Un regalo para un corazón roto

Somos incapaces de entender qué es la intención “por el bien de otorgar” (Lishma) porque estamos siempre en el deseo de disfrutar, opuestos al otorgamiento. Y lo que nos parece otorgamiento en este mundo es sólo otra forma de egoísmo que finge otorgar de manera que cuando damos a alguien, recibimos indirectamente aún más de ellos.

Y es por eso que no entendemos el significado de “Lishma”, otorgamiento completo sin ningún beneficio para uno mismo. Baal HaSulam dice en Shamati # 5 (“Lishma es un despertar desde Arriba, y por qué necesitamos un despertar desde abajo”) que el comprender cómo puede suceder tal cosa en el mundo no es para la mente humana.

También cuando la persona está realmente trabajando para alcanzar el otorgamiento, empieza a entender cuán irreal es esta meta. ¿Cómo es posible dejar de pensar en uno mismo, recibir un pensamiento, acción, o deseo que se dirige al “exterior”, sin preocuparse por el beneficio propio? Esto se debe a que uno sólo es capaz de entender que alcanzará algo al participar en Torá y Mitzvot. Debe haber auto gratificación allí, de lo contrario uno es incapaz de hacer algo.

En su lugar, se trata de una iluminación que viene de Arriba, y sólo quién lo saborea (recibe desde Arriba) puede conocer y entender lo que ha recibido. Y por lo tanto no hay nada en qué basarse antes de esto, ni una simple comprensión, incluso ni a una ligera percepción de lo que es el otorgamiento, “Lishma”.

Está escrito sobre ella, “Prueben y vean que el Señor es bueno”. Esto significa que primero hay que “probar”, recibir una sensación, y sólo entonces uno puede entender.

¿Por qué entonces debemos invertir nuestro esfuerzo y trabajo para aplicar las recomendaciones de los cabalistas, si nada ayudará hasta que el Creador nos dé la otra naturaleza? ¿No es más fácil esperar hasta que la recibas?

La respuesta es, como nuestros sabios dijeron: “No está en ti el completar el trabajo, y no eres libre de alejarte de él”. Esto significa que uno debe dar el despertar desde abajo puesto que se discierne como una oración. Una oración se considera una deficiencia, y sin deficiencia de que no hay llenado. Necesitamos obtener el deseo adecuado para que sea llenado con el atributo de otorgamiento.

Pero, ¿cómo puedo pedir algo que nunca he probado ni he necesitado, algo que no tengo, y sobre lo cual no sé absolutamente nada? De ello se deduce que el trabajo de uno es necesario para recibir Lishma del Creador sólo en la forma de una carencia y un Kli (vasija). Sin embargo, uno nunca puede alcanzar el llenado solo, más bien es un don de Dios.

Sin embargo, la oración debe ser una oración completa, es decir, desde el fondo del corazón. Esto significa que la persona sabe al cien por ciento que no hay nadie en el mundo que pueda ayudarle, sino el Creador mismo. Lo que significa que la persona tiene que invertir todos sus esfuerzos para no recibir nada, para llegar a un corazón roto. Sólo entonces, escuchará finalmente la desesperación interior a partir de todos los esfuerzos que hizo y se dará cuenta de que sólo el Creador puede ayudarle. Y entonces el Creador escucha su oración.

¡Mira cuanto esfuerzo y frustración se necesitan para pasar de un estado a otro, para alcanzar una comprensión más profunda de que no puedo, soy incapaz, no quiero! Y, por tanto, desciendo poco a poco, penetrando cada vez más profundamente en el corazón, hasta que alcanzo la verdadera oración.

(47215 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/5/2011, Shamati # 5)

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