Entre dos fuegos

Baal HaSulam, “La Nación”: La única esperanza es establecer una educación nacional completamente nueva para nosotros, para descubrir y encender una vez más el amor nacional natural que se ha atenuado en nuestro interior, para revivir una vez más los músculos nacionales, que han estado inactivos en nosotros durante dos milenios, por todos los medios adecuados para tal fin. Entonces sabremos que tenemos un fundamento natural y confiable que reconstruir y para continuar nuestra existencia como nación…

Pregunta: ¿Qué es “amor nacional”?

Respuesta: Es el amor fraternal. Cada nación tiene su amor inherente porque las naciones toman sus orígenes de las 70 raíces de Zeir Anpin. Estas raíces tienen un lugar para cada nación. Es por eso que la gente siente una conexión con la raíz mutua.

A pesar del egoísmo y el individualismo de hoy, visible en todos, la gente tiene un sentido de pertenencia a una nación en particular. Este sentimiento es común para todas las naciones excepto para los Judíos. Después de todo, Israel no es una nación, no tiene raíces en aquellas 70 raíces. De todas las naciones que habitaron la antigua Babilonia, Israel fue hecha de personas con el punto en el corazón. Ellos se separaron de los otros y se unieron entre sí a causa de esta chispa.

Cuando la chispa arde y los conecta, ellos viven en el plano espiritual, soldados por sus puntos en los corazones en una sola alma. Pero cuando esta alma se rompe, su vasija desaparece, y caen en deseos comunes, los deseos de otras naciones.

 Entonces, Israel deja de ser una nación, porque nada los une sino solamente el odio de los demás hacia ellos. Sólo la presión externa los mantiene unidos. Si la presión disminuye, se dispersan en la medida de lo posible el uno del otro. Ellos existen en la comodidad, cuando su relación se debilita. Podemos ver esto en los Judíos que viven entre otras naciones.

¿Cuando se convertirá Israel de nuevo en una nación? Sólo cuando se reúnan alrededor del mensaje que Abraham estableció al fundar de la nación: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Tiene que ser hecho no para ellos mismos, sino por el bien del mundo.

Estamos en la última etapa de la redención, la corrección final, que tiene que abrazar al mundo entero. Baal HaSulam escribe acerca de esto en sus artículos “La revelación de la Divinidad (Matan Torá)” y “La garantía mutua”. Israel tiene que estar unido por el Creador para corregir a todo el mundo a través de ellos.

Al desear corregirse, Israel eleva el MAN, una plegaria para el mundo entero. Entonces, recibe la Luz superior, la Luz que Reforma. Esta luz se mueve a través del “modelo” llamado Israel y obtiene la forma correcta de la unidad. La Luz es abstracta y sin forma, pero aquí adquiere la forma llamada Mashíaj (Mesías). Entonces, el gran deseo de las naciones del mundo se corrige.

Si actuamos de esta manera, somos Israel. Si no lo hacemos, recibimos golpes y problemas, tanto desde la Luz superior como de las naciones del mundo. Estamos en el medio entre ellas. O bien realizamos la tarea de coordinación, o somos peores que los demás y tenemos que sufrir las consecuencias directamente del Creador e indirectamente a través de otros.

 La Luz debe encontrar su vasija, y hasta entonces no se calmará.

(42505 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/8/2011, “La Nación”)

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