La sabiduría viene con la experiencia

Dr. Michael LaitmanExiste sólo un deseo, sólo este fue creado y luego comenzó a desarrollarse.
 
No se divide en niveles ni partes: Está dividido por los estados de conciencia de sí mismo. Todo el tiempo, yo revelo más y más el primer estado.

La chispa de la Luz creó el punto de oscuridad, y fue terminada la creación. Ahora, este punto de oscuridad, el punto de deseo, comienza a descubrirse: ¿Quién soy yo, quien me creó y con qué propósito?, ¿Qué debo hacer, y qué es lo que quiero de la Luz y de mí mismo? Esta continúa removiéndose dentro de sí misma y aclarándose, aprendiendo más sobre sí misma y a través de la realización propia, descubre la Luz que la creó.

No hay nada más en el universo entero, excepto la criatura que aprende más sobre el Creador. Pero la realidad no cambia. La luz llenó el deseo, y ahora el deseo percibe este único estado más profundamente.

Todos los cambios ocurren sólo en la conciencia, en la sensación y en la reacción, pero dentro de la misma sustancia. Esta es la razón por la cual me siento un poco en mi primer estado, yo sólo empiezo a sentir que ya existo en este, como si estuviera despertando. Esto es llamado la Luz de Nefesh en mi deseo, que existe en el nivel cero (Shoresh o raíz).

Ahora, empiezo a despertar más y a ver a mi alrededor. Lo que veo en este grado, a mi lado, aun no me es familiar, yo percibo esto en la Luz de Nefesh. Pero ya realicé mi estado anterior del cual me desperté y entiendo que yo estaba dormido y ahora me he despertado.

¿Cómo puedo saber que estaba dormido? Lo aprendí porque me desperté, encontré el siguiente estado, y ahora entiendo mejor el anterior. Por lo tanto, la Luz de Ruaj se inviste en el estado anterior, a pesar de que sólo tengo la Luz de Nefesh en el estado actual.

Nunca tendré nada más que la Luz de Nefesh en el estado más avanzado. Sólo que los estados anteriores se vuelven más y más claros. Es por eso que la persona que avanza correctamente siempre se sentirá como en la niebla, en confusión y en malos entendidos, él enfrentará a las fuerzas incomprensibles y cálculos, y siempre tendrá dudas.

Sin embargo, él ya entiende más acerca del camino que ha recorrido, de toda su historia, y de la retrospectiva de esta historia, también de la perspectiva de futuro. Es decir, por un lado, está acompañado por la confusión, por la niebla, y por la impotencia, pero al mismo tiempo se vuelve más inteligente con respecto al pasado al ver todo el camino, sus causas y consecuencias, y por lo tanto revela al Creador.

Esto se llama el “orden inverso” de la Luz y del deseo. Nuestro deseo se desarrolla más y más y se vuelve más “inteligente”, educado, específico y elevado, y más cercano al Creador, pero sólo la Luz de Nefesh se siente en él. Sin embargo, en los deseos anteriores, que percibimos más profundos a medida que avanzamos, sentimos la Luz de NaRaNHaY (Nefesh, Ruaj, Neshamá, Jaya-Yejidá). Como está dicho: “La sabiduría viene sólo con la experiencia”.

(48708 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/13/2011, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”)

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