A través de todos los obstáculos y ocultamientos

Pregunta: ¿Durante la lectura del Zohar, es suficiente aspirar sólo hacia la unidad?

Respuesta: No, no lo es. Baal HaSulam escribe en la “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot“, ítem 155, que una persona que quiere revelar, está ansiosa de alcanzar lo que está estudiando, atrae sobre sí la Luz que rodea su alma. La Luz viene según el grado de su aspiración.

“Esforzarse por alcanzar” significa que trato de llevar a cabo las acciones descritas en la Torá dentro de mí. La Torá es un manual, una instrucción (“Torá” viene de Horaa, instrucción, y Ohr, Luz) de cómo debo corregirme al atraer la Luz que me afecta mientras estudio este manual.

Mientras leo esta instrucción, trato de discernir dentro de mí los estados que describe. Este texto está escrito de una manera inusual, en un lenguaje corporal que habla del mundo espiritual, para que bajo todos esos ocultamientos, averigüe y vea lo que está tratando de decirme, de que se tratan todas mis propiedades internas y deseos.

Debo develarlas y ver los que son. Quiero aplicarlas en la práctica. Quiero que la Luz, la fuerza superior, me eleven por encima de mi deseo de recibir placer para poder comenzar a trabajar con esta materia, en lugar de estar encadenado a ella, sin siquiera sentir o identificarme con ella.

Quiero separarme de esta y estudiarla desde un lado. Entonces, puedo intentar construir una u otra forma a partir de esta, como un niño haciendo una torre con bloques de construcción. Seré capaz de ver y examinar qué está sucediendo conmigo. En ese punto, tendré una fuerza que me permitirá trabajar con mi materia inanimada. Después, adquiriré fuerzas para trabajar con mi forma vegetativa del deseo de recibir, seguida por el animado y así en adelante, hasta que vuelva a crearme a mí mismo como humano. Para lograr esta tarea, tengo que ascender al grado de la Luz superior.

Aun así, esta es la forma en que avanzamos, anhelando y deseando saber cómo trabajar. Esta aspiración de saber cómo encontrar dentro de mí esas propiedades internas y cómo trabajar con ellas es vital. En lo que dependa de mi, quiero ser el amo de mis acciones. Es como si cotejara mis deseos y entonces dijera al Creador: “¡Ahora, conéctalos, corrígelos!”

Sin embargo, tengo que traerlos a la corrección, conectarlos aparentemente, y cuando la Luz viene y los corrige, esto ocurre en realidad. Esto significa que yo pido, y el Creador lo llena; yo exijo, y el Creador lo lleva a cabo. Él y yo somos socios.

Por lo tanto, es nuestro deber tratar de entender la Torá, El Zohar. Sin embargo, después que la Luz me ha afectado, también llego a un estado en el que soy capaz de ver, sentir, y entender todo lo que se está describiendo.

(43081 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/15/2011, El Zohar)

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