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Momentos de Cabalá- “Tu mundo”

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Haciendo una brocheta de deseos

Pregunta: Tengo una pregunta acerca de desconectarse de esta vida. Lo que pasa es que el deseo por el Creador lleva a la persona fuera de la corporalidad. Parece como si yo me forzara a mi misma a amar a mi hijo, esposo, familia e ir al trabajo porque así se supone que es. Se siente como un juego. Para una mujer es un tormento interminable, es decir que internamente, tu estas en un estado de deseo, pero vives en este mundo es como si estuvieras jugando un juego.

Respuesta: De hecho, así es. La persona no puede romperse entre los dos, tres, o cinco deseos, ya que el deseo puede ser solo uno. Entonces ¿Cuál es la solución?

Escuché la misma pregunta de un hombre y una mujer parecidos: “¿Como sigo adelante sin perder el deseo por este mundo, mi trabajo, familia y la importancia por el otro? ¿Cómo puedo continuar con todo esto si un enorme deseo consume, presiona o anula al más pequeño?

Esto ocurre si tú no los unes y aceptas que todos estos deseos vienen de la misma fuente. Tú tienes que reunir, conectar y hacer tal “mezcla” con ellos que se borren enteramente todas las diferencias. El deseo por el hijo, el marido, el Creador, el grupo, los padres y el propósito mismo de la creación, deben estar unidos. Esto tiene que “sesgar” todos los deseos como en una brocheta.

Si este no es el caso, entonces tu trabajo no es edificante y no eres saludable en tu deseo. Esto no lo hará ya que se nos dan tal diversidad de deseos en nuestro mundo para que nosotros los jalemos juntos y los veamos como uno solo.

(45501 – De la Lección 7, Convención en Moscú del 6/10/11)

Los cabalistas en la naturaleza del hombre y en la naturaleza del Creador, parte 2

Queridos amigos, por favor, hagan preguntas acerca de estos pasajes de los grandes cabalistas. Los comentarios entre paréntesis son míos.

La esencia del hombre es el deseo de recibir

La principal innovación, desde la perspectiva de la Creación, que Él ha creado como existencia de la ausencia, se aplica a un solo aspecto definido como el “deseo de recibir”. Todo lo demás en la creación entera no son innovaciones en absoluto; no son existencia a partir de la ausencia, sino existencia a partir de la existencia. [Ellos son impuestos en el deseo de recibir por el deseo de otorgar del Creador. Por esta razón, todo consta sólo de estos dos deseos: el deseo de recibir de la criatura, el deseo de otorgar del Creador, y su combinación llamada “humano”.]

– Baal HaSulam, “La Libertad”

Todas las entidades corporales en nuestro mundo, es decir, todo dentro de ese espacio, ya sea inanimado, vegetativo, animado, un objeto espiritual, o un objeto corpóreo, si queremos distinguir el aspecto único, propio de cada uno de ellos, cómo se diferencian uno del otro, incluso en la más pequeña partícula, esta equivale solamente un “deseo de recibir” [y por lo tanto se siente en este mundo].

– Baal HaSulam, “La Libertad”

(44507)

Dar a luz a un grado espiritual

Pregunta: ¿Cuál es el entorno correcto para las mujeres, y cómo podemos usarlo cuando es difícil trabajar con alegría y entusiasmo?

Respuesta: El entorno correcto para la mujer es aquel que le facilita una aspiración que le permita analizar y sintetizar constantemente de manera calmada, el deseo correcto: lo que debe ser; cómo nosotros, las partes masculinas y femeninas de nuestra familia, nos unimos para dar a luz a un grado espiritual.

Lo producimos entre nosotros al unirnos los unos con los otros de la manera correcta. Nuestro contacto correcto trae el grado siguiente. Esto es lo que las mujeres tienen que pensar primero. Entonces, los hombres percibirán todo de la manera correcta y actuarán.

(45480 – De la Lección 2, Convención en Moscú del 6/10/11)

Les deseo….

Acabamos de finalizar una muy buena convención, y fue buena en el verdadero sentido de la palabra. Algunas convenciones sólo transcurren de forma muy agradable y cálida, dejando atrás un cálido rastro, como una estela caliente. Pero en esta convención creamos algo más grande. Fue una reunión de personas que sintieron la Luz y la calidez en su acción mutua. Naturalmente, organizaremos muchas convenciones más como esta y trabajaremos entre una y otra, y veremos cuánto cambiaremos.

Pero si realmente queremos avanzar, entonces tenemos que buscar constantemente el próximo, el mejor estado en lugar de sólo tratar de permanecer en esta calidez, en este nivel, en esta sensación o alcance. No podemos mirar atrás. Eso sería como la mujer de Lot que se convirtió en estatua de sal. No podemos tomar un ejemplo del pasado. Tenemos que mirar hacia adelante. Espero que ustedes y yo hagamos justo eso.

Estoy seguro que este Kli o vasija espiritual está creciendo dentro de nosotros. Lo sentí. Pero estas vasijas aun tienen que unirse y lograr entre sí esa conexión necesaria de manera que estén en el nivel mínimo, el nivel número 125, para que sean como uno, es decir unirse en el 125avo grado. Aun carecemos de esto, pero estamos cerca y definitivamente lo alcanzaremos.

Por lo tanto, aun cuando estamos partiendo, tenemos que entender que todo lo que existe en nuestro mundo, en las coordenadas de tiempo, espacio, y acción, está todo ahí para llevarnos a la meta. Por lo tanto, tenemos que entender que todas esas condiciones son necesarias para que nos acerquemos. Y si le añadimos nuestra unificación y garantía mutua a todas esas condiciones, entonces esas condiciones serán suficientes. Esto es lo que les deseo.

(45613 – De la Lección 7, Convención en Moscú 6/12/11)

El Buen Entorno – 06.16.11

Mi buen entorno – Consejos del Dr. Laitman para la semana

Recobrando la consciencia

La sabiduría de la Cabalá no se revela por sí misma porque la gente la revela en su desarrollo. Esta afirma que de acuerdo con la estructura del universo, debemos llegar de nuevo a nuestro punto de partida.

Inicialmente, fue creado un deseo, y este primer estado es llamado el mundo del Infinito. En este estado, el deseo y la Luz que creó el deseo existen en absoluta similitud, fusión y complementariedad mutua. Aquí, el deseo es llenado con la Luz, pero este es sólo el estado concebido para la futura criatura. Ella todavía no siente nada.

Por lo tanto, al principio, ella tiene que volverse opuesta al Creador, opuesta a la Luz. Para despegarse por completo de la misma fuente, la criatura pasa a través de cinco estados especiales de desarrollo llamados mundos. Por lo tanto, toma lugar el descenso de ese deseo, es decir, el distanciamiento constante de su estado original.

El primer mundo se llama Adam Kadmon. Adam es el prototipo de un futuro humano. Luego viene el mundo de Atzilut, el mundo de la creación, seguido por Beria, el mundo de la emanación, Yetzira, el mundo de la formación, y Assya, el mundo de la acción. Estos son los cinco mundos, cinco descensos consecutivos, engrosamiento, ocultamiento, y la salida de la Luz del deseo que esta Luz llena. Cada  siguiente es como el mundo del Infinito, excepto que la Luz que existe allí, existe en una forma más oculta.

Incluso ahora, que estamos en el mundo del Infinito, porque no hay nada más. Es sólo que este estado está oculto de nosotros detrás de muchas pantallas interiores. Tenemos que abrirlas, pelarlas, y entonces, gradualmente, empezaremos a sentirnos en la forma verdadera.

Esto es similar al estado de una persona que yace inconsciente. Este es nuestro estado dos aquí, en este mundo. Estamos en el ocultación completo aquí, como si hubiéramos perdido la conciencia y existiéramos en algunas fluctuaciones internas, imaginando algo.

Si nos esforzamos de una manera en particular, recuperaremos la conciencia, nos elevaremos a nuestro estado inicial. Esto se conoce como el tercer estado. También es el mundo del Infinito. Lo alcanzamos al ascender exactamente por los mismos pasos de los mundos, por los cuales pasamos en el descenso, cuando estábamos perdiendo el sentido de la perfección, la presencia completa de la Luz. Al ascender gradualmente los mismos pasos, experimentaremos el alcance, la transición de nuestro estado inconsciente al consciente.

La primera salida desde el estado de inconsciencia a la conciencia se llama la barrera, Majsom. Lo más importante para nosotros es cruzar este Majsom, salir del estado de completo desapego de la percepción de la naturaleza global.

Ahora, sentimos la naturaleza sólo en la forma de nuestro mundo y no la percibimos a través de los deseos espirituales. Experimentamos el mundo mientras estamos en un estado totalmente desconectado, sin utilizar las herramientas que tenemos a nuestra entera disposición.

Nos sentimos a través de nuestros cinco órganos sensoriales: olfato, tacto, vista, oído, gusto y sensación táctil. Por lo tanto, nuestro sentido del yo pasa a través de nuestro cuerpo animado. Entonces, en el interior, aparece una imagen específica en nuestra mente. En la parte posterior de nuestro cerebro, tenemos una especie de “pantalla” en la que se proyecta todo lo que percibimos. Todo se agrega a una sola imagen del mundo.

Esto no es lo que vemos al salir del estado de inconsciencia. Tan pronto como hemos cruzado el Majsom, comenzamos a sentir estados completamente distintos. Comenzamos a sentir dentro la Luz. Nuestro deseo recibe el placer del llenado, el conocimiento sobre el mundo real, entonces, se dibuja dentro de nosotros una imagen precisa.

Así, el plan del Creador, la intención original de la Luz, es crear el deseo (la Luz es lo principal, el deseo es secundario) para que este deseo, es decir, la criatura, se vuelva igual a la Luz en estado, poder, y sensaciones. Naturalmente, este estado está por encima de nuestro mundo, es decir, por encima del tiempo, espacio, movimiento, y por encima de la división en la vida, nacimiento y muerte. Está por encima de todo eso.

Al descubrir este nuevo sentimiento dentro de nosotros, sentiremos que existimos eternamente como toda la naturaleza. Dejaremos de identificarnos con un “animal” que existe en este mundo. Es como si desapareciera de nuestra percepción, como la más pequeña de nuestras sensaciones.

Por lo tanto al recuperar la conciencia, la persona de alguna manera imagina y recuerda lo que le pasó. Esta sensación permanece en algún lugar, pero es tan pequeña, tan insignificante, tan baja en poder, que es suprimida por la conciencia de la existencia en un gran mundo nuevo, infinito, eterno y perfecto. Este es el Majsom que debemos cruzar.

(45353 – De la Lección 1, Convención en Moscú del 6/10/11)