No hay tiempo para estar deprimido

La convención en América apenas termino y ahora nosotros debemos estar preparando la siguiente convención la cual se llevara a cabo en Moscú, en verano. Nosotros no tenemos tiempo para estar deprimidos y después pensar acerca de cómo saldré del descenso. Y no tenemos ningún derecho de hacer esto.

Supongamos que me enferme de gripa, pero tengo un bebe el cual también está enfermo. ¿En qué pensare: en mi enfermedad o en la de mi bebe? Obviamente, yo hare todo lo que esté en mi manos para que se mejore.

Y nosotros ¡estamos en la misma situación! Ahora estamos enfrentando un problema más serio, entonces ¿podemos realmente permitirnos estar deprimidos? No hay tiempo para esto.  ¡Solo nos quedan dos meses para prepararnos! Después de todo el tiempo se comprimirá cada vez más y tenemos que prepararnos para esto, ahora. ¡Punto!

Pero aquí estas, diciéndome que hoy estas experimentando un tipo de depresión, como si estuvieras en la niebla. ¡¿De qué estás hablando?! Nosotros no tenemos ni un momento para enfriarnos. Exactamente después de la convención yo viajé de New York a Toronto, y ya comencé a pensar en el siguiente.

Nuestro trabajo es simple: fortalecer la conexión entre nosotros hasta que su contenido interno, nuestro otorgamiento mutuo de unos a otros se vuelva idéntico al otorgamiento del Creador, completamente equivalente e igual en tamaño y cualidad.

(40212 – De la lección del 4/8/11, “Prefacio al Ptijá”)

Material Relacionado:
¿La receta para la felicidad? Gracias, pero no ¡gracias!
Yo preferiría saltar al agua
La cura para la depresión es la conexión con otras personas

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta