Prueba de aptitud para “los trabajadores del Creador”

Pregunta: Si una oración es una plegaria por la corrección en vez de la eliminación del sufrimiento, ¿por qué está escrito que uno debe orar por este último?

Respuesta: Está escrito que uno debe orar para reducir el sufrimiento, porque en el lugar donde lo estoy sintiendo, me son revelados las faltas de mis deseos egoístas. Por estos estoy orando, es decir que puedo discernir lo que está mal en mí y cómo puedo corregir esa área para convertirla en otorgamiento.

Si estamos hablando de una persona común, ella ora para sentirse bien, para llegar a un grifo abierto que vierte en sus manos la abundancia, desde Arriba. Su dolor es material, es decir, dentro del deseo de recibir placer. Para esto está buscando llenado. Por lo tanto, su oración es corporal, ingenua.

Él no ve su dolor como el medio para llegar al Creador. Simplemente desea calmarse, someterlo, llenar el vacío interior. De esta manera acostumbra rezar la mayoría de la gente, ya sean personas laicas o religiosas. Todos ellos se esfuerzan por sentirse bien, lo cual hace que estén dispuestos a orar por ello. Lo único que hacen es pedir: “Dame, dame, dame”, porque su ego está sufriendo, y tiene que ser pacificado.

La verdadera oración es cuando digo: “No hay nadie más aparte de Él”. Él creó el deseo egoísta en mí “, la inclinación al mal”, y tengo que saber lo que es. Si mi deseo de disfrutar me está haciendo daño, necesito usar la oración como remedio. Después de todo, el Creador creó este deseo. Él es responsable por el dolor que siento y nadie más. Siento el dolor en el lugar donde no me he completado por medio de la unificación con el Creador, pero debo hacerlo.

Digamos que estoy en el primer grado. Me dieron una tarea para hacer, pero yo no la hice. No me preparé para el examen y lo reprobé. Ahora, tengo que asumir las consecuencias. Sufro, pero este sufrimiento es apropiado para mi edad, para el primer grado.

De la misma manera, cada persona siente dolor en la zona en la que no pasó el examen, donde no se corrigió, no continuó con el “currículo” del Creador hacia la meta, el estado de corrección. Por lo tanto, debería darle gracias al Creador, a la Luz superior, que infunde en él la sensación de dolor. Es un síntoma de la enfermedad que se te da para que obtengas el tratamiento para ella, y entonces estarás bien.

Por lo tanto, no busques maneras de hacer que el Creador alivie tu dolor, sino que debes buscar cómo curarlo. De hecho, silo acallas solamente, entonces mañana te despertarás con un dolor mucho mayor. Hoy, tomaste un analgésico, dejaste de sentir el dolor, y estás feliz de estar aparentemente bien. Pero estás engañándote. ¡Mañana será peor!

En otras palabras, hay quienes tratan todos sus dolores y problemas cotidianos con algún medicamento, con cualquier analgésico que haya, sólo para librarse del sufrimiento. Ellos oran para que no se les dé ni sufrimiento ni recompensa por ello. Otros rezan para no sufrir si se les señala donde tienen que corregirse para alcanzar gradualmente el grado del Creador. Para ello, están dispuestos a aceptarlo y agradecer al Creador de igual manera por lo malo, como por lo bueno. Después de todo, estas sensaciones están ahí para despertarnos y guiarnos en el camino.

Estos son dos métodos muy diferentes. Hay aquellos que claman: “¡Sálvame, dame mi paz!”. Este es el camino de las masas. Sin embargo, los que dicen: “No, utilizaremos todo este dolor de la manera más eficiente”, son los trabajadores del Creador. Después de todo, queremos hacer Su trabajo, puesto que queremos ser sus socios. Si Él está despertándonos, nosotros estamos dispuestos a despertar.

(42604 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/9/2011, Shamati #113)

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