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El silencio como una señal de impotencia

Las personas con el punto en el corazón han recibido un entendimiento, los medios, y la habilidad para ayudar al mundo. Tenemos que poner en práctica lo que sea que hemos recibido, para realizarnos en un cien por ciento.

Todavía tenemos tiempo. Las personas siguen buscando la causa de todos los problemas, una oportunidad para mejorar la situación. Pero eventualmente las personas entenderán que no es una solución particular para su país porque dependen del mundo entero.  “¿Cuál es el punto al reunirnos en la plaza? ¿De qué manera nos ayudará esto? ¿Entonces  necesito llamar a todo el mundo?” “Si, así es. Encontremos juntos lo que hemos pasado por alto aquí: entendamos de donde puede venir la ayuda”.

Entonces las naciones recurrirán a nosotros. Los profetas escribieron acerca de esto, hablaron de un gran sufrimiento alrededor del mundo. Ya no son calamidades locales, sino epidemias, desastres naturales y así sucesivamente. Todo esto es para presionar a Israel, en una escala global, a pesar de su aparentemente pequeño tamaño.

Un drama global se está desplegando frente a nuestros ojos. En Israel todavía no estamos en la posición de las personas que han perdido sus empleos o los servicios sociales necesarios, tales como seguros sociales y de salud.  En los Estados Unidos por ejemplo, un vasto número de deudores no pueden pagar sus hipotecas, mientras que sus viviendas se han depreciado y cuestan menos que el crédito que negociaron con los bancos.

La situación es sombría. Las personas verán esto mejor cuando la crisis se haga más integral e innegablemente global. No es coincidencia que los participantes del G8 que se reunieron en Deauville tuvieron una reunión sin sentido.

No estoy burlándome de ellos; es que realmente no hay nada que puedan hacer. Un gran desastre ha llegado, todo el mundo lo entiende, y todos están en silencio. Y ellos no pueden detener la reunión porque tienen que hacer algo aunque sea un show.

(44340 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/30/2011, “La Paz”)

NTV sobre la Cabalá o las “enfermedades del crecimiento” de la humanidad

Pregunta: ¿Ha visto usted el programa de NTV de ayer “El canal ruso de televisión sobre la Cabalá”? ¿Qué pude usted decir sobre este?

Respuesta: Nos hemos dirigido tres veces a los productores de NTV con una propuesta de participar en este programa. Pero al saber quienes más iban a formar parte en este programa nos abstuvimos de participar en él: uno debe elegir con quien debe comunicarse. 

Contar los nudos de un hilo rojo y creer en su potencia mágica está por encima de mi comprensión. También los hechizos mágicos tales como “Pulsa deNura” solo dan  lástima por causa del retraso de la gente en el desarrollo.

Pero son solo las dolencias del crecimiento. Todo pasará. ¡Pobres niños! ¿Pero de donde procede tanto odio? La Cabalá habla sobre el amor y no sobre un amor sobornable (20 dólares por un hilo). Pero estaré de acuerdo en dar una entrevista particular.

(44368)

Conoce el mundo en el que vives

Pregunta: ¿Cómo podemos llegar a las personas con autoridad? Después de todo, queremos romper los muros de la caja en la que viven.

Respuesta: No del todo. Nosotros no peleamos con el gobierno, no destruimos la política y la economía, no rompemos el estilo de vida habitual. Nosotros luchamos sólo por la educación de las personas, y no más. Yo estoy a favor de dejar todo en el mundo como está, y añadir el principio de “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

No es problema lo que se ha construido hasta ahora. Déjenles construir más. Sólo una cosa es importante para mí: La gente debe saber en qué mundo vive, para qué vive, y cómo puede llenarse verdaderamente para alcanzar la meta sin caer en la auto decepción y entretenerse a sí mismos con todo tipo de juegos que dan sólo un llenado pasajero, inadecuado y terminan por muriéndose.

Yo no cancelo nada, no me opongo a los programas del gobierno, banco, ayuntamientos, etc. No me preocupo de eso. Hagan lo que quieran: Si quieren robar, roben, hagan otras cosas bobas. No es importante; yo no miro eso del todo. Todo lo que quiero añadir es educación.

El propósito de la educación es dar el conocimiento acerca del mundo en el que vivimos, como funciona, qué lo mueve, cuál es su meta, qué pasaría si fuéramos a lo largo con este programa, y qué pasaría si nos desviamos de este o nos dirigimos en la dirección opuesta. ¿Cuánto sufrimiento nos traería esto? ¿Qué tipo de sufrimiento? ¿Vale la pena o no? Yo quiero que la gente sepa, que mire lo que afrontan, que sean capaces de leer el mapa y nada más.

Todas las otras cuestiones están en otro plano, y yo no coincido con esto del todo: mi oficina está en el piso de arriba. Nosotros, de cualquier forma, hablamos sólo acerca del destino hacia el cual debemos ir. Agotamos los recursos naturales y contaminamos la Tierra. Por consiguiente, tenemos que movernos de una sociedad consumista hacia una sociedad balanceada, en otras palabras, dejar de actuar bobamente.

Todos los días  la gente necesita cosas simples: vivienda, trabajo, comida, ropa, etc. Esto debería proveerse para todos, y todo lo demás tiene que cesar. Debemos dejar la producción de bienes inútiles, dejar de medir el éxito de uno por su producción. Estos bienes vacían el planeta y contaminan el ambiente.

Así, trabajarían medio día para proveer las necesidades y estudiarían el resto del día, pasando exámenes de vez en vez. Les pagarían por esto y sólo por esto.

Las personas no conocen el mundo en el que viven. Se gradúan del colegio, sin armonizarse con la realidad en la que existen. Viven en sus ilusiones, en separación del mundo, sorprendidos por los problemas que atraen a sí mismos. Estos problemas vienen debido a que, como niños, actuamos dañándonos a nosotros mismos.

Y por consiguiente, yo sólo quiero una cosa para ustedes: añadir educación y, lo más importante, la educación, la formación de la esencia de lo que es la corrección de las relaciones entre las personas. Luego, estarán sincronizados, en balance con el mundo; ustedes llegaran a ser un todo integral,  el cual es el imperativo de la época. Todos los elementos tienen que estar correctamente conectados con el mecanismo principal, con las redes naturales de conexión, y todavía no saben acerca de esto.

De esto estoy hablando. En verdad, tal educación cambiará a una persona, pero esto sucederá gradualmente, como por sí mismo. Yo no lucho con la naturaleza de las cosas; yo solo les explico a ustedes el mundo, les muestro donde viven, y como consecuencia, ustedes cambian. Ustedes ven los hechos frente a ustedes, y ¿qué pueden hacer? No podemos hacer nada: después de haber visto las leyes inmutables, las tomaremos en cuenta.

Nada puede cambiarse de una sola vez. Las personas actúan de acuerdo con su naturaleza. ¿Puede esto corregirse? La destrucción es inherente en la naturaleza humana, y hasta que les den a los humanos la educación correcta, hasta que ellos no miren por sí mismos y tomen el riesgo de perder sus vidas, ellos no se detendrán.  Y ellos tienen que mirarlo de la manera más clara, como si la muerte estuviera parada en el lumbral. Esta es la educación, la formación que necesitamos.

De lo contrario, no sobreviviremos en la Tierra. Esto está confirmado por la investigación. No existen otros medios excepto la educación. No tenemos que moralizar y decir a las personas  si son buenas o malas. Ellos son de la forma en la que la naturaleza los creó. Ellos no pueden robar menos, mentir menos; son incapaces de hacerlo. Se dice: “Ve donde el Creador Quien me hizo”. El Creador les llama desde el principio: “Yo cree la inclinación al mal”. Tú no vas a ir a Él a quejarte acerca de Sus obras, ¿no es verdad?

Tú tienes solo una medicina: “La Torá como condimento”, en otras palabras, la educación de acuerdo al método de la Cabalá.

(44119 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/27/2011, “La Libertad”)

La física de un mundo más amplio

Pregunta: ¿Es posible adquirir el alma, el mundo espiritual y el Creador sin la sabiduría de la Cabalá?

Respuesta: Una persona empieza a explorar la naturaleza y descubre en esta una cierta ley, una conexión particular entre los fenómenos. Por ejemplo, lanzo un objeto al piso, calculo la aceleración de su caída, y extraigo una ley de este experimento. Al mismo tiempo, otras personas que no estudian los fenómenos naturales, sin embargo aprenden sobre ellos de una forma preparada.

Existen personas que descubren las leyes de la naturaleza, y existen aquellos que aprenden de ellas y de tal modo hacen un revelación, siempre personal, individual.

Los fenómenos que están siendo descubiertos por los científicos existieron antes en la naturaleza. ¿No caían manzanas en las cabezas antes de que Newton descubriera la ley de la gravedad? De esta manera, no hay nada nuevo; nosotros revelamos lo que ya existe, lo que ocurre. Sin embargo, existen pioneros y  aquellos que aprenden de ellos y tratan de usar el conocimiento adquirido correctamente.

Lo mismo puede aplicarse a la sabiduría de la Cabalá, la física de un mundo más amplio, no percibido por nuestros órganos de los sentidos. Para sentirlo, tenemos que desarrollar un órgano de sentido adicional llamado “la propiedad de otorgamiento,” en el cual revelaremos los fenómenos espirituales: Sefirot, los mundos, Partzufim. No obstante, continuamos trabajando como científicos.

Se dice: “Por Tus actos te conoceremos”. Está claro que todo se deriva de una acción, de la investigación. “Una persona juzga sólo lo que sus ojos pueden ver”. “Fe” es la fuerza de otorgamiento que alcanzas. Tú no cierras tus ojos y aceptas ciegamente la opinión de alguien más como un hecho; esto no existe en ninguna ciencia, incluyendo la ciencia de la Cabalá. Por el contrario, se dice: “Conoce al Creador y sírvele”. El conocimiento, el análisis, la revelación son el fundamento de todo.

Existen personas que ya han realizado este descubrimiento y han visto ciertos patrones; ellos te transmiten el conocimiento de estas leyes, el método de investigación para facilitar tu camino. Estas leyes se aplican a todos ya que estamos en un mundo.

Entonces, no mires a la Cabalá como un animal desconocido. Esta es la raíz de todas las otras ciencias de nuestro mundo porque revela las raíces de la creación, y debería tratársela como una ciencia. La Cabalá no está relacionada con la religión. Cuando caímos del grado de amor a los amigos en el amor propio y odio mutuo, perdimos la Cabalá y dejamos de percibir el mundo superior, espiritual. Entonces después, nació la religión.

Por lo tanto, la “religión” es la ciencia de la Cabalá que permanece en el exilio, en separación del Creador, en aislamiento del mundo superior, separada del objeto de estudio. Fuera de la percepción verdadera, sin conocimiento ni entendimiento, la interpretación de las acciones espirituales y la relación con la verdadera realidad, con la fuerza superior se ha transformado en Judaísmo. Este existió en el periodo entre la destrucción del Templo y la redención, después de lo cual regresamos a la sabiduría de la Cabalá. Es por esto que se dice: “Todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande.”

Por supuesto, no deberíamos despreciar nada. Avanzamos con la ayuda de medios asequibles, pero cada uno de ellos tiene su propia aplicación.

(44126 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/27/2011, “La Libertad”)

El programa superior anticipa tu entrada

Pregunta: ¿Si el Creador tiene un cierto programa para nuestro desarrollo, por que deberíamos interferir con este y tratar de rodearlo?

Respuesta: Existe un programa natural de evolución considerado como “naturaleza”. La naturaleza ha construido una maquinaria que hace girar y desenvolverse todo el desarrollo, mientras nosotros obedientemente lo seguimos por cientos de miles de años y mediante este evolucionamos. Y así ha sido por toda la historia de la humanidad en la tierra.

Pero al mismo tiempo, el programa estipula que el hombre gradualmente llega al estado en el que comienza a participar él mismo en su funcionamiento. La fuerza subyacente en la naturaleza continúa influyendo y desarrollando el deseo. Y dentro del deseo, además cultiva el punto que se origina en la raíz del alma. En cierto momento, aparte del deseo de recibir placer, comenzamos a escuchar la voz de este punto en el corazón. Llega el momento en el cual este se hace conocido y exige que el hombre lo realice.

La realización del punto ocurre por encima del deseo. Por tanto, el hombre se siente dividido en dos y se descubre enfrentando una elección: seguir su ego, que es su deseo corporal (tal como comida, sexo, familia, riqueza, poder, y conocimiento), o seguir haciendo crecer este punto espiritual y obtener las respuestas a las preguntas: ¿Quién soy? ¿Dónde comencé? ¿Dónde está la fuerza superior? ¿De qué se trata esta vida? ¿Cuál es el propósito de la existencia?

El punto en el corazón comienza a hacer esas preguntas y nos hunde en la confusión. Entonces él o ella, de alguna manera, encuentra la sabiduría de la Cabalá, ¡Lo cual también está programado! ¡La vida no es accidental!; todo lo que tiene lugar en este mundo desciende del mundo superior. Ya sea que elijas el segundo camino o no, u obtengas todas las oportunidades para realizarlo, esto también está sujeto al mismo programa de creación.

Hoy, vienes a estudiar no por tu propia voluntad. Es sólo que hubo fuerzas que trabajaron en ti y te hicieron caer en cuenta que debías venir. Tu libertad comienza sólo cuando estás claramente frente a una elección: entrar a un grupo cabalístico o no, e incluso al nivel más profundo en ti, estás dispuesto a sacrificar tu ego para llegar a ser una parte vital de este o no.

La elección está sólo entre dos deseos: uno dirigido a uno mismo y el otro dirigido hacia afuera. Aquí es donde realmente tienes que elegir. El deseo dirigido hacia uno mismo es AHP (la parte inferior del Partzuf). El deseo vuelto hacia afuera es Galgalta ve Eynaim, la parte superior del Partzuf. Y en el medio, está un área considerada como “Klipá Noga”, donde pareces tomar esa decisión. Pero, surge una nueva pregunta: ¿En qué se basa tu decisión, y cómo estás siendo manipulado desde Arriba para que tomes esta y no otra decisión?

El mismo programa nos dicta el circular la Cabalá por todo el mundo. Sin esto, no llegará a la corrección ya que sólo sigue el programa natural de desarrollo, justo como todos los otros niveles de la naturaleza. Necesitamos usar esos niveles correctamente, es decir que necesitamos usar en pensamiento, acción, e intención, al resto de la humanidad, así como a la naturaleza animada, vegetativa, e inanimada, para añadirlas a nosotros y juntos, como una creación, ascender del nivel de este mundo al mundo superior.

(44147 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/27/2011, “Introducción general al libro, Panim Meirot uMasbirot”)

El Buen Entorno – 05.31.11

Mi buen entorno – Consejos del Dr. Laitman para la semana

Disuélvete en otros

Pregunta: Cuando estamos nosotros en tal proximidad a las convenciones de Cabalá, ¿qué estamos tratando de superar, el control del ego? ¿O estamos tratando de sentir los deseos de nuestros amigos para hacer sentir bien a todos? ¿Qué debemos pensar mientras estamos allí?

Respuesta: Yo personalmente recomiendo que trates de sentir el estado colectivo tanto como te sea posible. No busques dentro de ti mismo, no hagas una “búsqueda de tu alma”. Tú nunca encontrarás el alma de todas maneras porque no tienes una y nadie más tiene una. ¡Tu alma está más allá de ti!

Trata de sentir el estado colectivo, el espíritu común de esta reunión de deseos por la unidad, donde participan personas que ponen un gran esfuerzo y propósito en esto, anticipando tal evento por varios meses o incluso años para así revelar en esta unión la fuerza superior de la naturaleza, la fuerza de amor y otorgamiento, El Creador. Necesitas captar el espíritu colectivo. Y cuando esto comience a trabajar en ti, has la única acción correcta y más efectiva: Piérdete en el espíritu común, justamente como lo hace un embrión en el vientre de la madre.

Entonces comenzarás a  sentir como esta propiedad de otorgamiento gradualmente funciona en ti, formando y creando en ti un nuevo órgano sensorial para esta nueva propiedad (o dimensión). Este nuevo órgano sensorial no tiene su meta en ti, sino en el deseo de otorgar, en aquellos a quienes amas.

Si quieres tener éxito, deja todos tus pensamientos acerca de ti mismo y disuélvete en el espíritu colectivo de la convención. Toma provecho de cada minuto que pasamos juntos.

(44360 – De la Lección virtual del 5/29/2011, serie Fundamentos de la Cabalá)

Lavándome mis “manos” con la Luz

Todas las costumbres tradicionales en el Judaísmo son una huella de acciones espirituales cabalísticas, sólo que en el deseo corporal, egoísta. Las verdaderas acciones espirituales son llevadas a cabo en dos esferas: recepción y otorgamiento.

Tras haber perdido la conexión con el amor de otros, con el otorgamiento y con el mundo superior, lo que nos queda dentro del marco de este mundo es llamado Judaísmo. Esta es la forma en la que existe la Cabalá para una persona durante el periodo de exilio. Sin embargo, para unos cuantos elegidos, se revela en dos esferas: espiritual y corporal.

Es por eso que en la religión existen ciertas costumbres llevadas a cabo de acuerdo con la tradición. En lugar de realizar esas acciones dentro de uno mismo, como acciones espirituales, son llevadas a cabo en el exterior.

El Suljan Aruj (compendio de leyes y preceptos judíos), el libro de las leyes religiosas, describe acciones espirituales, pero en forma material. Cuando dice “lava tus manos”, significa, tienes que tomar tus vasijas espirituales de recepción (“manos”) y limpiarlas al sumergirlas o lavarlas en la Luz de Jassadim (Misericordia). Explica cómo hacer el palio nupcial, la Jupá, para la conexión con el Creador, cómo separar el deseo puro (Kosher) del impuro, o cómo sacrificar a un “animal”, es decir al propio egoísmo, de la manera correcta.

Cualquier acción realizada en el día es un reflejo de los procesos espirituales. Es por eso que el Suljan Aruj describe la vida de una persona en detalle desde el momento en que se despierta y agradece al Creador: Qué pie debe salir de la cama primero al despertar, cómo ponerse los zapatos, cómo vestirse, metiendo primero la mano derecha, lo cual es símbolo del deseo de otorgar, y después la izquierda, un símbolo del deseo de recibir.

Todo es descrito hasta el último detalle porque esto va con la corrección del alma. El “cuerpo” es el alma, y el libro explica cómo corregirlo, cómo vestirlo, lavarlo, cómo alimentarlo (es decir cómo llenarlo y con qué Luz, Jojma o Jassadim, y en qué orden), y cómo bendecir los diferentes tipos de comida, los tipos de satisfacción para el deseo de recibir. De esto habla el Suljan Aruj.

Antes de la destrucción del Templo, toda la nación había estado realizando esas acciones, cada uno en su propio nivel y trabajando en su alma. Todos sabían lo que esto significaba en relación con su alma y con la Luz.

Sin embargo, en el momento en que perdimos la conexión con el mundo espiritual y caímos en la recepción egoísta, ya no tuvimos un alma, así que no había nada que corregir al realizar todas esas acciones. Por eso las personas comenzaron a realizar las mismas acciones en sus cuerpos, con esta carne corporal, en el mundo material, y en la mesa material donde comen, en lugar de llenar el alma con la Luz.

Si abrimos el Talmud, veremos un listado de reglas que debemos seguir en relación a otros (por ejemplo, cómo pagar a tu prójimo si tu animal ha dañado al suyo), pero esto implica un nivel espiritual. Todo el Talmud habla acerca de las acciones de la persona que está trabajando en la corrección de su alma, pero son descritas a través de animales o del trabajo en el campo, usando el lenguaje alegórico.

Si estás en el mundo espiritual, es claro para ti que esto se relaciona con el mundo espiritual, con el alma. Para ti, es como si el mundo no existiera. Entiendes que es imposible corregir algo al derramar agua primero en una mano y luego en la otra, y que esas acciones son realizadas sólo como una representación de la similitud del mundo material con el mundo espiritual.

Si uno existe en el mundo espiritual, él o ella actúan de la misma manera en el mundo corporal. Sin embargo, una acción material no corrige el alma. Es simplemente una tradición cultural, la historia de una nación, un modo de vida al cual uno está acostumbrado desde la niñez.

En realidad, llevamos a cabo esas acciones en nuestra corrección interna. En otras palabras, tomamos partes de nuestro deseo y con acciones como esas, las elevamos por encima del nivel egoísta, llenándolas hasta el nivel del otorgamiento hacia otros y hacia el Creador. Esto es exactamente sobre lo que hablan el Suljan Aruj y toda la Torá, los cuales nos enseñan cómo hacerlo.

Sin embargo, cuando perdimos nuestra conexión espiritual, comenzamos a tratar esto como acciones materiales. Mano derecha, mano izquierda, un toro, o un burro, una persona las entendía y estudiaba como si fueran leyes corporales.

(44242 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 29 de Mayo del 2011, Shamati # 40)

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El poderoso y exaltado ideal de otorgamiento

Pregunta: ¿Que es la “fe” de la que la Cabalá habla?

Respuesta: Fe es la Luz de Jassadim (misericordia), la fuerza de otorgamiento o Bina, la propiedad del Creador, la naturaleza. Si la propiedad de la fe toma tu deseo de recibir placer, tú llegas a entender que es en realidad el otorgamiento.

Para recibir una impresión de otorgamiento, tú tienes que comenzar a sentirlo y conocer su sabor. De este modo, sabrás qué es. Tal unificación de opuestos irreconciliables parece imposible, pero la intención de otorgar comienza a gobernar sobre el deseo por el placer y este desea ser usada para otorgar.

Tal propiedad es observada aun en un deseo de envidia, el cual siente al otro como parte de sí mismo. En este caso, no puede ser otorgamiento autentico. Esto es como una madre que es considerada como la que da, ya que la naturaleza la fuerza a sentir que su niño es una parte vital de ella misma. Ella cuida más de él que de sí misma puesto que ella lo ve cómo su parte más preciada.

De ahí, aunque una madre otorgue a su hijo, alguien que está fuera de ella, no se considera que ella haya alcanzado los grados espirituales y que actúe por el bien del otorgamiento. Esto es únicamente un instinto natural.

Para que el deseo de recibir comience a trabajar con la intención de otorgar, tiene que recibir la Luz superior, la fuerza especial. Nosotros solo decimos que viene de un lugar exterior. De hecho, despierta en una persona y provoca en esta el deseo de otorgar a otro, el amor por él.

“Otro” es una persona por la cual yo previamente sentí odio y distancia. Yo no lo sentí como si tuviera relación conmigo, más bien lo sentí como un extraño, alguien de afuera. A pesar de todo esto, de repente yo siento el deseo, la capacidad y la aspiración de otorgar y satisfacerlo. Yo quiero verlo como a mí mismo, mientras me doy cuenta que no necesito nada a cambio.

Si yo espero recibir placer a cambio, es como si actuara de manera egoísta. Esto es, el otorgamiento no debería traer ningún placer. Por el contrario, me hace sufrir ya que para poder otorgar a otro, tengo que privarme a mí mismo. Entonces, ¿Qué podría hacer que yo quiera dar?

Por eso, recibimos una fuerza especifica llamada la Luz que Reforma. Yo comienzo a sentir que por una parte estoy tratando con un extraño del cual yo deseo recibir, tomar algo que él tiene. No obstante, en cambio yo recibo una fuerza externa que me permite otorgarle sin recibir ningún placer o beneficio de esto directamente.

Si yo fuera a disfrutar del otorgamiento, inmediatamente y de manera directa esto será egoísta. Sin embargo, no lo siento naturalmente como parte de mí y no disfruto al otorgarle a él. Es de otra forma. Yo supero mi deseo egoísta, el cual no se llena y se vuelve aun más vacio que antes y transfiero todos mis esfuerzos y llenados hacia él.

Si me preguntaran, porque estoy haciendo esto, no tendría una respuesta en mi egoísta deseo de recibir. Aunque hay otra respuesta. Lo que siento es la grandeza del Creador, mi conexión con el superior; yo lleno el deseo del Uno que está más arriba que yo. Soy motivado por un ideal mucho mas exaltado. Sin embargo, las palabras no pueden explicarlo ya que el ego siempre las retorcerá para obtener una compensación de esto.

(44245 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 29 de Mayo del 2011, Shamati # 40)

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