Todo depende de ti

Puesto que inicialmente carecemos de la aspiración por otorgar y tenemos que reunirnos, formarnos y organizarnos a nosotros mismos, se nos da el trabajo en el grupo para que nos ayude a adquirirla. En el grupo, trabajamos con otras personas a quienes, por decirlo así, vemos ante nosotros como una “ayuda del lado opuesto”. Y esencialmente, en lugar de trabajar con gente y deseos que parecen ser ajenos a mí, trabajo con mi actitud hacia ellos. Tengo que aprender a tratarlos como a mí mismo.

Al trabajar con ellos, yo veo las relaciones opuestas: el rechazo, el odio y la alienación. Sin embargo, al mismo tiempo, tengo que alcanzar en vez de eso la atracción, el amor y la cercanía, y esto me ayuda a elevarme por encima del grado de animado, al grado del Creador.

Esto se debe a que sólo hay dos tipos de relación con los demás: la recepción y el otorgamiento, que son opuestos el uno al otro. Por lo tanto, puedo ponerme a prueba sólo por medio de mi relación hacia mi prójimo y al tratar de construir, de formar dentro de mí una necesidad de acercarme al otro, la necesidad del amor, por encima de todo el odio y el rechazo que se revela hacia los demás.

La revelación del mal sólo puede ser descubierta en la propia relación con el prójimo. Esto también implica una gran cantidad de aprendizaje que puede ocurrir a condición de que yo quiera estar más cerca de él, y yo uso todas mis fuerzas para ello. Y entonces descubro que me estoy moviendo en una dirección completamente opuesta, que me alejo, rechazo y odio. Estas son las cualidades que yo llamo la “inclinación al mal”, puesto que entiendo que la unión, la proximidad, la conexión y el amor son la “inclinación al bien”, la cualidad del Creador (si esta se me revela).

Todo se alcanza a través de una relación con tu prójimo. Y es por eso que este mundo tiene a mucha gente. Si yo considerara al mundo entero y todo lo que hay en él, es decir,  la humanidad,  la naturaleza inanimada vegetativa, animada, mi vida, mis relaciones con otras personas, el comercio, la familia, parientes y otras personas, ya sean estas cercanas o lejanas, como un medio para alcanzar el atributo de otorgamiento, estaría utilizando este mundo correctamente. Entonces podría decir que todo está ahí para servirme y ayudarme, y yo estoy ahí para servir al Creador. El mundo entero está creado para mí.

Si una persona está de acuerdo en que el mundo entero está creado de manera correcta desde Arriba, y en que todo está preparado para que se adapte correctamente y le ayude a armarse con una aspiración, para que le permita hacer un esfuerzo y para ser utilizado para adquirir el deseo de otorgar por encima del deseo común de recibir placer (que fue dada por el Creador), tendrá éxito. La ley de “trabajé y encontré” o  “trabajé y no encontré, no le creas”, afirma que todo está ya frente a ti, todo está allí, y el resto sólo depende de ti.

(47899 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/12/2011, Shamati # 117)

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