En la búsqueda de la libertad

Los cabalistas se esfuerzan mucho para explicarnos el punto central de nuestro trabajo, cómo lograr el libre albedrío. Sus explicaciones empiezan a partir del punto de que nosotros no somos libres en absoluto. Esto está claro según diferentes datos de biología, zoología, sicología, genética y otras ciencias. No somos libres.

Cada persona nace en una familia, en una sociedad,  en un pueblo y con unas cualidades que no escogió. Estudió también en un lugar que no escogió. ¿Y cómo podía escogerlo? Su familia, su escuela primaria, su colegio, fueron el entorno bajo el control del cual él creció.

Raras veces, como si fuera por incidencia, uno se encuentra bajo la influencia de algo extraño, por ejemplo de unos libros, entonces se desarrolla de otra manera, no como su entorno. Pero hay muy pocas personas como estas y ellas están dirigidas desde Arriba.

Pero por lo demás, como escribe Baál HaSulám en su artículo “El Libre Albedrío”, yo no soy libre cuando estoy sentado, o como, o duermo, o me visto, o hablo… Yo, no soy yo en absoluto. Todo en mí es producto del entorno, sus prioridades me obligan a comportarme de tal manera, incluso cuando estoy solo. Absorbí y aprendí del entorno todos valores.

Al principio fui una gota de semen y las otras cosas las recibí del entorno: de mis padres, de mis familiares, de los maestros y educadores, de los amigos, de mi pueblo, de mi cuidad, etc. Y la misma gota del semen tampoco fui yo, sino una herencia de los genes pasada a mí por mis padres.

Resulta que uno no tiene libertad. No posee nada personal. Por un lado es muy difícil estar de acuerdo con esto, pero por otro lado también los científicos han descubierto y están de acuerdo con esto. Solo en el marco de la sociedad humana valoramos a la persona por él mismo, aunque en realidad el representa a su entorno que le ha “moldeado”.

Desde el punto de vista espiritual, las condiciones en que estamos no nos permiten hablar en absoluto sobre nosotros mismos. Pero en lo espiritual cada uno de nosotros procede de la gota del semen que se llama “punto en el corazón”. Cuando uno empieza a sentir este punto dentro de sí mismo, en este momento le llevan a un entorno apropiado.

(39690 – De la Lección 1, Convención WE!, del 4/4/2011)

Material Relacionado:
Descubrir el propósito de nuestra vida a través de la revelación del Creador
Tu único grado de libertad
El vacío es nuestro lote de construcción

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: