entradas en '' categoría

Momentos de Cabalá- “Olvidándolo todo”

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=4UfEr7LvMzY]

Porción semanal de Torá – 05.05.11

El Libro del Zohar, porción semanal de Torá “Emor”, Fragmentos seleccionados

Descargar: WMV Video | MP3 Audio

No seas un burro en el banquete del Rey

Pregunta: ¿Si el Creador creó todo tan perfecto en primer lugar, por qué debemos corregir algo?

Respuesta: Si, pero aun no estamos en el estado que Él creó. Estamos fuera de este, tras todo tipo de velos, ocultamientos. Esas pantallas tienen que ver sólo con nosotros ya que somos nosotros los que sentimos el ocultamiento.

El Creador creó sólo un estado considerado como el mundo de Infinito. Sin embargo, para sentir que estamos en realidad en este Infinito, necesitamos acumular todo tipo de experiencias.

Supón que alguien quiere halagarme con un platillo exótico, pero con el fin de que yo realmente aprecie su sabor, necesito un deseo por ello. Se supone que tenga una idea de qué es y cómo se come. De otra manera, no entenderé, como el granjero mencionado en El Libro del Zohar quién vivió en una granja toda su vida, sembraba trigo, y, hasta que visitó una ciudad, ni siquiera sospechaba cuántas cosas deliciosas se podían hacer a partir de este. Todo lo que conocía era el grano sin procesar.

Entonces, aun estando en el mundo de Infinito, lo sentimos como lo hace un burro, masticando el grano sin procesar. Excepto el simple “grano” y el “agua”, no deseamos nada más. No sentimos en la Luz de Infinito todas las delicadezas que el Creador ha preparado para nosotros.

¿Entonces cómo empezamos a desear la Luz que llena el Infinito y sentirla en todas sus manifestaciones, en toda su profundidad, con total claridad? No tenemos tal necesidad. Debemos crearla dentro de nosotros.

Con el fin de construir un deseo de oler la tarta más dulce en lugar del grano sin procesar, para sentir el Infinito en lugar de la Luz mínima Néfesh de Néfesh estando en el mismo estado y la misma Luz, necesitamos cultivar el deseo. El deseo crece mediante el ocultamiento, cuando se me muestra un poco de la Luz y después se oculta otra vez, expuesta y luego escondida. Esto es considerado “coqueteo”, juego.

Este es un juego muy serio ya que el ocultamiento incrementa el deseo. Así es como la Luz juega con nosotros, al exponerse y ocultarse. Por esto es que nos retiramos del mundo del Infinito y nos separamos de este mediante numerosos ocultamientos, hasta que acabamos en este mundo, en su ocultamiento total.

Todo lo que necesitamos es el deseo. Y en el instante en que lo obtenga, recibiré la preciosa “tarta”. Tan pronto como crezca un poco más, se me dará una delicia, incluso más grande. Con cada nuevo paso, necesito incrementar mi deseo, y la Luz superior comienza a iluminarme en toda su fuerza. Mi deseo me abre para conectarme con Él y le permite a Él entrar en mí.

El Creador creó todos esos estados desde el principio, pero de todo el Infinito, sólo puedes sentir la mínima Luz de Néfesh en este momento. Es porque no tienes un deseo propio para desear específicamente eso y para que sientas dolor por carecer de él.

El deseo tiene que ser totalmente nuevo, a diferencia de tu deseo instintivo. Lo recibes al forzarte, dominarte y luchar contra toda tu naturaleza. Cuando comiences a querer tanto esta Luz, será un auténtico deseo. En otras palabras, ¡Necesitas desear el otorgamiento!

En este momento, parece algo tonto por completo, cierto otorgamiento y amor extraño. Sin embargo, esas son simplemente palabras que nos son familiares pero significan un nuevo tipo de deseo que no existe aun en nosotros.

(42186 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/4/2011, Talmud Éser Sefirót)

El sistema que te conecta con el Infinito

Pregunta: ¿Qué necesitamos para que el sistema llamado “Zohar” nos lleve a la unificación?

Respuesta: Necesitamos tener más intención, deseo. El Zohar es el sistema integral de toda la realidad ¿Pero por qué se llama “Zohar”? ¿Y por qué tenemos que abrir un libro específico, leer un texto específico que está escrito por una persona específica, y escuchar palabras específicas?

El sistema general de la realidad está diseñado para ser conectado a nosotros a través de los grandes cabalistas que son mediadores que crean un vínculo entre este sistema y nosotros y quienes expresan esta conexión en palabras y frases.

Leo este libro y no entiendo nada. Daría igual leerlo al revés. El punto es que deseo conectarme con ellos, con esos cabalistas que pasaron sus escritos hasta mí, porque querían que me conectara con ellos, con esas almas, con su unidad, y llegar hasta ellos con esta unidad también.

¿Cómo sabré que me estoy conectando con ellos? Si me uno con mi grupo, mi propósito definitivamente es correcto: unificarme con esas grandes almas, entrar al mismo sistema global, integral, llegar a ser una parte indispensable, y aspirar a ello al menos en un grado muy pequeño. Esto es precisamente lo que necesitamos.

Una persona está pensando en ello, el otro no tanto, y el otro algunas veces. Pero en general, si nos esforzamos por ser un todo, las aspiraciones individuales de todos se unirán como una.

(42171 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/4/2011, El Libro del Zohar)

El Buen Entorno – 05.05.11

Mi buen entorno – Consejo diario del Dr. Laitman para la Semana

Lección diaria de Cabalá -05.06.11

Escritos de Rabásh, Carta 33

Descargar: WMV Video | MP3 Audio

El Libro del Zohar, selecciones, capítulo “Mishpatím, ‘El abuelo'”, ítem 263

Descargar: WMV Video | MP3 Audio

Explicación del artículo, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”, ítem 13, Lección 7

Descargar: WMV Video | MP3 Audio

Rav Yehuda Ashlag, “La Libertad”, Lección 18

Descargar: WMV Video | MP3 Audio

El temor que no permitirá que te detengas

Sólo una persona que puede elevarse por encima de su deseo egoísta, alcanza la sensación de temor. Él ve que no puede ascender, sin embargo, definitivamente tiene que hacerlo porque el espacio espiritual, el reino del Creador, la perfección, se encuentra justamente por encima de su deseo de disfrutar. Entonces se apodera de él el temor: ¿Será capaz de recibir ayuda para ascender por encima de sí mismo?

Este temor puede ser egoísta, cuando estoy preocupado sin saber sí voy a recibir o no la plenitud espiritual. Este tipo de temor es también útil: A pesar de que estoy pensando en mí mismo (que se llama Lo Lishmá), por lo menos yo estoy pensando en la meta espiritual, el atributo de otorgamiento (Lishmá). Sólo que por el momento yo lo interpreto como algo que se me proporcionará beneficio personal.

Sin embargo, más adelante alcanzamos el “temor perfecto”, cuando entendemos que los resultados de adquirir la cualidad de otorgamiento, también deben ser benéficos para todos, y a través de beneficiar a la sociedad, esto será benéfico para el Creador. Todo esto le hace la Luz superior a la persona, y por lo tanto todo este proceso se llama “la Torá”.

En este camino siempre encontramos “un hombre feo” quien vive dentro de nosotros y no quiere nada, sino solamente el beneficio personal. Él siempre trata de torcerlo todo de manera que lo haga estar por encima de los demás, para poder afirmar su propio poder y orgullo. Pero si yo soy capaz de hacer frente a este fenómeno, aunque tema a esta cualidad dentro de mí, y si puedo evitar matarlo, e incluso ser capaz de reconocerlo y agradecerle por revelarme mi propio mal, entonces yo desarrollaré el tipo de temor que me ayudará a adquirir el deseo, vasija o Kli para revelar al Creador.

Gradualmente todos los conceptos se enfrentarán con las correctas definiciones y comenzaré a darme cuenta de que la espiritualidad está por encima de mi deseo egoísta. Yo entenderé que seré capaz de revelar al Creador, la perfección, el otorgamiento, amor por el prójimo, y por el mundo espiritual, sólo cuando pueda elevarme por encima de mi “yo”.

Por lo tanto, todo se basa en la fuerza del temor y la preocupación: ¿Estoy dentro de mi egoísmo, sin darme cuenta, o ya ascendí realmente por encima de este? Y una vez que ascendemos, hay muchos grados de ascenso por encima del deseo de uno, los cuales discernimos gradualmente.

En todos los niveles creo que ya he ascendido por encima de mi egoísmo, en cuyo caso me alegro y agradezco al Creador por lo que Él me ha hecho. Después de eso veo que no es así: Este también fue mi egoísmo, pero este solo estaba oculto de mí. Y entonces tengo que elevarme por encima de él también.

Al comienzo del siguiente nivel me alegro enormemente una vez más, porque finalmente he tenido éxito en elevarme por encima de mi ego y ahora estoy totalmente enfocado en el otorgamiento. Pero entonces, de nuevo, revelo gradualmente que aun no es el final y que todavía quedan cálculos egoístas dentro de mí. Y entonces, de nuevo odio mi estado y demando un ascenso mayor, y este proceso continúa hasta el final de la corrección (Gmár Tikún).

Está escrito: “Lo qué es basura para el superior es alimento para el inferior”. Esa es la forma en la cual asciendo continuamente los niveles en virtud de la Luz que Reforma. Esta Luz es llamada Torá. Esta revela el temor (Irá) en una persona. Y dentro de esa Luz, la persona puede ver (Iré) al Creador, el atributo de otorgamiento que rige por encima de todo, así como de todo el deseo de disfrutar que envuelve la creación.

(42246 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/5/11, Shamati)

¿Una guerra mundial o una garantía mundial?

Debemos diseminar la sabiduría de la Cabalá en el mundo mucho más activamente para que la gente, influida por un pensamiento común y un deseo colectivo, pueda entenderla muy pronto. Después de todo, alcance, entendimiento y pensamientos se mueven de los unos a los otros. De este modo, podemos adelantar nuestro desarrollo por el camino del entorno y comprar mucho tiempo.

Gracias a nuestro esfuerzo común y asistencia mutua que es considerada como una “garantía”, nosotros alcanzaremos el punto en el cual exigiremos un cambio. La fuerza superior será revelada y con su ayuda, nosotros nos elevaremos por encima del egoísmo, saldremos de “Egipto”.

Así será para los grupos cabalísticos tanto como para la humanidad. Si la fuerza superior no se despliega en el mundo, si no hay chance de reformarnos a nosotros mismos con la ayuda de la sabiduría de la Cabalá, nosotros cambiaremos al camino de la corrección acompañado por un tremendo sufrimiento, incluyendo guerras mundiales.

El Creador odia los cuerpos egoístas y está queriendo hacer lo que sea para romper nuestro ego, incluyendo los eventos más dramáticos que hayan sucedido en la historia. El hombre encara dos caminos de corrección para el deseo egoísta: el camino de la Luz (Ajishéna, acelerando el tiempo) y el camino de la progresión natural por medio del sufrimiento (Beitó, a su debido tiempo).

Nosotros tendremos que experimentar, ya sea, cuanto odio gotea de nuestro deseo egoísta por la naturaleza, por el Creador, o, desarrollar el mismo tipo de odio irreconciliable hacia nuestra naturaleza egoísta en nosotros mismos, dentro de nosotros mismos.

Debemos alcanzar el estado de un “llanto”, después del cual el Creador, la Luz, se revelará a sí misma y reformará nuestra intención de egoísta hacia altruista. Hasta que este estado sea alcanzado, debemos llegar a la conclusión de que no hay un estado peor que este y no vamos a quedarnos en nuestro ego un momento más. La pregunta es cómo llegaremos a este estado: sufriendo los golpes o por el escrutinio.

El resultado, sin embargo, es solo uno: yo no estoy de acuerdo en tolerar mi ego por más tiempo, y lo odio más que a nada en el mundo: “preferiría estar muerto que vivir este tipo de vida”. Si yo siento eso en el fondo de mi egoísmo, la Luz comenzará a trabajar en mí.

Todo toma lugar de acuerdo con las leyes de la naturaleza. Yo no puedo fabricar un llanto más fuerte y atraer la Luz de este modo. Estamos enfrentados con una ley estricta, la Luz superior y experimentamos estados específicos, etapa por etapa, cuando la Luz comienza a trabajar de acuerdo con el orden de los grados espirituales, las Luces y el deseo se despliegan en ellos.

Por esto, no tiene sentido sentarse y esperar hasta que suceda por sí mismo. Nunca sucederá. Antes que nada, necesitamos un deseo por la corrección, un odio total por nuestro egoísmo. Nosotros definitivamente llegaremos a esto, ya sea por el camino del sufrimiento o por el camino de la Luz, uno o el otro. Entonces, el Creador se revelará a Si mismo y nos reformara.

Hubo un tiempo en el cual solo unos pocos escogidos fueron capaces de tal corrección, pero ahora, el grupo entero, aun el mundo entero en general pasará por esto. Ahora, debemos pasar por los mismos grados y los mismos estados.

Sin embargo, cuando hay muchas personas, ellas pueden asistir y sostenerse unas a otras y llegar a una revelación colectiva. Porque todas ellas están conectadas, todo lo que una persona puede sentir y entender se pasa de unos a otros. Así, gracias a la garantía, uno puede rápidamente alcanzar el entendimiento general y experimentarlo, y decidir que nosotros tenemos que elevarnos por encima del egoísmo.

(42214 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/4/2011, Shamati #19)