El equilibrio que causa el desarrollo

Baal HaSulam, “La Paz”: La naturaleza ha preparado una base maravillosa en el vientre de la madre, de modo que ningún extraño pueda dañar la nueva vida. Este atiende cada una de sus necesidades como una niñera entrenada que no se olvida de él ni por un momento…. Como una madre amorosa, le trae gente cariñosa, leal, en la que puede confiar, llamada “Madre” y “Padre”, lo asiste a lo largo de sus días de debilidad hasta que crece y es capaz de sostenerse por sí mismo….

Pero aquellos que examinan esa realidad desde la perspectiva de la provisión y de la persistencia de la existencia, pueden ver claramente un gran desorden y confusión, como si no hubiera ningún líder, ni guía alguna. Todo el mundo hace lo correcto ante sus propios ojos, se construye a sí mismo sobre la ruina de los demás….

 Hay que tener en cuenta que esta contrariedad, que se presenta ante los ojos de toda persona sensible, educada, ha preocupado a la humanidad, incluso en los días antiguos. Y hay muchas teorías para explicar estos dos opuestos aparentes de la Providencia, que ocupan el mismo mundo.

Por un lado, vemos que la naturaleza es sabia y diligente hacia cada criatura. Esta desarrolla todos los elementos de forma sucesiva y con cuidado. Mira la estructura de los organismos, su capacidad para crecer, para dar a luz a sus crías y para interactuar. Todo está construido en forma integral, cada persona tiene su propio lugar y se encuentra en equilibrio con los demás. Si pudiéramos ver el mundo en equilibrio, sin las perturbaciones del despotismo humano, nos revelaría un maravilloso sistema, que no es estático, sino perfectamente equilibrado para el desarrollo.

Sin embargo, no vemos las causas de este desarrollo y no entendemos por qué todo tiene que ser precisamente de esta manera. Por lo tanto, no entendemos las fases del camino. Además, lo vemos a través del prisma de nuestro egoísmo y lo evaluamos de acuerdo con nuestros criterios. Por lo tanto, vemos el mundo al revés, como si hubiera dado un vuelco en nuestra percepción.

Sin embargo, a partir de la investigación científica nos es claro que para el desarrollo de la especie, la naturaleza ha creado, producido, y formado todos los sistemas necesarios que se ocupan de la creatividad ideal.

Pero por otro lado, surge un problema con la existencia posterior. Una vez que cualquier parte de la naturaleza crece y “se pone de pie sobre sus propios pies”, comienza la lucha por la supervivencia y por la integración en el medio ambiente sin la ayuda de los padres. Esto le pasa a todos los seres vivos, pero entre la gente esto toma las formas más difíciles, porque la persona tiene que prepararse por la vida en una sociedad que es compleja y artificial, construida sobre una multitud de mecanismos. La envidia y la ambición de poder se encienden en ella, empujándola a oponerse a los demás. Otros parecen exitosos, mientras que ella parece estar quedando atrás por su naturaleza o debido a las circunstancias.

La naturaleza, que se encargó con tanto cuidado de nosotros cuando estábamos creciendo, ahora nos pone en condiciones que requieren esfuerzos para sobrevivir. De tal manera que, ¿existe o no el Creador? Si todo salió bien, entonces podríamos decir, “Gracias a Dios”. Pero si no todo está bien, entonces ¿Qué puedes decir?

Este es el problema que Baal HaSulam describe antes de hablarnos acerca de los intentos para resolver esto.

(49845 – De la lección diaria de Cabalá del 07/31/11)

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