Cuando todos son responsables de todos los demás

Se nos dice: “He creado la inclinación al mal, y He creado la Torá como una especia puesto que la Luz en ella reforma”. Así, en primer lugar, tenemos que revelar la inclinación al mal, y luego, según la medida en la que la sentimos, querremos encontrar una “especia”, un “remedio” que la convertirá en la inclinación al bien.

¿Cómo podemos revelar la inclinación al mal? Para ello, la persona debe encontrar el entorno adecuado. Si quiere ser incluido en este entorno para que todos ellos se vuelvan como un hombre con un corazón, si quiere garantía mutua y unidad integral con todos sin distinción alguna, en la cual todos son responsables de todos los demás, similares a las células de un cuerpo vivo, si no juzga a los demás, sino que se preocupa por ellos para que ellos puedan despertar, y si lo principal para él es su trabajo personal interno, si trata de estar entre los amigos y de bajar la cabeza ante ellos sólo para recibir de ellos la conciencia de la importancia de la meta y se cancela una vez más por lo que la importancia de sus amigos lo carga con un reconocimiento aún mayor de la meta y del entorno, y si él está constantemente en este círculo y trabaja en él, entonces él recibe de sus amigos su conciencia colectiva, integral de la importancia de la meta.

Esto ya no es su vasija, sus deseos, sino el deseo del colectivo. Esto ya es Maljut. Una sola persona que se esforzó por elevar su petición al grupo, a Maljut del mundo de Atzilut, ya está en ella, sólo si se conecta con sus amigos, los despierta, y trabaja junto con ellos. En respuesta, ellos lo despiertan, y en conjunto se vuelven una totalidad, un deseo. Sus peticiones personales se unen y se convierten en Maljut del mundo de Atzilut, que está cerca de nosotros.

Si hay unidad entre ellos, al menos en algo, esto influye en los grados superiores, con los cuales no se relacionan. Nuestra sensación, percepción y realidad están sólo en Maljut.

Por lo tanto, nuestro trabajo debe estar dirigido a Maljut del mundo de Atzilut, a la relación con los demás y con la totalidad, a la unidad con la fuente de la Luz: al Creador. Este trabajo se divide en dos componentes que, de hecho, tienen que ser soldados entre sí:

  • La relación de uno con el grupo;
  • La relación de uno con el Creador.

Si actuamos correctamente, alcanzaremos la primera revelación. Sólo depende del grado en el que unamos nuestras peticiones en una sola oración. Y entonces cada uno con su deseo personal encontrará que él está incluido en Maljut. En sí misma y de sí misma, Maljut es un punto, pero nosotros lo “expandimos” construyéndola por medio de nuestros deseos. Las nueve Sefirot inferiores que están en los mundos de BYA (Beria, Yetzira, Assiya), en un estado quebrado.

(47310 – De la 5º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/6/2011, “Matan Torá (La entrega de la Torá)”)

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