertado todavía.

Toda esta imagen la vemos de esta forma solo nosotros. La verdad es que no podemos decir que el sistema esta corregido en un tercio, un tercio en rehabilitación y un tercio muerto. Esta completamente vivo. Nosotros, sin embargo, estamos discutiendo un grado en el cual una persona despierta a la conciencia y se da cuenta de donde se encuentra y que es lo que le está sucediendo. Con respecto al Creador, todo lo demás permanece en un estado de perfección, y solo las almas deben estar plenamente conscientes de eso.

Esto significa que deben descubrir toda su maldad, lo que significa el deseo de disfrutar entendido como la inclinación al mal, limpiarlo de maldad y mantener el deseo puro.  Entonces, en lugar de maldad, en lugar de esta intención egoísta, la Luz les dará una intención adicional para otorgar, la cual es vista como “buena”. Por lo tanto, la inclinación al mal será reemplazada por la inclinación al bien.

(36153 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/23/2011, Escritos de Rabásh)

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Los cabalistas en la Torá y los mandamientos, Parte 36

Queridos amigos, por favor, hagan preguntas sobre estos pasajes de los grandes cabalistas. Los comentarios entre paréntesis son míos.

613 consejos y 613 órdenes

“… Con esto nos queda claro aquello que se menciona en varios lugares en el Zohar, que lo que es denominado como TaRIaG Mitzvot (613 Preceptos) son “TaRIaG Eitin de Oraita” (613 consejos de la Torá) [de cómo corregir el Kli]. Y en muchos lugares en el Zohar se lee que los “TaRIaG Mitzvot” son “TaRIaG Pkúdim” (613 órdenes) [las luces que tienen que entrar al Kli corregido]. Ya que de comienzo la persona está obligada a guardar Torá y Mitzvot a fin de purificar su cuerpo [él mismo del egoísmo] y desarrollar su alma [la aspiración por el otorgamiento y amor].

Entonces encontramos que para él, las 613 Mitzvot están en el aspecto de los 613 Eitin; es decir “consejos” [este tipo de corrección], de tal manera que finalmente será purificado para llegar delante del Rey [la elevación por encima del egoísmo], y merecer la Luz de Su Rostro. Puesto que la observancia de la Torá [atracción de la Luz] y el cumplimiento de las Mitzvot [la corrección de 613 deseos egoístas] lo purifican lentamente [del egoísmo natural], hasta que sea recompensado con la Luz del Rostro del Rey de la Vida [la propiedad general y universal de otorgamiento y amor]. [De lo contrario, no hay uso de sus acciones]

De igual manera está escrito en la Guemará: “¿Acaso le importa al Creador si se faena al toro por la garganta o si se lo faena por detrás del cuello [es decir que las acciones mecánicas en sí mismas no tienen ningún significado]? Excepto que no nos dieron la Torá  y Mitzvot sino para purificar con ellos a Israel” [aquellos que se esfuerzan por el Creador, la propiedad de ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’].

Sin embargo, luego que ha sido purificado [de los deseos egoístas] suficientemente y merece la Luz del Rostro del Rey [el atributo de otorgamiento], entonces los ojos y alma [la deseo de otorgar] le serán abiertos y será recompensado para alcanzar [dentro de sí mismo], las 613 Luces Sagradas, que se encuentran en los 613 Mitzvot [los deseos corregidos], los cuales son el secreto de Sus Nombres Sagrados [el el alcance en esto], los mismos que le llegan por motivo de su alcance.

Y por medio de la observancia de cada una de las Mitzvot [la corrección de cada deseo], se apropia [recibe dentro de él] de una parte de la luz que acompaña a la Mitzvá. Porque en definitiva la Mitzvá es el Kli [deseo], y en él se viste la Luz; es decir, es un Nombre Sagrado [Su propiedad individual] cuyos detalles se le atribuyen a esta Mitzvá. Lo que significa que: “La Mitzvá es una lámpara y la Torá es la Luz”.

– Baál HaSulám, “Introducción al libro, De la boca de un sabio”

(35834)

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