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Esperando el milagro de la revelación

Pregunta: ¿Cómo puede ser que una persona que ha estado estudiando durante años aún no ha alcanzado la plegaria, una súplica para la corrección?

Respuesta: Vemos que el desarrollo de los niveles inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza así como el del hombre se llevaron a cabo durante miles de millones de años. Dicen que el universo surgió hace unos quince mil millones de años. La tierra ha existido durante cinco mil millones de años. Las primeras personas aparecieron en la tierra hace alrededor de unos 200,000 años. Y el hombre comenzó su corrección espiritual con Adam HaRishon hace 5,770 años.

No es accidental que estos procesos se desarrollen en un lapso de tiempo. Existe un orden específico en la revelación del rompimiento y de su corrección. Y al mirar este desarrollo, debemos entender que requiere de un gran número de acciones que se deben realizar dentro de la Maljut común con el fin de que en su interior ocurra algún tipo de cambio tangible y significativo.

Por consiguiente, a pesar de que anhelamos alcanzar la meta tan rápido como nos sea posible y queramos revelarla ahora, en este preciso momento, y revelarla en toda su perfección, no obstante tenemos que ser muy pacientes. Y a pesar de lo que sea, debemos esperar la llegada del Mesías en cualquier momento, es decir la llegada de la fuerza general que nos corregirá y completará toda la corrección.

Pero, pasan los días y con cada nuevo día que llega, las correcciones se van dando en nuestro interior. El día y la noche se unen y es así como avanzamos. Es decir, tenemos que entender que Maljut del mundo del Infinito, que revelamos contiene tal multitud de acciones, que su revelación tiene que suceder gradualmente, paso a paso.

Somos incapaces de entender y percibir la profundidad de la vasija o el deseo que revela al Creador. Reflexionen en la revelación para las que nos estamos preparando: ¡es la revelación del Creador! Esta es una fuerza y un poder que no son humanos, con un gran número de matices. Es tan grandioso que no siquiera podemos entender de lo que estamos hablando. Es debido a esto que la preparación para esta revelación sucede en nuestro interior a pasos tan pequeños.

Cuando se nos revelen estos pasos más adelante, ¡veremos que hubo un gran número! Pensamos que no hay cambios de un momento a otro, día con día, e incluso mes a mes,  pero estos cambios se revelarán y entenderemos cómo es que nos afectaron, y en general, todo lo que sucedió con el paso del tiempo.

[37656] De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de marzo 2011 sobre La Plegaria.

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Lección diaria de Cabalá el 10 de marzo 2011

¿Qué es la plegaria?  Lección 2

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El Libro del Zohar  – Ekev,  Ítem 7, Lección 2

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Talmud Eser Sefirot 3, Parte 9, Ítem 6, Lección 5

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Tema de la lección: La Vida y la Muerte, Lección 1

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La creación nadando en un océano de Luz

Sólo existen dos fuerzas en el universo: la fuerza del otorgamiento, el Creador; y la fuerza de recepción, la creación.  Comienzan estando opuestas una de la otra siendo la fuerza del Creador infinita, como un océano de Luz que está en reposo eterno. Y la fuerza de la creación comienza con un pequeño punto dentro de esta Luz de Infinito.

La voluntad del Creador es la de elevar este punto de manera que llegue a ser tan grande como la Luz e igual a ella de todas las formas tanto en tamaño como en cualidad.  Esto significa que lo bueno y generoso del Creador ha llevado a cabo su acción buena y benevolente, la acción de otorgar.

Por lo tanto, el Creador le da a la creación todas las cualidades que están presentes en el deseo de recibir placer, opuesto a lo que está presente en el Creador, que es el deseo de otorgar, de manera que la creación decidirá de manera independiente y libre escoger el estado de otorgamiento del Creador, como la cualidad más elevada y deseable comparada con todo lo que está presente en la creación.  Aunque obtenga la oportunidad de recibir cumplimiento infinito para su propio beneficio, preferiría permanecer vacía solo para estar cerca de la cualidad de otorgamiento.

En este sendero la creación tiene que pasar a través de una enorme cantidad de discernimientos, pero todos ellos se pueden dividir en dos partes: entendimiento cuantitativo y entendimiento cualitativo.  Todo el trabajo de la creación se encuentra en el entendimiento de su maldad.  Tiene que entender cuan mala es su cualidad egoísta de recepción en comparación con la cualidad de otorgamiento del Creador.

Y la razón por la que es malo no se debe a que le causa sufrimiento a la creación. En ese caso la creación elegiría de manera egoísta el otorgamiento. Sin embargo, estos discernimientos del bien y del mal no deben depender de los deseos de la creación misma, lo que significa que no puede escoger algo que sería capaz de disfrutar de manera natural.

La elección tiene que hacerse desde el punto donde sea independiente de tus propios deseos  de manera que prefieras otorgar para garantizar esta cualidad, porque es la más glorificada de todas. Y esto no debe suceder porque planeas recibir algún tipo de cumplimiento o beneficio de ella.

Por lo tanto, en este camino la creación siempre comienza por preguntar, “¿Quién es el Creador para yo escuchar Su voz?” Y “¿Qué recibiría yo por todo este trabajo?” Es decir, revela todo sus deseos, toda la vasija (Kli) y su tamaño así como su cualidad, realizándose a sí mismo y exigiendo cumplimiento natural de acuerdo con sus cualidades egoístas.

Entonces funciona al analizar los deseos desde adentro, y alcanza el entendimiento de que es completamente limitado y sus aspiraciones están dirigidas hacia su propio placer, que por lo tanto es falso.  Bajo estas condiciones, no puede valorar objetivamente la verdad.

Y cuando intenta alcanzar la verdad para no depender de sus propios deseos, para no quedarse “colgado” entre el cielo y la tierra, se ve a sí mismo como “mitad pecador y mitad justo” como si estuviera en la balanza de la justicia. De aquí en adelante la creación comienza a trabajar por su cuenta y a su libre elección.

De la primera parte de la Lección Diaria de Cabalá del 10 de marzo sobre La Oración

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Renacer en cada nuevo grado

Pregunta: ¿Es capaz un Cabalista de medir con precisión la “fuerza milagrosa” de la Luz superior como en un experimento científico, o es un axioma para él, como lo es para nosotros?

Respuesta: No, nunca sabemos cómo nos elevamos hacia el próximo grado.  Es como en el ejemplo de Rabí Shimon que cayó tan bajo justo antes de alcanzar el grado más elevado, la corrección final, que se convirtió en una persona regular, sencillamente Shimon el del mercado.

Cuando se trata del próximo grado, siempre operamos a través de la fe por encima de la razón, y nunca sabemos lo que va a suceder allí. Puesto que ya tengo experiencia, puedo decir que un mayor otorgamiento y un amor más grande y la unidad esperan por mi allí, pero debido a que no lo siento todavía, no tengo la habilidad de predecir nada ni siquiera con un 1% de precisión.

Siempre es algo completamente inesperada y nueva, una total “actualización”, un cambio  completo de todos mis componentes, mejoras de todos los diez Sefirot.  Usualmente, se siente como una fuerte renovación la cual me provee de una impresión tan abrumadora que todas las cosas se voltean en comparación a cómo estaban antes.

Toda la percepción de la realidad, sensaciones y entendimientos cambian.  Esto sucede en cada grado, sin importar donde esté la persona.  Cada vez se transforma en una nueva criatura.

(37433) De la primera parte de la Lección Diaria de Cabalá del 8 de marzo 2011 sobre La Importancia del Estudio.

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Sólo los héroes entrarán al palacio del rey

Baal HaSulam, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot,” Ítem 133: Y sólo los héroes entre ellos, cuya paciencia resistente derrotó a los guardias y abrió la puerta. E instantáneamente se les fue otorgado mirar el rostro del Rey…

Pregunta: ¿Cuál es el grado de “paciencia resistente”?

Respuesta: Una persona llega a la sabiduría de la Cabalá “agonizando” para alcanzar todo de una sola vez, pero cuando no tiene éxito, empieza a enojarse consigo mismo, el Creador; y todo el mundo. Es así como el deseo sano, fuerte egoísta de una persona se expresa cuando se da cuenta que no tiene ninguna oportunidad de ser llenada, ya que es totalmente opuesto a la fuente de llenado.

El grado de paciencia se forma en una persona cuando empieza a entender lo que implica el camino espiritual y comprende la necesidad de cada etapa. Como si con un par de pinzas, grano a grano, la persona recoge sus impresiones acumuladas, completamente consciente de que sin estas, no puede juntar los “bloques de construcción” de su alma. Después de todo, el alma de una persona contiene dentro de ella miles de detalles diferentes, cada uno de las cuales debe refinarse, y es por esto que es imposible saltarse una cierta etapa.

Baal HaSulam escribe que sólo aquel que camina a lo largo del sendero para las correcciones  gana la mayoría, debido al hecho de que se somete a profundos discernimientos. De hecho nuestra alma no es un rompecabezas de dos dimensiones, sino más bien una estructura completa que se expande en profundidad en todas direcciones debido a que cada alma debe contener todas las almas dentro de ella.

Este es un espacio espiritual multidimensional donde una persona con su cuerpo se conecta absolutamente con todas las almas como si a parte de ella no hubiera nadie más. Por consiguiente, una persona tiene que llevar a cabo discernimientos muy grandes.

Entonces, la medida de paciencia no implica el grado de tu auto compostura o, a la inversa, impaciencia. El Creador es una inmutable ley de la naturaleza, y no hay nada que puedas hacer. Por ejemplo, en verdad, puedes gritar a una máquina todo lo que quieras cuando no puedes hacer que funcione, pero esto no te ayudará en lo absoluto.

El grado de paciencia es cuando una persona se esfuerza en obtener el acercamiento correcto a su avance espiritual con la ayuda de su entorno. En otras palabras, hasta que todos nosotros nos unifiquemos, nuestro Kli (vasija) no se completará, y no seremos capaces de entrar a las habitaciones del Creador. Debemos alcanzar un cierto grado mínimo, el llamado Seah (cantidad de esfuerzos). Esto requiere paciencia.

Tú debes constantemente dirigirte al grupo y pedirle apoyo, aprender a tener paciencia de los demás. Sin embargo, esto sólo se considera como paciencia cuando, de hecho es un compromiso mutuo con los demás.

Paciencia es cuando sé que no obtendré la espiritualidad primero que los otros. Tengo que trabajar junto con ellos, avanzarlos, y entonces en último lugar, entraré al mundo espiritual. Es precisamente  la conciencia de mi ser lo último que define el grado de mi paciencia. Esta es una propiedad muy importante que se deriva del hecho de que no hay nada sino sólo un único Kli (vasija) y la Luz, mientras yo solamente los estimulo hacia la unificación.

Esto es, cuando todos se esfuerzan por llegar a la cima de una montaña y pisan el palacio del Rey, yo no corro adelante de todos ellos, sino que los empujo desde atrás. Yo soy el último en línea. Si estoy dispuesto a hacer esto, esto significa que tengo resistencia de paciencia. Si asisto a todos, entonces después ellos llegarán a transformarse, yo, también me reformaré.

Nadie puede llegar a la corrección primero que su entorno. Esto se considera como una persona que es incapaz de elevarse por encima de su círculo ya que este es un sistema sano en donde todas sus partes interactúan las unas con las otras.

¿Cómo entonces habrá una parte que está corregida dentro de esta mientras que otra no lo está? Por lo tanto, mientras una persona se esfuerce más en elevar su entorno, llega a ser más exaltada. Sólo este tipo de acercamiento le conduce al éxito.

También, el grado de nuestra paciencia se mide por nuestra habilidad de transformar el sufrimiento, de tener que componernos, en otorgamiento y placer. En aquel caso, la medida de paciencia que “resistió” este trabajo se transforma en un gran Kli (deseo)

Después de todo, toda impaciencia es una expresión auténtica del ego que está “ardiendo” con deseo de ser llenado y odia todo lo que implica conseguir tal llenado. El grado de paciencia de una persona domestica a este ego, lo reforma, y llega a ser el criterio de avance espiritual del hombre.

Por último, la medida de paciencia son los mismos Kelim no corregidos que me separan del Creador ya que es en ellos donde siento la impaciencia.

[37071] De la Lección Diaria de Cabalá del 25 de febrero de 2011, Introducción al Estudio de las Diez Sefirot

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El camino a través del corazón roto

Con toda nuestra fuerza estamos intentando al menos realizar algún tipo de acción práctica de otorgamiento, para ver a nuestro ambiente como otorgante y perfecto. Queremos rebajarnos ante el ambiente y ver a los amigos como los grandes de la generación, para que a través de ellos recibamos la oportunidad de llegar al Creador. Pero entre más lo intentamos, más nos damos cuenta que sólo lo deseamos en forma egoísta, para aprovecharnos a expensas de todos y para a todos en beneficio propio

Estas oportunidades constantemente se revelan a la persona y ve que de inmediato las reconoce y quiere usar a la sociedad para sus intereses personales. Estos son los mejores momentos, las revelaciones de la verdad. Y si la persona está dispuesta a soportarlas y avanzar sin abatirse por ello, sino que continúa moviéndose en dirección al otorgamiento al ambiente, entonces revelará su deseo cada vez más.

Verá que sin importar que tanto intenta actuar para el otorgamiento, para otorgar al ambiente y revelar la Creador a través de los otros con el fin de otorgarle a Él, en respuesta a todos los intentos, continuamente revela pensamientos de “egoísmo roto” e intenciones opuestas, es decir síntomas de un corazón roto.

Solamente en la medida en que la persona aspire al otorgamiento y  la santidad, revela las expresiones de la fuerza impura que rige sobre él. Y no hay nada que hacer acerca de esto porque necesitamos esta revelación. Si el egoísmo se revela a una persona con tal fuerza que llegue a odiarlo y no quiera permanecer en él, esto es una plegaria.

Luego de esto, no es necesario pedir ya nada. Si lo hace, serán peticiones artificiales. Una plegaria es la sensación que se encuentra en el corazón. Si una persona siente cuanto sufre por sus inclinaciones egoístas, que le impiden emplear los medios que deberían conducirle a otorgar al Creador, entonces  ya es suficiente. Por medio de esto, ya se acerca al Creador. ¡Todo parece estar de cabeza! Se encuentra cercano al Creador precisamente cuando revela cuán roto y opuesto es su corazón del Creador.

Se deduce que debemos entender que nuestro trabajo es opuesto al trabajo de los religiosos que se siente perfectos, inspirados y enaltecidos. En la Cabalá es todo lo contrario: el camino al Creador está en el corazón roto, que es cuando descubrimos cuán opuestos somos a Él. Y de este descenso profundo, clamado al Creador, revelamos que tenemos un punto de contacto con Él.

En consecuencia, la alegría y la desesperación llegan simultáneamente, apoyándose y uniéndose. En este momento el Creador se revela como resultado de la unificación de estos dos opuestos en uno solo.

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de marzo 2011.

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Un viaje alrededor del mundo con El Libro del Zohar

Pregunta: ¿Cómo podemos llevar nuestros movimientos internos para que coincidan con el texto del Libro del Zohar?

Respuesta: En relación con otras fuentes cabalísticas, esto es realmente fácil de hacer con El Zohar, porque la velocidad y la lectura del texto es tal que todo lo que tienes que hacer es sentir cómo “fluir”, junto con él.  Pero esto no significa que usted está escuchando su sonido como el ruido de un río que fluye.

“A la par con él” significa que está tratando con mucha calma, como está escrito: “Las palabras de los sabios se escuchan en calma.”  Vas junto con los autores de El Zohar sin ningún tipo de resistencia, organizando tus movimientos internos para adaptarte al sonido de las palabras.  Si te has perdido unas pocas palabras y no las escuchaste, no te preocupes y sigue adelante con las siguientes palabras.  Por lo tanto, continúa con el flujo como un barco de madera sobre las olas, repitiendo todos los caracteres del agua.

Así es como debemos permitir que nuestras cualidades, deseos y sensaciones fluyan junto con el texto del Zohar, como en la superficie del agua, tratando de adaptarse a este flujo, tratando de encontrar donde estas cualidades y deseos están dentro de nosotros como El Zohar las describe.  Pero hay que buscarlas simple y fácilmente.  Lo más importante es dejar que este flujo pase a través de ti.  Después de todo, somos sólo una vasija o Kli a través del cual este flujo completo de palabras debe entrar.

Cuando leemos El Zohar, no intentamos activar la mente o discernir las definiciones interiores.  Incluso en lugares en los que El Zohar parece hablar con términos técnicos, científicos, usando el lenguaje de la Cábala, también debemos tratar de que este texto pase a través de las sensaciones en lugar de la mente, significa escuchar a nuestros propios sentimientos e impresiones, tratando de sentir cómo cada palabra hace eco en nuestro interior, independientemente de la lengua que usa El Zohar.

De la 2da parte de la lección diaria de Cabalá el 9 de marzo 2011, El Zohar

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Una protección contra los problemas

Pregunta: ¿Cómo podemos sostener la intención correcta en nuestra vida cotidiana? ¿Y cómo debe reaccionar una persona a los problemas que enfrenta?

Respuesta: Está escrito que una persona tiene que hacer todo el esfuerzo posible para revelar su conexión con el Creador y con el mundo, sin importar lo que suceda. “¿Si no lo hago para mí mismo, quién lo hará por mí?”

Aún no comprende las causas, pero al final, debe percibir que todo lo que sucede es necesario y es lo mejor para su avance espiritual, Debe pedir a su grupo y al grupo mundial que piensen los unos en los otros, para que ninguno pierda, dentro de su pensamiento, la conexión con la fuerza superior, con “No hay nadie más aparte de Él”.

Tan pronto como nos unamos con una conexión entre nosotros  y con el Creador, entonces nada malo podrá ocurrirnos. Se debe a que entramos al proceso que se denomina “cumplir con un mandamiento” y la persona que cumple con un mandamiento no puede recibir un daño.

Si una persona hace una corrección, entonces nadie puede perjudicarle. Incluso si pasa por un descenso, este tendrá el propósito del ascenso y la corrección. ¡Será un descenso sin el cual el ascenso sería imposible!

[37540]

De la primera lección en la convención en el Mar Muerto el 24 de febrero 2011.

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Aquellos cuyo corazón está roto

Los escritos de Rabash. ¿Por qué dice que “El Creador cura los corazones rotos”? Es porque lo más importante para la persona es el corazón, ya que es la vasija para Luz superior. Pero si la vasija está rota, entonces todo el llenado se derrama.

Por consiguiente, el corazón está roto, si el deseo egoísta rige sobre el corazón, entonces la Luz no puede ingresar. Todo lo que recibe la persona en forma egoísta va a las fuerzas impuras (Klipot). Esto se denomina, “un corazón roto”.

Por lo tanto, una persona pide al Creador ayuda para curar su corazón roto porque no puede ingresar allí nada espiritual y sólo el Creador puede salvarle. Es debido a esto que está escrito, “El Creador está junto a aquellos cuyo corazón está roto”.

El Creador creó una creación perfecta. Pero entonces, con el fin de dar a la creación la habilidad de entender, sentir, revelar y valorar este estado perfecto, Él tuvo que llevarlo a través de los estados que son opuestos a la perfección en cada forma. Entonces la creación preparará, adquirirá la fuerza, las sensaciones y la capacidad de revelar la perfección con la que fue creada.

Los estados que son opuestos a la perfección se llaman “rompimiento”. Existen sólo en relación a la creación, dentro de su sensación y entendimiento. Es decir, una persona revela que su corazón esta roto – que todo sus deseos están rotos y que es regido por el egoísmo. Y como con una vasija rota, todo el llenado que se le vierte, se derrama y cae en los deseos egoístas.

Apasionadamente la persona siente que quiere el otorgamiento, pero no es capaz de obtenerlo porque todo su corazón está roto. Súbitamente revela que todos sus pensamientos y deseos, su aspiración entera por otorgar, está de hecho dirigida a lo opuesto: la recepción egoísta.

Es decir, que se encuentra desgarrado en dos direcciones. Una es su apasionado deseo por el Creador, que parece provenir desde el fondo de su corazón. Pero revela que en realidad en el fondo de su corazón quiere lo opuesto.

Entonces, como resultado de estas dos direcciones opuestas que se revelan dentro de él, la persona siente que su corazón está roto. Es debido a esto que pide al Creador que cure su corazón para que sus intenciones aspiren por el Creador, el otorgamiento a su prójimo, en una sola dirección, sin retorno a sí mismo.

Entonces se considera que la plegaria verdadera ha sido aceptada desde arriba, como está escrito, “El Creador está cerca de aquellos cuyo corazón está roto”.

Este discernimiento es todo lo que requerimos.

[37554] De la primera parte de la lección diaria de Cabalá el 9 de marzo 2011, sobre La Plegaria.

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