Un sistema que vale la pena aceptar

El Creador creó el infinito deseo de recibir con la ayuda de la Luz del Infinito. En relación con la Luz, el deseo comienza a sentirse dividido en muchas partes o segmentos, como nuestro cuerpo que consiste de diferentes sistemas o subsistemas, tales como los sistemas linfático, circulatorio, nervioso y muchos otros.

Hay sistemas más importantes y menos importantes. Todos los sistemas son igualmente importantes en el estado perfecto, y cuando una pequeña parte está ausente, todo el sistema deja de ser perfecto. Esto es claro.

Pero cuando hablamos de cómo opera el sistema en el proceso de corrección, cuando nos elevamos de este mundo hasta el mundo de Infinito, existe un cierto orden en la corrección. La corrección ocurre de abajo hacia arriba.

Los primeros en ser corregidos fueron las almas de los “patriarcas”: Abraham, Isaac, y Jacob, quienes representan las tres líneas, tres grandes sistemas, KHB (KaJáB). Luego viene HGT (JaGáT), “hijos”, seguidos por nosotros, la última generación, NHY (NeHÍ). Pertenecemos a la última generación del Mashíaj (Mesías), llevamos a cabo la corrección final, y es por eso que somos los egoístas más grandes, mientras que nuestros “Patriarcas” son almas finas, puras.

Todos los tipos de almas existen en el alma colectiva: hombres y mujeres, almas que pertenecen a Rosh, Toj, y Sof y los miembros, brazos y piernas, las líneas derecha, izquierda, y media, órganos tan importantes del sistema como el cerebro, el corazón, el hígado, riñones, pulmones, y etc. La sabiduría de la Cabalá explica todo esto en gran detalle.

Estamos reunidos en grupos alrededor del mundo de acuerdo a esto y estamos interconectados de cierta manera. Cada uno de nosotros es despertado porque la raíz de su alma es despertada, cada uno de nosotros viene de otro lugar en el deseo común, y este sistema por entero necesita conectarse en un todo. Por esta razón todos nos hemos reunido en el grupo donde tratamos de unirnos entre nosotros.

El grupo es un sistema completo, y si nos conectamos en el grupo, es la fuerza superior la que nos está uniendo. Y cuando alcancemos la unidad, construiremos el sistema exacto que será digno de ascender.

No necesitamos cambiar nada; sólo tenemos que ir hacia adelante. No somos los que estamos creando la estructura del grupo, y nunca averiguamos porqué estamos en un grupo con estas personas en específico. ¡Esto es lo que hemos recibido y eso es todo! No sabemos ni entendemos si esas personas son dignos del ascenso espiritual ¡El Creador lo sabe! Esto es revelado desde Arriba a través de la Luz que afecta todos los deseos.

La Luz selecciona los deseos que necesitan ser corregidos ahora, en nuestro tiempo. Con cada año y con cada minuto hay deseos que son revelados y nuevas personas descubren la sabiduría de la Cabalá.

(39982 – De la lección sobre la porción semanal de Torá del 2/10/2011)


Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta