Un presente para la humanidad

La ciencia de la Cabalá es especial porque nos permite revelar cómo controlar las dos fuerzas de la naturaleza: la fuerza de recepción y la fuerza de otorgamiento. Toda la naturaleza está compuesta por esas dos fuerzas. Las vemos en todos los lugares: más y menos, otorgamiento y recepción. Su combinación es lo que crea la esencia de nuestras vidas.

En el nivel inanimado construyen átomos o moléculas, dipolos, patrones cristalinos, etc. En el nivel vegetativo la combinación del más y el menos producen vida: un más produce cosas útiles mientras que un menos expulsa desechos, lo cual le permite a un cuerpo vivir y desarrollarse.

En el nivel animado un más y un menos se vuelven incluso más grandes y su conexión no sólo causa que las cosas útiles sean absorbidas y las dañinas desechadas, sino que también trae movimiento, reproducción, y la vida individual de un animal separado. Esta es ya una suma especial de dos influencias.

Sin embargo, tan paradójico como pueda ser, en el nivel humano sólo una de dos fuerzas estaba operando hasta ahora. Como resultado, todo el placer que entraba en nosotros inmediatamente disminuía. Eso es porque nuestro deseo es egoísta y no teníamos ninguna oportunidad de oponernos a este, de añadir una segunda fuerza en su contra para poder desechar las cosas dañinas de nuestros deseos y pensamientos, de nuestros corazones y mentes, que pertenecen al nivel humano.

Ahora una segunda fuerza está revelándose dentro de nosotros, el punto en el corazón, que está en oposición al egoísmo. Este nos permite darnos forma, decidir cuáles pensamientos y deseos traer al interior y cuáles echar fuera. Como resultado, a partir de cientos de pensamientos y deseos, podemos reunir una nueva estructura y construir un nivel especial dentro de nosotros llamado “humano” (Adam) o “alma”. Consiste de Diez Sefirot y es también llamado Partzuf, una estructura espiritual.

Esto es lo que formamos dentro de nosotros en virtud del hecho de que dos fuerzas finalmente han comenzado a desarrollarse en nosotros. Por cientos de miles de años, sólo una fuerza operó en nosotros en el nivel humano. Éramos constantemente activados por los deseos y pensamientos que despertaban en nosotros. Así es como vivíamos.

Pero ahora, junto con varios millones de personas en el mundo, hemos recibido un verdadero obsequio desde arriba, el deseo otorgante en adición al deseo receptor. Y ahora estamos formando una nueva creación dentro de nosotros. Debemos construir nosotros mismos el humano en nosotros. Este es todo el propósito de la existencia del hombre en este mundo. De otra manera, ¿Por qué existe aquí? ¿Qué puede hacer aquí?

Hoy estamos avanzando junto con toda la humanidad. Somos los primeros, y otros vendrán después. De un día al otro, nuevas personas están despertando y uniéndose a  este proceso de construir una persona dentro de cada uno de nosotros. Tú y yo estamos aprendiendo cómo llegar a ser humanos en el verdadero sentido de la palabra.

(44840 – De la 1º lección, Convención de Madrid del 4/6/11)

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