Atado al mundo entero

Pregunta: Ahora estamos en algo así como un período transitorio, un tiempo de inactividad, entre las convenciones. ¿Cómo podemos fortalecer la garantía mutua para seguir adelante?

Respuesta: Tú necesitas un trabajo constante. ¿Cuál es la diferencia si tenemos ahora una convención o no? La persona no sabe cuándo alcanza la medida de esfuerzo que se requiere. Él tiene que anhelar cada nuevo día en su vida una anticipación del momento en el cual él será capaz de realizar el otorgamiento a los amigos, y a través de ellos, al mundo entero, y a través de este, al Creador.

Yo tengo que analizar mi estado interior, cuales son mis pensamientos y cuales mis intenciones, hasta qué medida durante el día yo trato de revelar la meta, si mi corazón está impregnado con esta aspiración, si esta se despierta, si yo puedo comprometerme a ello, y si puedo mantener este pensamiento en el contexto de todas las demás acciones, en lo que sea que haga. A partir de este, puedo ver cuánto he avanzado.

Sólo tenemos una posibilidad de alcanzar el mundo espiritual: por medio del constante trabajo en nuestros deseos y al acercarlos cada vez más a la sensación y al entendimiento del otorgamiento. Los cambios deben ocurrir dentro de nosotros, en nuestros deseos. Por lo tanto, cada momento que nos dedicamos a esto avanzamos a lo largo del camino.

Entonces, todo depende de la persona. En su opinión, ¿qué tipo de avance debemos tener: individual o mundial? Si queremos llegar a la meta de la creación, este movimiento sólo es posible a escala global. Todo lo que esté por debajo de este punto de referencia no funciona hoy en día.

En el pasado, el grupo o el maestro fueron suficientes, pero hoy en día, estamos atados al mundo entero. Aquel cuyas acciones, día tras día, mueven nuestro grupo mundial y al mundo entero hacia la corrección, por lo menos de alguna manera puede ver que esto estimula su propio progreso y a él. En esencia, el progreso individual es una inversión en otros.

Además, todos los días debes tratar de añadir un poco de calidad a lo que das a los demás en tu correspondencia, blogs y proyectos de Internet. Podemos otorgar a los amigos cuando nos fusionamos con ellos, cuando los entendemos, en vez de tratar de imponer en ellos algo que nos gusta. Al tratar a las personas, debemos repartir, difundir, aquello que está más cercano a ellos. Debemos “vestirnos” en ellos.

Amar es cuando yo tomo el deseo de la otra persona y lo lleno de acuerdo a lo que él o ella quieren. De lo contrario, no seremos capaces de acercarnos a nadie.

 

(48817 – De la 5º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/21/2011, “Arvut (Garantía mutua)”)

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