Una despedida para el viejo mundo

El desarrollo material del hombre se detiene y libera espacio para una nueva etapa de evolución.

Hoy todas las esferas de nuestras vidas están permeadas por la desesperación. Ha llegado un punto en el que no sabemos qué hacer con nuestros hijos. Después de todo, los trajimos a este mundo para una buena vida, pero no es lo que vemos aproximarse en el futuro.

¿Por qué una persona se engancha a una vida familiar si esta no le trae ningún cambio positivo? Debe haber una razón para tomar una carga tan pesada.

Estar atado a un lugar o país en particular se está volviendo algo del pasado. Las personas simplemente quieren una vida mejor, y están dispuestas a ir a donde puedan encontrarla. Así es como rompemos todas las fronteras, limitaciones, y las antiguas “envolturas”, en las cuales nos desarrollamos por miles de años.

En el pasado era claro para una persona que pertenecía a cierta nación, lugar, y cultura, que estaba ligado a su familia y a todo lo que representaba la base de la vida en ese tiempo. De generación en generación los padres enseñaron a sus hijos una profesión: un hijo de un herrero eventualmente se convertía en herrero, y el hijo de un pastor se convertía en pastor. Un joven sabía que se casaría con una chica de una aldea cercana, y la vida continuaba de acuerdo con esas reglas.

Hoy todo ha cambiado. Las personas en todo el mundo están abandonando las viejas reglas. Nuestro egoísmo, nuestros deseos internos, nuestras conciencias están transformándose rápidamente, sólo que nosotros mismos no sabemos en qué se están transformando.

Somos guiados por nuestro deseo por un llenado, y este deseo está destruyendo todas las barreras que solían mantenernos dentro de las fronteras generalmente aceptadas. En nuestro tiempo nada es obvio o generalmente aceptado. Todo es inestable y efímero. Lo que es conveniente en el momento, es considerado correcto.

Las personas se han elevado sobre las limitaciones, en las cuales existieron a través de la historia. En las alturas de este proceso no caemos en cuenta de la escala de cambios que están teniendo lugar. Las fronteras se han borrado y las personas están listas para sentirse en casa en cualquier país. Ya sea que lo quieran o no, la tierra se está volviendo un territorio común. E incluso cuando estamos al comienzo de esta nueva vanguardia, es sin embargo irreversible.

Junto con este proceso estamos revelando un nuevo tipo de vacío que no puede ser llenado sin importar dónde vivimos o lo que hacemos. Nuestra elevación por encima de las antiguas limitaciones y nuestra disposición para nuevas formas de desarrollo no nos permiten llenar nuestro creciente deseo. Es este deseo el que nos elevó por encima del viejo mundo y nos arrojó justo en la tormenta de cambios. Exige el tipo de llenado que no puede ser encontrado en ninguna parte.

La humanidad está en crisis: o encuentra una nueva forma de llenado o tendrá que calmarse con alcohol, drogas, y antidepresivos. En realidad, esto ya está sucediendo en una escala cada vez más grande. Pero esta no es solución, y tarde o temprano (mejor temprano) nos daremos cuenta de que es tiempo de reemplazar la satisfacción material con la espiritual.

(38832 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 3/22/11, sobre los principios de la educación mundial)

Material Relacionado:
Cuando la espiritualidad se convierte en nuestra vida
Las lecciones de los desastres naturales
El fin de la generación de esclavos

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: