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Esto nunca ha sucedido antes

Pregunta: Un par de años atrás el mundo se encontraba en una crisis económica. Hoy el mundo está en una crisis política. Parece que compartimos una agenda común, tendencias, e incluso pensamientos. ¿De dónde viene esta sincronización global?

Respuesta: Estamos todos interconectados en un sistema común. Y no me refiero a nuestros “inventos”, como el Internet o los teléfonos celulares. Nosotros existimos en una red de fuerzas y están dispersas alrededor como pequeñas bolas. Esta red interna nos une el uno al otro.

Nos guste o no, todos nuestros pensamientos, deseos y acciones interactúan, se influencia recíprocamente. En consecuencia, ciertos acontecimientos tienen lugar en ciertos lugares, de acuerdo con el programa dentro de la red.

¿Quiénes somos? Somos derivados, seres creados. Y es por eso que no debemos juzgar al mundo según su apariencia externa, como si realmente hiciéramos algo nosotros mismos. La red de telecomunicaciones no es la razón de nuestra conexión, pero es un signo de ello. Esta da testimonio: Ahora estamos listos para la red de fuerzas que nos atrae aún más. La red de conexión mundial también representa una nueva etapa de nuestro deseo egoísta, que evoca respuestas aún más fuertes de esta red común.

En cualquier caso, somos activados por esta red, no la construimos. No debemos ser guiados erróneamente por la idea de que creamos el Internet y ahora estamos unidos por este. Podemos crear cualquier cosa, pero esto no añadirá una gota de unidad. Me refiero a una proyección, un signo de una total interconexión interna, una parte de la cual se ha manifestado claramente, digamos, en un cinco por ciento.

Estas conexiones en todo el mundo, sin duda, sólo seguirán fortaleciéndose. El mundo se convertirá en inseparable y viscoso, y veremos cosas que nunca antes han existido.

(37589 – De la 4º parte  de la lección diaria de Cabalá del 3/9/11, sobre el tiempo)

El director ejecutivo del Creador que gobierna toda la creación

Residimos en un sistema de fuerzas que se expande de Arriba hacia abajo. Y por lo tanto, fue formada una escalera de peldaños en este sistema, donde cada peldaño está hecho de fuerzas opuestas, en sus varias combinaciones  en términos tanto de altura como de cualidad.

Y toda la diferencia en esas fuerzas está en la profundidad del nivel de deseo (Aviút) en el que funcionan ya que la profundidad del deseo cambia su cualidad. Después de todo, el deseo puede ser de cualquier grado: inanimado, vegetativo, animado, y hablante (0-1-2-3-4).

Pero cuando comenzamos a escalar, recibimos al principio sólo una fuerza: la receptora. Entonces, comenzamos a trabajar con el grupo, y dentro de este vemos la segunda fuerza: la fuerza de otorgamiento. Es en comparación con esta fuerza que descubrimos la fuerza de recepción, que no es la misma que el deseo terrenal con el que llegamos inicialmente.

Al comenzar a estudiar Cabalá y tratar de unirnos con el grupo, por medio de eso evocamos la Luz que ilumina un nuevo deseo dentro de nosotros que está en contra de la unificación, del grupo, del amor, y del otorgamiento. Entonces, con la ayuda de esta Luz, llegamos a conocer nuestra maldad.

Sólo debido a que se involucra con el grupo surgen esas dos fuerzas en una persona y permanecen una en contra de la otra: la fuerza del amor y la fuerza del mal, ambas conectadas a la meta espiritual en la que una persona está trabajando para adquirirla. Y todas las propiedades y tendencias con las que inicialmente llegó a la Cabalá no importan realmente para nada. Son simplemente los atributos de su cuerpo animado.

Por lo tanto, todo el éxito en el avance depende de cómo una persona se esfuerza por involucrarse con el grupo y llegar a la unidad. Descubrirá la fuerza de rechazo, y ambas fuerzas comenzarán a trabajar: algunas veces en turnos y otras veces al chocar entre sí. Y entonces conocerá la fuerza de la plegaria, sin la cual es imposible unificar esas dos fuerzas en una.

Por una parte, él no desea perder su “yo” bajo el poder infinito de la fuerza de otorgamiento, pero tampoco quiere permanecer como esclavo de su egoísmo, la fuerza de recibir. En la persona, se desarrolla un carácter independiente que está justo en la mitad entre esas dos fuerzas y toma decisiones. Él quiere elevarse por encima de esas dos fuerzas, la derecha y la izquierda, en la línea media. Y esto es lo que le pide al Creador en su plegaria.

La propiedad de Bína que recibe una persona le permite mantener ambas fuerzas en equilibrio y estar por encima de ambas. Él adquiere la fuerza de “recibir con el fin de otorgar”, que le deja otorgar al Creador. Ambas fuerzas, recepción y otorgamiento, residen en él, mientras él mismo se convierte en la cabeza (Rosh) del Partzúf espiritual y decide cómo y hasta qué grado puede otorgar. Así avanza el hombre por los peldaños espirituales.

Él no le pide al Creador la fuerza para vencer a los otros, sino una oportunidad de unificarlos y estar por encima de ellos con su “cabeza”. Esto es en lo que piensa todo el tiempo. Y es por esto que es considerado un sabio, un “discípulo de un sabio” (Talmíd Jajám) quien, gracias a sus plegarias, siempre aprende del Creador (el sabio) para ser capaz de usar esas dos fuerzas correctamente.

Así, una persona se eleva por encima de la Creación y llega a ser como el Creador, usando la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepción mientras permanece por encima de ellas y toma decisiones. Justo de la misma manera, la criatura comienza a actuar.

(37695 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 3/10/11, sobre la oración)

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Lección diaria de Cabalá – 03.14.11

Extractos del Tema: pasajes seleccionados: Arvut como condición para la recepción de la Torá
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El Libro del Zohar, selecciones, capítulo “Ekev” (Porque), “Diez cosas para hacer en una comida”, ítem 31, Lección 4
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Talmud Eser Sefirót 3, parte 9, ítem 8, Lección 7
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Tema: La globalización – Vivimos en un mundo integral
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El Buen Entorno – 03.13.11

Mi buen entorno – Consejos diarios del Dr. Laitman

Cruzando juntos el Majsóm

Pregunta: ¿Podemos cruzar el Majsóm durante la próxima convención?

Respuesta: ¡Es lo que esperamos y deseamos hacer todos juntos! El “Majsóm” es la barrera entre este mundo y el espiritual, es decir, es reemplazar la intención egoísta en el hombre por la intención de otorgar. La diferencia entre ellas, la línea fronteriza, la división impenetrable, es considerada como el “Majsóm” (una barrera, una barra de carretera).

Todos nosotros vivimos en un momento único. Hasta nuestra generación, todo el mundo pasó esta barrera, el “Majsóm” individualmente, al acumular los esfuerzos internos de cada uno hasta que se alcanzara la medida suficiente, hasta que la “copa se rebosara”, y un nuevo estado se revelara repentinamente a la persona.

Hoy en día existimos en un mundo global que se despliega ante nosotros cada vez más. Y nuestro grupo cabalístico no es sólo de unas pocas personas como solía ser en el pasado lejano cuando sólo diez cabalistas se reunían, ahora tenemos millones de amigos alrededor del mundo.

Por lo tanto, creo que vivimos una nueva época en la cual cruzar el Majsóm, como es descrito en la Torá, llega a ser realizado: “por toda la nación”, o en masa. Espero que la revelación sea dada a todo el grupo mundial o por lo menos a la parte de él que permanece en conexión constante con nosotros en los estudios y en el trabajo. Es decir, no será sólo a unos pocos individuos seleccionados de entre la multitud, sino a todos nosotros juntos.

Después de todo, el proceso de corrección ha alcanzado un estado tan avanzado que la Cabalá sale de la ocultación y se abre a todos. Este debe traer la transformación no sólo para algún pequeño grupo aislado como solía ser hace tiempo, sino a un grupo mundial a gran escala como el nuestro.

(37791 – De la lección sobre la preparación interior para la Convención WE! del 3/10/2011)

La Convención de Cabalá es el acelerador más poderoso para el crecimiento

La evolución de la humanidad demuestra que el desarrollo es un proceso gradual y polifacético. Esta sigue un programa específico y una dirección en la cual cada elemento se une al proceso general, que es “depositado” en la cuenta colectiva, y por lo tanto los cambios se acumulan poco a poco.

Nuestra transformación interna se lleva a cabo de una manera similar. Y a pesar de que anhelamos completarla lo más rápido posible, se necesita tiempo y requiere múltiples acciones: Nos movemos un paso adelante y un paso hacia atrás, sometiéndonos a ascensos y descensos. Pero la transformación no ocurre en un instante, es todo un proceso de cambios acumulados en los cuales cada “centavo” se añade a una sola cuenta. Y es por eso que toma años.

El remedio más eficaz para la corrección es un trabajo destinado a la unificación. Por lo tanto, los cabalistas ponen una condición inmediata a la persona a la cual la fuerza superior trajo al grupo: Él tiene que decidir que el trabajo más importante es conectarse con el grupo y unirse con los demás, mientras que los estudios son sólo el medio de nuestra unificación.

En otras palabras, es totalmente contrario a lo que pensamos cuando entramos en el grupo. Inicialmente pensamos que el grupo es sólo un lugar donde podemos estudiar, como en una universidad, con el fin de adquirir conocimientos. Pero es al revés, y los años pasan antes que la persona comience a comprender gradualmente que la clave no es recibir conocimientos, sino cambiar los atributos internos propios. Al estudiar con el grupo, él recibe una fuerza especial, una fuerza que reforma y experimenta su influencia especialmente en sus relaciones con el grupo.

Los resultados auténticos del avance son evaluados según la cercanía o lejanía del grupo que siente la persona, según el grado en el que lo necesite, si es capaz de vincularse con él, y qué valor le asigna a este. Todo es medido únicamente en relación con el grupo porque al final, son ellos quienes deben unificarse con el fin de experimentar el mundo espiritual dentro de su correcta conexión, al unirse como un hombre con un corazón.

A su alrededor, no hay sólo compañeros, sino que ellos se convierten en partes de su alma. De hecho, no hay alma dentro del hombre, y los científicos están perdiendo el tiempo al buscarla en algún lugar dentro del cuerpo. El alma humana reside en todos los demás. Según la medida en la cual uno sea capaz de salir de sí mismo y unirse con los amigos que lo rodean, es todo este deseo “externo” el que se convierte en su alma.

Esta es la razón por la que le damos tanta importancia a nuestras convenciones y actividades similares, cuando un gran número de personas de todo el mundo se reúnen y surge una poderosa fuerza de unidad. Durante cada hora de la convención, estamos, de hecho, realizando correcciones, específicamente en nuestra unificación mutua.

Por lo tanto, debemos valorar las reuniones, como el medio más importante de avance, entre todos los demás. Nada es más eficaz en términos de llevarnos cada uno de nosotros y todos juntos más cerca de la transformación y de la revelación del mundo superior que la convención.

Incluso durante la convención, no todo ocurre al mismo tiempo, sino que “centavo a centavo, se acumula una gran suma”. Es necesario someterse a varias reuniones de este tipo, hasta que descubramos la verdadera conexión entre nosotros y la Luz superior se revele en nuestra unificación, que es considerada como la revelación del Creador a los seres creados.

Por lo tanto, antes de ir físicamente a tales reuniones, la persona necesita prepararse mentalmente. Es necesario sintonizarse para estar listos para entrar en este lugar: familiarizarse con todas las actividades que se aproximan, con los materiales de estudio, canciones, temas de debate, y el aprendizaje en general sobre la Convención tanto como sea posible. Más adelante, nos será más fácil centrarnos en nuestras experiencias internas y no distraernos, no perder las fuerzas emocionales y mentales en los detalles externos, técnicos.

Por lo tanto, debemos familiarizarnos con todos los materiales y toda la programación con antelación y llegar allí con un único deseo: “Yo deseo unirme con los demás con todo mi corazón y alma, porque el mundo espiritual será revelado sólo en la conexión entre nosotros, y no en cada uno de nosotros individualmente. Quiero que este cosmos vacío entre nosotros sea llenado con la actitud cálida y amable hacia los demás, puesto que ¡este es precisamente el lugar donde la fuerza superior, el Creador, se revela a los seres creados! “

(37800 – De la lección sobre la preparación interior para la Convención WE! del 3/10/2011)

¿Cómo podemos hablarle al mundo sobre la fuerza de la unidad?

Pregunta: ¿Cómo podemos explicar el método de la enseñanza cabalística en la ONU?

Respuesta: Cuando me encuentro con políticos y activistas religiosos que representan diferentes religiones, les hablo de la educación por medio de un entorno adecuado. Cuando las personas se unen entre sí de la manera correcta, descubren una fuerza adicional de unidad dentro de su entorno. Esta fuerza tiene su raíz en la naturaleza misma e influye en todo el mundo.

Cuando un grupo de personas se unen realmente, cuando cada persona se conecta con los demás, entonces esta fuerza de unidad, la fuerza superior, literalmente, nace entre ellos. Se instala entre ellos y adquiere un lugar, su propia existencia. Así es como se expresa la fuerza común unificada del grupo, que apoya a todos los amigos.

En la Cabalá, nos referimos a esto como “unión”. Esto se refiere a la única fuerza oculta en la naturaleza, que se manifiesta dentro de nuestra unidad. Podemos llamarla “el Creador” o no, pero de una manera u otra, es una fuerza real de la naturaleza que percibimos y con la cual trabajamos.

Viene y trabaja conmigo de acuerdo con ciertas leyes. Yo la revelo mientras me acerco a ella, y cuando lo revelo, empiezo a percibirla e influirla por medio de mis cualidades cambiantes. El “Creador” es una ley fija, y cuando sé cómo influir en esto de acuerdo con la estructura de HaVaYaH, puedo hacerlo sin ningún problema, de la misma manera en la cual influyo sobre cualquier otra fuerza.

La única diferencia es que esta es una fuerza colectiva y universal. Y es por eso que está oculta. Es porque no estamos unidos todavía. Es por eso que somos incapaces de alcanzarla. Se revela en el interior de la unidad, pero aun no hemos sentido algo como esto. A medida que nos unimos entre nosotros, literalmente, extraemos de la naturaleza misma la fuerza fundamental, única, mientras que todo lo demás se desprende, se deriva, y se crea de ella.

Para mí, el Creador es esta fuerza, porque todo salió de él. Por otra parte, el “Creador” (Boré) significa: “ven y ve” (Bo-Re). Me conecto con Él y entonces Lo veo y Lo revelo en la acción, en todas mis sensaciones.

Naturalmente, en este momento estas explicaciones pierden si vigor. Ellas no se manifiestan en sentimientos, sólo si nos unimos, Lo revelarás dentro de esa unidad. La fórmula es muy simple.

La revelación del Creador está dividida en 125 grados, de acuerdo con la fuerza centrífuga de nuestro egoísmo y de nuestra alienación. Esta fuerza de la alienación está dividida en cinco grandes grados, y cada uno está dividido en otros cinco grados, y estos también se dividen en cinco grados. Esto suma 125 grados de rechazo mutuo. Pero cuando me acerco, cuando me dirijo a este rechazo dentro de la unidad, revelo al Creador mientras asciendo los 125 grados hasta que alcanzo la unificación absoluta, completa la absoluta fuerza de unidad.

“Dios” (ים – אלה) y “naturaleza” (הטבע) tienen el mismo significado de acuerdo con la guematría. No es mística. Ven (Bo) y ver (Re), es el Creador (Boré).

Yo digo lo mismo cuando hablo con diferentes activistas en diversos foros, especialmente en el extranjero. Es sólo que a veces uso palabras diferentes para decirlo.

(37779 – De la lección 3, Convención del Mar Muerto del 2/25/11)

El lugar donde no habita el Creador

Pregunta: En una de sus conferencias ha dicho que una persona debe agregar el Creador a su lista de amigos. ¿Qué significa eso en nuestro trabajo espiritual?

Respuesta: Si le preguntas a los psicólogos, ellos pueden contarte lo que le sucede a una joven pareja que acaba de casarse. Cuando comienzan a vivir juntos, después que el período de luna de miel ha terminado, llega un periodo de reclamos mutuos, insatisfacción, tensión, y conflictos, y ahora tienen que trabajar muy duro para poder seguir viviendo juntos.

Estos períodos pueden ser largos o cortos, y esto depende por completo del ejemplo que ellos vieron en casa de sus padres. En este momento, una pareja joven necesita la asesoría de psicólogos o padres para que las ayuden a conectarse con base en el respeto mutuo y el compromiso, en vez del amor.

Ellos tienen que aprender a evitar presionar los botones del otro, que causan los conflictos entre ellos mientras permanecen dentro de sus egos y mientras que se unen de manera egoísta a su pareja. Esto es lo que sucede en nuestra vida diaria. Sin embargo, este enfoque no funciona en nuestro desarrollo espiritual.

Mientras avanzamos en la espiritualidad, la persona tiene que buscar estos puntos de tensión y hacerlos visibles en lugar de ocultarlos porque “la Torá saldrá”, precisamente de estos puntos. Si una persona los ve correctamente, deseando discernirlos y utilizarlos para reformarse a sí misma, entonces en vez de exigir algo más, él se esfuerza por alcanzar su mal interior.

Esto sólo es posible cuando la persona camina junto con el Creador, como si estuviera sosteniendo en Su mano, como está escrito: “¡Ven conmigo a Faraón!” Uno tiene que discernir este faraón, este mal interior, y entonces dominarlo y reformarlo, unificarse con él, y huir de él. Pero mientras trabaja con el mal, la persona debe estar siempre adherida a la meta y usar la fuerza del Creador.

Todos los conflictos, argumentos, y tensiones pueden ser revelados entre los amigos en el grupo solamente con la condición de que luchen por la unidad, si hacen esfuerzos para juntarse. Sólo entonces verán que ellos se odian unos a otros y no tienen ningún deseo de volverse uno solo. Por lo tanto, deben traer al Creador al interior de esto para que Él pueda reformar este odio. Después de todo, es el Creador, quien muestra al hombre donde reside su mal. Este es el lugar donde Él no habita, el lugar sin Luz.

(37869 – De la lección del 2/25/11, Escritos de Rabásh)

Lección diaria de Cabalá – 03.13.11

Nada es malo en este mundo, todo es necesario y digno de su propósito
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El Libro del Zohar, selecciones, capítulo “Ekev” (Porque), ítem 7, Lección 6
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Un Tsunami en la extensión más profunda de tu alma

Pregunta: ¿Cuál debe ser nuestra actitud frente a los desastres naturales que estamos presenciando, así como frente a otros problemas?

Respuesta: Estamos viviendo en una época particular en que nuestro deseo egoísta empieza a mostrarnos nuestra falta de equilibrio con la naturaleza en todos sus niveles.

La parte inferior de la naturaleza es el nivel inanimado, en donde ahora revelamos nuestra falta de equilibrio y armonía con la naturaleza general. Y lo mismo es verdad en los siguientes niveles de la naturaleza: el vegetativo y el animado; es sólo que por ahora no lo notamos.

Nos encontramos dentro de una terrible crisis, “una crisis de relaciones”, con un ángel que se llama “Domem” (inanimado), así como con un ángel que se llama “Tzomea” (vegetativo) y el ángel llamado “Jai” (animado). Todas estas formas de la naturaleza se encuentran en una inmensa falta de correspondencia con nosotros y en oposición frente a nosotros. Nuestra obligación es corregirles porque sólo el hombre puede corregir el resto de la naturaleza, si se corrige a sí mismo.

Por consiguiente, las catástrofes que vemos a nuestro alrededor son nuestro propio reflejo. Toda la responsabilidad es nuestra. No hay nada que pedir de los niveles inanimado, vegetativo y animado del mundo; ellos ascienden y descienden junto con el hombre.

Mediante los problemas en los niveles animados, vegetativo y animado de la naturaleza que nos rodea, podemos ver qué tanto estamos no corregidos. Todas estas catástrofes son un reflejo o las demostraciones de nuestra propia falla, por no mencionar el nivel “hablante” de la naturaleza, la sociedad humana. Miren lo que está sucediendo en el mundo.

Tenemos la oportunidad de organizar una vida verdaderamente paradisiaca sobre esta tierra, pero miren lo que estamos haciendo. Si un visitante de otro planeta pudiese mirar lo que estamos haciendo con el planeta Tierra, pensaría que sencillamente estamos desquiciados. ¿En dónde se quedó la inteligencia y la sensibilidad humanas? ¿Es de esta forma en que realmente un humano pensante y razonable organiza su vida? Sólo un necio, o un ser lleno de odio harían tal cosa.

Es decir, ahora mismo, estamos gradualmente revelando nuestro verdadero estado. Y solamente a través de la corrección interior alcanzaremos la armonía con el mundo exterior.

[37909] De la primera parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de marzo 2011

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