Una demanda por la Luz

Si una persona siente un anhelo por convertirse en humano y lo utiliza correctamente, ella es llamada “Israel”, lo cual significa “directo al Creador” (Iashár-Él). Él quiere apuntar toda su actividad y todas las circunstancias que encuentra, de una manera que los conecte con el Creador. Entonces, en cada situación y en cada momento en la vida quiere estar bajo la influencia de la Luz que Reforma.

Al construir estas cosas por sí mismo de la manera correcta, la persona descubre que él está de pie ante la Luz, el Creador, y todo su trabajo yace sólo en aspirar a la demanda que está enfocada en esta fuerza de corrección. Después de todo, viendo el panorama, sólo existen dos en el mundo entero.

En este caso, la persona construye correctamente también su entorno. Los amigos son parte de su alma, que pertenecen al mismo deseo. En la medida en que los agrega a sí mismo, la Luz viene y corrige esa unidad, sustituyendo su forma de recepción con la forma de otorgamiento mutuo. Entonces todas las criaturas que rodean a la persona se convierten en partes de él y todo se funde en completitud por medio de la Luz.

Así es como llegamos al estudio, a la utilización del método cabalístico, y alcanzamos la meta de la creación. Al tratar de tomar la dirección correcta antes del estudio y en otras ocasiones, una persona determina la velocidad de su avance.

(De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 02 de Marzo del 2011, Escritos de Rabásh)

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