entradas en '' categoría

¿Qué nos da la unidad?

Las personas en las que el punto en el corazón ha despertado se esfuerzan hacia adelante, hacia la unificación. Por supuesto, cuando están empezando a estudiar, no piensan acerca de la conexión, ellos aun no tienen esa necesidad. Pero la ciencia de la Cabalá enseña que, en la conexión con los demás podemos elevarnos espiritualmente y cruzar el Majsom, una barrera espiritual, la reactivación de la propiedad de otorgamiento dentro de nosotros.

Tenemos que unirnos por encima del Majsom. Desde el Majsom mismo hasta el estado en el que todos alcanzamos la unidad completa, desde 0 a 100 por ciento, tenemos que ascender 125 grados espirituales de unidad.

Todo el camino desde el momento en que llegamos al grupo, empezamos a estudiar, y tratamos de conectarnos es llamado un período de preparación. Los cabalistas dicen que este período puede durar de tres a cinco años y puede ser más largo debido a que es una preparación muy importante: Sin ella, la gente no entiende en absoluto hacia donde se dirigen.

La persona tiene que prepararse a sí misma para la sensación del mundo espiritual, crear el entorno correcto para sí misma, empezar a sentirlo, y avanzar juntos con él. En otras palabras, él o ella deben entender la necesidad por la unidad con los demás.

Tenemos que unirnos de nuevo, después de haber retornado al estado en el que solía estar en el mundo del Infinito, donde estábamos unidos y llenos de la Luz superior. Pero para lograr esto, tenemos que dominar nuestros deseos egoístas, y esto no es fácil y puede tardar años….

(44890 – De la Lección 2, Convención de Madrid del 3 de Junio del 2011)

Material Relacionado:

Su elección: 3-5 o 35 años 

La fórmula perfecta para el ascenso espiritual 

La unidad es una nueva realidad

Un laboratorio que busca el secreto de la vida

Pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre Maljut del mundo del Infinito antes de la restricción y después de la corrección?

Respuesta: Maljut del mundo del Infinito antes de la restricción es el estado inicial creado por la fuerza superior. Esta es la criatura que fue formada mientras que la Luz superior actúo sobre el deseo de recibir que fue creado “de la ausencia”. La Luz desarrolló este deseo en cuatro fases y la llevó a un estado llamado Maljut del mundo del Infinito.

Y aquí Él terminó Su tarea, ¡eso es todo! De ese momento en adelante, un despertar se desarrolla dentro de Maljut misma. Esta empieza lentamente a darse cuenta de que, aparte del deseo de recibir, también existe un deseo de otorgar. Este deseo de otorgar fue introducido en él en la primera fase como la sensación de la raíz, es decir, una sensación del Dador. Esto comienza a desarrollarse dentro de ella dando lugar a la segunda fase, en la que quiere llegar a ser como el Dador, resistiéndose a Su otorgamiento y superando su propio deseo de recibir.

Es por eso que esta comienza a restringirse y construye pantallas en la parte superior de sí misma, y entonces esta se rompe. El trabajo serio comienza con esta ruptura, en la que el deseo de otorgar penetra cada deseo de recibir.

Las cualidades de recepción y otorgamiento ya no están una junto a la otra más, es decir, una por encima de la otra, separadas por una pantalla, trabajando como tú y yo, el Creador y la criatura. Después de la ruptura, las cualidades del Anfitrión penetran en las cualidades del invitado, las cualidades de otorgamiento penetran en las cualidades de recepción y se entremezclan con ellas.

Y entonces, al trabajar de abajo hacia arriba y al ascender la escalera espiritual, realizamos específicamente estas aclaraciones porque cada detalle ahora contiene ambas fuerzas, otorgamiento y recepción. Nosotros las separamos unas de otras en dos líneas, mientras que nosotros permanecemos en el medio. Y ahora queremos ordenarlas y conectarlas entre sí en la forma correcta, en la línea media.

De esta manera empezamos a trabajar, tratando de llegar a ser como el Creador. Pero, ¿cómo puedo hacer esto si no lo conozco a Él? Para esto es el entorno, en relación con el cuál empiezo a trabajar en esto.

Ahora tengo tanto el deseo de recibir como el deseo de otorgar, las cualidades del Creador y las de la criatura. Tengo la Luz que Reforma y un estado que puedo estudiar por medio del análisis de mi relación con el entorno y al conectar todas estas fuerzas. Este es mi campo de trabajo, mi “laboratorio”. ¡Todo está ante mí!

(44330 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 30 de Mayo del 2011, Talmud Eser Sefirot)

El grado humano no se marchita

Baal HaSulam, dijo que se alegraba de haber nacido en la generación en la cual fue posible dar a conocer la sabiduría de la Cabalá. La Cabalá nos enseña cómo combinar las dos fuerzas de otorgamiento y recepción en una sola, cómo agregar la una a la otra para que su suma (Σ) se convierta en un  “humano”.

Esto es realmente una ciencia, una sabiduría. Esto no es fácil, es difícil. Estamos acostumbrados a ir con la corriente, y de repente aparece otra fuerza que nos lleva a alguna parte. ¿A dónde?

La integración de dos fuerzas conduce a un resultado único. En nuestro mundo que vemos y sentimos, hay formas de la naturaleza inanimada, vegetativa, y animada. Pertenecemos al nivel animado y aun no hemos conseguido nada más alto. El nivel humano que empezamos a descubrir dentro de nosotros mismos, es un grado espiritual que abre un nuevo mundo ante nosotros.

En la naturaleza, un nivel da vida a otro. Los animales se alimentan con plantas y las plantas toman la fuerza de la naturaleza inerte. Sin embargo, el nivel inanimado no sabe lo que significa crecer, desarrollarse, vivir, consumir y excretan, y sentir el medio ambiente. El nivel vegetativo, a su vez, no entiende lo que significa ser un animal, moverse, tener hijos, y permanecer en la manada, para no hablar de las sutilezas de la existencia de los “animales desarrollados”, de las personas, que viven vidas muy complicadas.

Un grado más bajo no es capaz de entender al más alto, es un mundo completamente diferente. Por el momento, existimos en el grado animado y somos regidos por nuestros deseos. No entendemos qué es el grado humano. Es imposible mostrarlo o demostrarlo, al igual que un animal no puede demostrar su visión del mundo a una planta.

Además, una persona que ha integrado las dos fuerzas, el punto en el corazón y el corazón, el deseo de placer y el deseo de otorgar, y ascendió al grado humano del desarrollo, no puede transmitir su sensibilidad a aquellos que aún no lo han alcanzado. Es posible decir una cosa: Él se siente más allá de todas las limitaciones del cuerpo físico, porque se elevó a un nivel diferente. Él existe en conexión con todos los niveles anteriores y se nutre de ellos, sin embargo, él mismo está en su grado.

Así que, después de haber ascendido al nivel humano (esperémoslo, tan pronto como sea posible), mantendremos la conexión con este mundo, con todas las formas de vida en él. Sin embargo, además, tendremos sensaciones e intenciones completamente diferentes. Sentiremos la eternidad y la perfección en el primer grado espiritual.

Todo nuestro problema es que queremos recibir el placer, la Luz superior, mientras que esta no puede existir en nosotros, e inmediatamente desaparece debido a un “corto circuito” en el cual el positivo y negativo se cancelan entre sí. Por lo tanto, tenemos que trabajar correctamente en la tercera línea entre estas dos fuerzas.

Creamos una combinación correcta: Ponemos una especie de “resistencia” (R) en el medio, a través de la cual el signo más y el menos funcionan de manera adecuada. Esto nos da los resultados de su trabajo, y tenemos la fuerza de ellos. En el lenguaje de la Cabalá, la resistencia entre el punto en el corazón y el egoísmo se llama una “pantalla” (Masaj). Es decir, en este lugar  recibimos y sentimos una nueva vida en el grado humano, Adam.

Entonces, nos hacemos libres de la muerte. Cada vez que quiero recibir la Luz, no puedo adaptarme a ella. El placer con el deseo desaparece, y saboreo un poco de la muerte. No tengo nada más para disfrutar, y caigo en la desesperación. No quiero nada y me repliego. Al final, la persona se “seca”, por causa de este trabajo, y él ve que no tiene éxito. Él comienza a “desvanecerse”. La naturaleza animada, vegetativa e inanimada van disminuyendo gradualmente en él hasta que la persona muere.

Sin embargo, si entendemos cómo unir la fuerza de otorgamiento y la fuerza de recepción correctamente dentro de nosotros mismos, el signo más y el menos, alcanzaremos un sentido de la vida en el grado humano, una vida eterna y perfecta.

(44836 – De la Lección 1, Convención en España del 3 de Junio del 2011)

Material Relacionado:

Un regalo a la humanidad 

En las garras de los opuestos 

La unificación de las dos fuerzas de la naturaleza dentro de

Momentos de Cabalá- “Luz reformante”

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=e9Gu8IhTfV4]

El mal bajo el microscopio

Nosotros no debemos disfrutar de las malas noticias. ¿Por qué no llegar a la corrección final de forma positiva? Todo lo que tenemos que hacer es encontrar “una cucharada de brea en el barril de miel”, 1% del mal en el 99% del bien y empezar a trabajar. Todo depende de nuestro reconocimiento del mal, de nuestra sensibilidad a este. Y ese es el propósito de la sabiduría de la Cabalá: desarrollar en nosotros la sensibilidad para el reconocimiento del mal.

Tenemos que descubrir el mal por miligramos, “bajo el microscopio”, lo cual será suficiente para ver cuán enorme e insoportable es este. Los sabios dijeron que los justos ven la inclinación al mal como una montaña gigante. En otras palabras, incluso la última gota de mal les parece monstruosa. Mientras tanto, los malvados creen que su mal es tan grueso como una hebra de cabello: ¿Qué hay para hablar acerca de esto?

Por lo tanto, todo depende de cuán consciente eres y qué factor de amplificación tiene tu “lupa”. Por consiguiente, nunca debemos sentirnos bien por los disturbios, el hambre y otros problemas que inundan el mundo. Debemos cultivar el reconocimiento del mal, y esto es lo que se supone que despierta nuestra diseminación de la Cabalá en la humanidad.

¿Qué estamos diseminando? ¿Nuestra autoridad? No. ¿La autoridad de Baal HaSulam? No. ¿La autoridad del Creador? Tampoco. Queremos que las personas aprendan la autoridad de la inclinación al mal, el ego, el cual ejecuta el programa y es la causa de todas las desgracias. Y si están llamando para derrocar a sus gobiernos, ellos deberían por lo menos tratar de entender que debemos sacudir el poder de este “viejo rey estúpido” en nosotros mismos.

Esto es lo que se supone que debemos manifestar, para que el hombre entienda quién tiene el control sobre él y quién debe encargarse de todas las desgracias y problemas. Nuestro escape del mal se determina por cuán consientes de este llegamos a estar. El rechazo del mal es la fuerza que conduce nuestro crecimiento. Esto es todo lo que necesitamos.

(44801 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 26 de Mayo del 2011, Prefacio a la sabiduría de la Cabalá)

Material Relacionado:

¿Qué es la verdad?

El microscopio espiritual

¿La ciencia moderna ha descubierto una nueva dimensión o ha llegado a un callejón sin salida?