Y entonces no robarás más

Pregunta: ¿Por qué se dice que la Luz Circundante se convierte en una vasija (Kli) para recibir la Luz superior? ¿No es esto solo una condición para trabajar con el deseo de recibir placer?

Respuesta: No es así exactamente. En realidad, el deseo de recibir placer nunca ha absorbido la Luz superior ni siquiera antes de la restricción ya que no está destinado para recibir la Luz. Es decir, recibió la Luz no porque aspiraba a ello, sino porque el Creador lo dispuso de esta manera. Por lo tanto, esto no fue llamado recibir.

El deseo de recibir placer nunca podrá ser llenado con la Luz porque es opuesto a ella.  La ley de equivalencia de formas tiene que cumplirse. Por lo tanto, el único Kli para recibir la Luz es el de la Luz Reflejada (Ohr Jozér), otorgamiento.

Existimos porque una pequeña iluminación penetra en nuestro egoísmo a pesar de la prohibición introducida por el Tzimtzúm Álef (la primera restricción). Esta iluminación vitaliza todo nuestro mundo. Sin embargo, no se denomina recibir ya que la Luz desaparece momentáneamente, esto es robar.

Incluso si realmente quisiera otorgarle al Creador en respuesta, mi deseo todavía sería muy pequeño. La Luz Reflejada lo expande, lo aumenta 620 veces, y me da la oportunidad de recibir a través del otorgamiento.

Mi deseo es incapaz de revelar la grandeza del Creador sin la pantalla y la Luz Reflejada; es muy pequeño. Mientras que, el Creador es infinito. Por lo tanto al descubrir Su importancia y Su grandeza me incluyo es su Kli (deseo) y de esa manera obtengo una habilidad infinita para otorgar. Después de todo, ¡quiero llenarlo a Él!

(30102 – De la lección diaria de Cabalá del 12/10/2011, Talmud Eser Sefirót)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta