Viendo el mundo a través de los anteojos del deseo

El Zohar, capítulo “Truma” (Ofrendas), ítem 4: … Jacob, que era pleno, trajo amor a los dos mundos, es decir se casó con las dos hermanas, Leah y Raquel, los dos mundos, Bina y Maljut.

Pregunta: ¿Cuáles de mis deseos internos son llamados hermanas?

Respuesta: Una persona contiene los niveles inanimado, vegetativo, animado, y humano. Todo el mundo que veo es mi deseo, dividido en muchos deseos particulares, cada uno de los cuales forma una cierta imagen terrenal en mi percepción.

Nosotros “vemos” nuestros deseos. Vemos dentro de nosotros, dentro de nuestro deseo que está dividido en partes, en los objetos del mundo. Vemos el mundo en tres dimensiones, como si viéramos a través de anteojos 3-D. Y ni siquiera sentimos que estamos en esta realidad virtual porque no tenemos nada con qué comparar nuestra sensación. Por eso nos parece que existimos en el mundo auténtico.

Es decir, percibimos algo dentro de nuestro deseo, pero parece que lo vemos fuera, frente a nosotros. Sin embargo, si estuviéramos aparte de este mundo, veríamos una realidad diferente, entonces descubriríamos que la realidad de este mundo es relativa. Partes de mi deseo son representadas como imágenes de objetos inanimados, plantas, animales, y personas. Sin embargo, esas no son personas que aparecen ante mí en este mundo, sino mi deseo en el nivel humano, que se divide en muchas partes y veo cada parte de mi deseo en la forma de una imagen de alguna persona.

Tengo también deseos en el nivel animado y por lo tanto veo diferentes animales en este mundo. Más aun, existen deseos que están presentes en mí ahora, así como los que estuvieron presentes en el pasado o que surgirán en el futuro. Es por eso que veo un mundo desarrollándose, especies extintas de animales, o nuevas especies que súbitamente aparecen frente a mí. Esto significa que surgen en mi consciencia y desaparecen. Y lo mismo sucede en los niveles inanimado y vegetativo.

No existe el mundo. Son sólo mis sensaciones dentro de mis deseos cuando ciertas Reshimot (genes de información) salen a la superficie, reemplazando otros, y al percibir la realización de mis Reshimot de esta manera, yo siento que vivo en ellos, en esencia, que vivo en el mundo. Esta es una película interna que me proyecta la Luz constante, que despierta Reshimot que se reemplazan entre sí.

En el proceso del desarrollo de las Reshimot (donde una Reshimo [singular de Reshimot] es un registro de información en mi memoria), una parte de ellas dependen de mi disposición para procesar nuevas Reshimot, mientras que parte de las Reshimot despiertan por sí solas. Todo el proceso de desarrollo, que sucede por sí mismo, es llamado “Beito” (a su debido tiempo). Pero si quiero que se acelere y ser capaz de hacerlo, este camino de desarrollo es llamado Ajishena (acelerar el tiempo).

Sin embargo, en cualquier caso sólo estamos hablando de Reshimot que despiertan en mí, las cuales percibo como el mundo, yo mismo, y el proceso completo de desarrollo.

(43960 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 25 de Mayo del 2011, El Zohar)

Material Relacionado:

Un mundo “redondo”

A través de todos los obstáculos y ocultamientos

La unidad que encontrará respuesta en todos los mundos

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta