La clave para revelar el Zohar

Es difícil imaginar en qué medida el volumen inicial del Libro del Zohar supera lo que hay disponible para nosotros hoy. Que es aproximadamente 20 veces menor. La mayor parte del Libro se ha ido. Pero los cabalistas escriben que no necesitamos más. El resto del Libro está designado específicamente para nosotros, para que nos proporcione la ayuda necesaria.

Es muy difícil hablar del Libro del Zohar, puesto que es sumamente exaltado. Además, está escrito de una manera muy singular. Baál HaSulám explica que hay dos tipos de almas: unas tienen su raíz en la Luz Interior y el resto en la Luz Circundante.

Vivimos en el sistema integral de las almas, y la conexión entre nosotros se lleva a cabo tanto en la corriente interna entre las almas como en el campo circundante. Cualquier sistema eléctrico está diseñado de esta manera, al tener resistencias (circuitos de resistencia), condensadores y bobinas de inducción. Todo esto trabaja junto, tanto los campos electromagnéticos como las resistencias entre ellos. Algunas partes de este sistema acumulan energía dentro de ellos, mientras que las otras cambian la corriente eléctrica en un campo magnético y viceversa, el campo en la corriente eléctrica que corre dentro de él.

El sistema de las almas trabaja de manera similar. Los autores del Libro del Zohar también tenían que tener estos dos tipos de almas. Esta es la razón por la que estudiaron de manera muy específica. Se sentaron en un círculo. Rabí Shimon hablaba de su alcance, mientras que todos sus discípulos estaban escuchando, discutiendo lo que él revelaba, haciéndole preguntas y recibiendo respuestas. Rabí Aba escuchaba lo que decían y lo escribía.

Todo esto ocurría durante la conversación. Naturalmente, la conversación yacía esencialmente en la transmisión de las fuerzas y las Luces entre las almas que se originaron tanto en la Luz Interior como en la Luz Circundante. Rabí Shimon tuvo un alma proveniente de la Luz Interior, y Rabí Aba de la Circundante. Por lo tanto, Rabí Aba fue capaz de registrar todo lo que Rabí Shimón dijo en forma oculta, de manera que hoy en día cualquier persona puede comprar el Libro del Zohar, leerlo, y no entender nada.

Para alcanzar este libro, la persona debe someterse a cierta preparación en conexión con los amigos. Ellos tienen que formar el mismo modelo exacto de las relaciones entre ellos, como lo hicieron los autores del Zohar. Al organizar tales grupos (no es obligatorio tener sólo diez personas en él, podrían incluso ser 10.000) y esforzarse en la unificación, deseando descubrir sobre lo que habla el Libro de su relación mutua, ellos se vuelven similares al grupo de Rabí Shimon. Y entonces, ellos reciben la influencia de la Luz que viene de él.

Puesto que algunos de nosotros pertenecemos a la Luz Interior y otros de la Circundante, comenzaremos a recibir el impacto como un radio que recibe las ondas. Entonces empezamos a escuchar lo que el Libro dice, en el peldaño de Bina (escuchar es el nivel de Bina) e incluso a ver (el nivel de Jojmá), dependiendo de nuestro grado espiritual. Y si no hemos alcanzado la conexión mutua en el nivel de Bina, entonces aun estamos preparándonos para ello.

Por lo tanto, un signo de avance espiritual es cuando nosotros, como grupo, mientras leemos El Zohar, empezamos a sentir este texto como las mismas fuerzas y propiedades que describe El Zohar. Esta es la esencia misma del Libro. Este libro es un instructor, un manual de trabajo. Cuando se penetra, la persona siente cómo se eleva con este libro y descubre los grados espirituales, como si de hecho estuviera ascendiendo una escalera.

Espero sinceramente que durante nuestras lecciones, cuando empecemos a leer El Libro del Zohar, todos juntos, mantengamos la correcta intención para obtener tanto como nos sea posible de esta fuente.

(39994 – De la Lección 4, Convención WE! del 4/2/2011)

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