Conoce todas las formas del superior y ajústate

El deseo no se despliega hasta que se ha sometido a las cuatro etapas de desarrollo bajo la influencia de la Luz y ha llegado al estado de consciencia, de sensación del yo, en el cual es capaz de tomar decisiones autónomas y de responder a la Luz hasta cierto grado. Esto significa que en cualquier punto de la creación, donde sea encontrada la fase “raíz” (cero), este significa el otorgamiento del Creador que desea causar una cierta sensación en la criatura, en la “existencia a partir de ausencia” (Yesh mi Ain).

Comenzando de la fase cero, de la así llamada “ápice de la letra Yud“, es necesario pasar a través de las cuatro fases de HaVaYaH (Yud, Key, Vav, Key), en la primera, segunda, tercera, y cuarta fases de la Luz Directa. Sólo en la fase cuatro (Behina Dalet) el deseo responde.

En cualquier lugar en la creación, no importa qué punto tomemos en todo el universo, descubriremos una etapa cero en este: la conexión del Creador con algún punto “a partir de la ausencia” (Yesh Mi Ain). A partir de ahí, afectado por la Luz, una voluntad de recibir comienza a desarrollarse y tiene que someterse a cuatro etapas para formarse como un ser creado, para comenzar a sentir, y responder al efecto de la Luz.

Así, todo comienza por el “ápice de la letra Yud”, “existencia a partir de existencia”, el Pensamiento de Creación, Su pensamiento. Entonces, comienza a trabajar, y las etapas uno, dos, tres, y cuatro salen a la luz o Yud, Key, Vav, Key, hasta que llegamos a la cuarta fase, Dalet que en este punto se experimenta a sí misma como existente.

Existen dos fuerzas aquí, la que guía y la que es guiada. Cada una de ellas es activa y potencial al mismo tiempo. Las primeras tres fases, cero, uno, y dos (Keter, Jojma, Bina) aun le conciernen al Creador. Las etapas tres y cuatro (Zeir Anpin y Maljut) se refieren a la criatura.

Una división similar puede ser observada más tarde en todos los objetos espirituales, en los Partzufim, en los mundos. Los primeros tres grados (GAR) le conciernen al pensamiento o el programa del superior. ZAT (Zeir Anpin y Maljut) se refieren al inferior, a la criatura, donde ZA sirve como adaptador entre superior e inferior.

El superior es Keter. Su propiedad de otorgamiento es Jojma (Sabiduría). La forma en la cual Él desea otorgar es Bina. La forma en la cual Él se relaciona con el inferior es Zeir Anpin. Esta es una relación multidimensional: Jesed, Guevura, Tifferet, Netzaj, Jod, Yesod, Maljut. Con respecto a Maljut, esta es materia que absorbe todas las formas previas ya que quiere conocerlas y construirlas dentro de sí para ganar la forma de las fases precedentes.

Así, Maljut implementa este acto internamente. Por lo tanto, necesita experimentar todas las fases previas, recibir una impresión de ellas, ajustarse, y desarrollar el deseo de ser como ellas. De esa manera, en respuesta, crea una conexión idéntica a la raíz, llegando a ser la raíz misma.

La criatura no puede desplegarse hasta que las cuatro fases la han precedido. Es sólo en la última fase de desarrollo, Dalet, en la cual tengo tanto el deseo, como la intención (es decir que todo viene de mí), de aquí en adelante, podemos hablar de la criatura. Hasta entonces, existen sólo propiedades del Creador mediante las cuales Él edifica la creación.

(44062 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/26/2011, Talmud Eser Sefirot)

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