Elevándonos por de encima del problema para resolverlo

En el nivel humano de este mundo podemos estudiar, conocer, y de alguna manera controlar los niveles inanimado, vegetativo, y animado de la naturaleza. Aunque no de la mejor manera posible, sin embargo, somos capaces de entender y cambiar la naturaleza hasta cierto grado.

Sin embargo, no podemos controlar la humanidad, la sociedad humana, y hoy esto se manifiesta cada vez más claramente en todo lo que hacemos. Somos incapaces de levantar una nueva generación, a nuestros hijos, de la manera correcta. Anteriormente, no pensábamos en ello, pero hoy en día estamos encarando un problema: La generación joven es completamente independiente de nosotros, y somos incapaces de hacer algo con los jóvenes.

Si pudiéramos convertirlos en personas razonables, gente buena (aunque nosotros mismos no sabemos qué significa esto), por lo menos nuestros hijos tendrían una buena vida. Todas las generaciones tuvieron la esperanza de que sus difíciles vidas fueran amortizadas con el éxito de sus hijos. Pero hoy estamos en un período de transición: Nosotros, como si rodáramos sobre el pico de la confianza y comenzamos a descender, perdimos toda esperanza de que la vida de la próxima generación será mejor que la nuestra. Por eso la gente ya no quiere formar una familia y tener hijos.

En esencia, nos enfrentamos al siguiente problema: si queremos construir una vida normal de siete mil millones de personas en un nivel simple, corporal, debemos existir en el plano espiritual. Al estar en el grado humano (4), yo puedo gobernar los niveles más bajos: inanimado (1), vegetativo (2), y animado (3). Sin embargo, con el fin de mantener mi propio grado bajo control, tengo que elevarme por encima de él, al nivel espiritual (5).Entonces, a partir de él, seré capaz de gobernar mi propio grado humano (4).

Así que el estado de estos estados es muy simple: Para reparar la educación, la familia, las relaciones interpersonales, los negocios, la ecología, la economía, hacer frente a nuevas enfermedades y virus, yo tengo que saber de dónde se deriva todo esto, por lo que razón, donde están las fuerzas que regulan el nivel humano. Estas fuerzas no existen aquí, y eso significa que debo elevarme a un grado más alto.

Esta es la razón por la cual Baál HaSulám se alegró de la oportunidad de revelar la sabiduría de la Cabalá a todo el mundo, y no sólo para sí mismo, a un puñado de discípulos. Y aunque este “puñado” creció a unos pocos millones de personas que siguen nuestras lecciones y materiales, sin embargo, hablamos de todos en el mundo.

Pronto alcanzaremos un estado que ni siquiera podemos describir. Sin un conocimiento elemental sobre cómo gobernar el mundo desde el quinto grado, el hombre no será capaz de tener éxito en ninguna de las áreas de la vida social. Incluso hoy en día los programas que la humanidad inicia en beneficio de la familia, el país y el mundo se atascan y fallan.

Por lo tanto, la Cabalá es necesaria no sólo para ayudarnos a ti y a mí a entrar en la realidad espiritual. La crisis masiva se acumula en un sistema múltiple de crisis que empuja al mundo entero hacia el ascenso a un nuevo grado.

Nos distinguimos del resto de la humanidad por el hecho de que, estando en el cuarto nivel, recibimos el “punto en el corazón“, el deseo de entrar en el quinto nivel. Somos motivados a seguir adelante por un buen impulso, mientras que el resto del mundo está siendo empujado hacia ella por el enorme sufrimiento que le llega desde atrás. Estamos siendo engañados con un “caramelo”, la aspiración hacia algo bueno, mientras que el resto del mundo se mueve por medio de la desesperanza, al ser empujados con una “vara”. Son como animales que no saben a dónde ir, cómo hacer frente a los desastres que ocurren por todas partes. Y este es sólo el comienzo.

(39591 – De la Lección 1, Convención WE! 4/1/2011)

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