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Dos personas, una meta

Pregunta: ¿Cuál es la naturaleza del trabajo de un hombre y una mujer en cuanto a la anulación del deseo de recibir placer en el mundo espiritual?

Respuesta: No hay diferencia alguna en el trabajo de un hombre y una mujer, porque ambos son deseos de recibir placer, ambos son egoístas. Cada uno de ellos tiene que elevar la importancia de la meta, es decir, la revelación de la fuerza superior y su conexión con todas las personas, para revelar el mundo espiritual.

Al sentir la importancia de la meta, anulo mi ego y rechazo varias cosas que aparecen como obstáculos para alcanzarla. No dejo de recibir placer de la comida o de la vida, no rechazo nada en este mundo, pero trabajo sólo en la importancia de la meta.

Decimos que nuestro mundo es importante para nosotros y está lleno de grandes placeres, pero el mundo espiritual es aún más importante y más atractivo para mí. Resulta que, de acuerdo con el grado de esta importancia, no me doy cuenta aparentemente de todo lo que me impide alcanzar la espiritualidad. De esta manera avanzo.

(40830 – De la serie de lecturas introductorias del 3/8/2011 “Alcanza el equilibrio”)

Lección diaria de Cabalá – 04.20.11

Baál HaSulám, Carta 10

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El Libro del Zohar, selecciones, capítulo “Pésaj”, Bo (Ven á Faraón)

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Escritos del ARI “Shaar HaKavanót”

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Lección con Itzik Orion, PhD. Tema: Espacio y Tiempo

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Del odio al amor

Pregunta: ¿Qué intención, qué demanda debemos tener cuando entramos en Pésaj (Pascua)?

Respuesta: No hay otra intención o pensamiento que no sea el de la unidad. En nuestra unidad queremos revelar al Creador, puesto que el Creador es la propiedad de otorgamiento y amor, la fuerza fundamental del Universo, la cual queremos revelar entre nosotros.

No es amor lo que “ejecutamos”; esta fuerza actúa sobre nuestro egoísmo. Nos es dicho: “El amor cubrirá todos los pecados”. Él yace por encima del odio, y juntos ellos crean para mí  la sensación del Creador.

Al mismo tiempo, solo una de estas dos fuerzas puede gobernar dentro de mí, pero no las dos simultáneamente. Mientras mayor sea el espacio (la diferencia) entre el amor y el odio, mayor será el Creador ante mis ojos.

(40972 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/18/2011: “Esto es para Judá”)

Golpes en un punto

Pregunta: ¿Debo forzarme para unirme con los amigos si no siento el deseo por ello?

Respuesta: Claro, necesitas forzarte a ti mismo ¿De qué otra manera revelaremos al Faraón si no expresamos nuestro deseo de liberarnos de él?

Si no me presiono para unirme con otros, no muestro mi deseo de salir del egoísmo. Se concluye que estoy bien en Egipto, es decir que avanzo mediante el camino del sufrimiento (Beitó) en lugar de “apresurar el tiempo”, el camino de la Luz (Ajishéna).

“Apresurar el tiempo” significa hacer esfuerzos por encima del deseo, es decir, en contra del deseo. No tengo en absoluto ningún deseo de unirme con otros, ningún deseo de anularme, ninguna necesidad por el Creador. Todo lo que quiero es una buena vida para mí y descubrir el mundo espiritual, de la manera en que imagino que es. Eso, también, es bastante tentador, elevarse encima de este mundo y remontarse junto a los ángeles.

Sin embargo, es bastante obvio, que aun no caigo en cuenta de que el mundo espiritual significa auto anulación y unificación con otros. Si permanezco en mi deseo “humano” común, donde vengo a estudiar y trabajo en diseminación, pero no me presiono para unirme con otros y para anularme con respecto a los amigos, entonces no estoy involucrado en el trabajo espiritual. Eso no es avanzar mediante “apresurar el tiempo”. Puedo hacer mil cosas en el grupo, venir a la lección todos los días, diseminar, y hablar bellamente, pero nada de eso significa que avanzo espiritualmente, que estudio Cabalá, y sigo el camino de la Luz (Ajishéna).

Sólo si me presiono en contra de mi deseo, forzándome a conectarme con el grupo, al menos de alguna forma unirme con todos en un corazón, incluso artificialmente, estar unido con todos en alguna medida de pensamiento y deseo, esos esfuerzos míos son llamados Ajishéna o trabajo de grupo. Todo lo demás no lo es.

Es por eso que tenemos personas que han estudiado en el grupo por años, pero aun están por dar incluso un solo paso hacia adelante. Pero si una persona comienza a dar esos pasos hacia adelante, haciendo esfuerzos internos para unirse con otros en sus deseos internos, él logra el éxodo de Egipto muy rápidamente. La clave aquí es aferrarse a este punto e influirlo.

Unos cuantos golpes sólidos en este punto, y lo lograremos.

(40705 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/14/2011, Shamati Nº 90)

Déjale la redención al Creador

El Libro del Zohar, capítulo “Bo” (Ven al Faraón), ítem 169: Y no hay duda sobre cómo en la Pascua, el Mójin de Gadlút [la Luz de Jojmá] ya brilla, aun cuando Israel [Aquellos que aspiran a revelar al Creador] aun no han hecho Priah [corrección del deseo egoísta], ya que esto es hecho mediante un despertar desde abajo [por el hombre], mientras que en la noche de Pascua fue la iluminación de Mójin [la Luz de Jojmá] sólo mediante un despertar desde arriba [del Creador].

Hasta el éxodo de Egipto debes ejercer todos tus esfuerzos tanto como sea posible. Sin embargo, no tienes oportunidad de llegar y realizar la salida en sí porque es un grado más alto. Aquí, la Luz de Jojmá (Sabiduría) tiene que venir y ejecutar este paso en ti, realizar este salto (En hebreo, la palabra “Pésaj” viene de la palabra “Pasaj”, pasar, saltarse). Es por eso que ocurre sólo mediante un despertar desde Arriba.

La preparación se te confía a ti, la realización al Creador. Lo mismo sucede con el estado espiritual llamado “Sábado” ya que este no viene mediante un calendario. Por una parte, es evocado mediante un despertar desde Arriba, pero por otra, está dicho: “Uno que no labora en la víspera del Shabát (Sábado), que comerá en Shabát?” Es decir, si no llevas a cabo correcciones durante los seis días, no puedes llegar al séptimo día, Shabát (Sábado).

Esto sucede todas las veces. Tienes que llevar a cabo todo lo que depende de ti y lo que se te asigna en tu grado, y entonces la Luz viene de Arriba y completa tu ascenso al próximo grado.

(41029 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/18/2011, El Libro del Zohar)

El triangulo amoroso: el esposo, la esposa y la suegra

Pregunta: ¿Por qué la mujer siempre tiene dificultades en las relaciones con su suegra?

Respuesta: Ambas mujeres tienen un deseo muy grande de dominar sobre el mismo hombre. Es conocido de la Torá que en el pasado todo era al contrario. Antes de casarse el hombre traía a su futura esposa a casa de sus padres, a su madre, y la mujer tenía que “acostumbrarse” a su ambiente familiar. De este modo la mujer entendía la personalidad de su futuro esposo y recibía de su madre toda la información sobre él para unirse correctamente con él.

Un hombre siempre está entre dos mujeres, su madre y su esposa (la superior, Bína, y inferior, Máljut). Por eso, de alguna forma, el hombre de manera natural tiende a relacionarse con su mujer como con su madre, y a veces ve en ella a su madre.

Todo esto desciende a nuestro mundo del mundo espiritual. Por lo tanto las mujeres deben perdonar a sus maridos por esto.

(40825 – De la serie de lecturas introductorias del 3/8/2011 “Alcanza el equilibrio”)

Momentos de Cabalá- “Amar al prójimo”

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