El punto central del universo

Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot, parte 1, “Tabla de preguntas y respuestas para el significado de las palabras”: pregunta 39: ¿Qué es el Punto Medio (Nekuda Emtzait)? Este es el nombre de Bejina Dalet (fase cuatro) en Ein Sof (Infinito). Es nombrada así por su unificación con Ohr Ein Sof (la Luz de Infinito).

Comenzamos a percibirnos a nosotros mismos, nuestra existencia, sólo tras haber llegado a la cuarta fase. Esto es porque sólo podemos sentir nuestro propio ser en contraste con su opuesto: con la raíz superior.

La sensación es revelada en la cuarta fase, la última de la cuarta fase (Behina Dalet de Dalet). Esto es porque la cuarta fase es el deseo de disfrutar al comenzar a conocerse a sí misma. Todas las fases previas deben revelarse dentro de ella.

Las fases cero, uno, dos, y tres están separadas de la raíz y se construyen a sí mismas dentro de la cuarta fase. La última fase, la cuarta, reúne la experiencia de todas esas fases y se revela a sí misma y su relación hacia Él, es decir, alcanza lo que el superior está haciendo con ella, en relación a las fases.

La cuarta fase de la cuarta fase, se descubre a sí misma como el deseo de disfrutar. En su parte superior, llega al entendimiento y al alcance de la raíz, mientras que en la parte inferior, llega a su propia relación, a la reacción de la revelación de la relación del Creador con ella, que ya es aparente. Esta reacción es la sensación de vergüenza que la lleva a realizar la primera restricción (Tzimtzum Alef).

Como está escrito, esta fase es llamada el punto medio (Nekuda Emtzait) “Tras su unificación con Ein Sof ” (la Luz del Infinito), es decir que toda la Luz del Infinito es revelada en ella antes que ella sienta la vergüenza y se decida a realizar la restricción.

Todo esto está concentrado dentro de la cuarta fase (Dalet) en el límite donde termina la parte superior. En esta parte siente la actitud del Creador hacia ella y entonces se adhiere a Él, es decir que está incluida en Él y se anula ante esta Luz, ante el amor del Creador.

Esto sucede exactamente en el límite, después del cual comienzan la parte inferior y la nueva revelación. En el estado de su fusión con el Creador, donde alcanza su completa unidad con la Luz y la lealtad a Él con todo su corazón y alma en virtud de su naturaleza, en lo más profundo de esta unidad, súbitamente descubre una cualidad en el Creador con la cual no se puede conectar.

Esto es porque ahora no está conectada con el Creador mismo, sino con el llenado que está recibiendo de Él. Es por eso que ella siente que su relación es imperfecta. Hay una cualidad más en el Creador, la cualidad de Dador, y no ella no es capaz de conectarse con esta cualidad. Es por eso que ella comienza a sentir vergüenza. En lo más profundo de su conexión y de dependencia de Él, como la de un bebé alimentado completamente por la madre, ella descubre que Él es opuesto a ella.

Esto despierta una terrible vergüenza dentro de ella, porque ella está situada en el interior del Creador, en la conexión más cercana con Él. Esta sensación de vergüenza construye las cuatro fases inversas, en las que ella decide qué hacer con esta discrepancia y viene desde la raíz del sentimiento de vergüenza hasta su cuarta fase, a la decisión de restringirse y ya no recibir la Luz. Ahora, ella comienza a buscar fusionarse bajo las condiciones de igualdad y similitud de cualidades, y no al restringirse y llegar a ser quien está recibiendo completamente.

Este es el punto medio, el que estaba completamente fusionado con el Creador antes de que comenzara a arder de vergüenza y que tuvieran lugar todas las acciones subsiguientes.

(47111 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/27/2011, Talmud Eser Sefirot)

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