Precursores de la crisis moderna: un breve estudio a partir del comienzo de la creación

La sabiduría de la Cabalá nos habla de toda la realidad. Comenzando justo desde el principio del desarrollo, nos lleva a través de todas las etapas hasta su finalización.

El punto inicial es la fuerza superior llamada “naturaleza” o “el Creador”. Al no tener idea de nada que la preceda, llegamos a conocerla como a una madre. No había nada antes de ella. Nuestra historia comienza a partir del momento en que la fuerza superior comenzó a crear los niveles de la materia: inanimado, vegetativo, animado, y hablante.

En primer lugar, usó su propia fuerza para formar fuerzas de apoyo que la conformaran y la fabricaran. Esas fuerzas inmediatamente se dividieron en dos: la materia de la creación y la fuerza del Creador, en otras palabras, el más y el menos, la luz y la oscuridad que afectan la materia para impartir el desarrollo en esta. Bajo la influencia de esas dos fuerzas, la materia comenzó a reaccionar, a responder, a experimentar sensaciones, y de esa manera a evolucionar.

Una de esas dos fuerzas llamada la “línea derecha” es llenada con la naturaleza del Creador, amor y otorgamiento y como resultado, es capaz de dar vida a la materia. La otra fuerza es la fuerza del egoísmo, opuesta al Creador y que actúa aparentemente a pesar de Él. Sin embargo, ambas fuerzas operan de acuerdo con el programa superior.

El Creador actúa desde arriba con Su fuerza única que está dividida en dos: las fuerzas de otorgamiento y la de recepción. Nuestra materia está entre ellas. Así, esas fuerzas nos ponen en movimiento. Afectan la materia y estimulan su desarrollo en los niveles inanimado, vegetativo, animado, y hablante.

 En un principio este desarrollo afecta sólo las fuerzas que forman gradualmente la materia, hasta que la materia no alcanza el estado final. Entonces la materia explota. Gracias a esta explosión, tiene lugar un evento único. Las dos fuerzas, el más y el menos, se mezclan. Previamente, trabajaron sobre la materia desde los dos lados, y ahora llegan a la ruptura, se incluyen la una en la otra, y coexisten en la materia, mezcladas a tal grado que es imposible diferenciarlas como en un gran enredo.

Hasta ahora, el proceso tuvo lugar sólo al nivel de fuerzas, pensamiento, y programa. Sin embargo, ahora la fuerza se convierte en la materia de este mundo. Principalmente, el lugar para nuestro espacio apareció como resultado del Big Bang. Antes, no había espacio para nuestro universo. Entonces, la materia comenzó a desarrollarse a partir de la chispa de energía espiritual, a partir del pequeño punto de Luz. Esta diminuta partícula de Luz espiritual fue suficiente para crear la materia del universo entero.

Más adelante, durante su desarrollo, la materia creó galaxias, el Sistema Solar, y el planeta Tierra donde estamos creciendo sobre las mismas líneas, en los niveles inanimado, vegetativo, animado y hablante, de manera paralela con desarrollo espiritual.

Como resultado, en el cuarto nivel de desarrollo, la fuerza del Creador y su fuerza opuesta finalmente se mezclan, y nos encontramos en la situación actual.

La preparación se acabó. De aquí en adelante, debemos revisar qué hacer a continuación. Tenemos dos fuerzas mezcladas entre sí. Finalizaron su desarrollo y chocaron entre sí dentro de nosotros tanto que no sabemos qué hacer. Nos sentimos mal.

Aquí, encontramos la sabiduría de la Cabalá, el método que nos permite equilibrar y unir esas dos fuerzas, estableciendo el equilibrio y la armonía entre ellas.

(43698 – De la 2º lección, Convención de Roma del 21 de Mayo del 2011)

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