El descubrimiento de una nueva ley

Todas las leyes descubiertas por la humanidad hasta el momento en la química, biología, matemáticas, física, e incluso en la física cuántica se reducen a una sola ley: la ley de las interconexiones. Todas estas leyes tienen dualidad, como la ley de la gravedad y la ley de repulsión, la ley del desarrollo y la ley de la degradación. Todas las leyes de la naturaleza tienen un denominador común: la intencionalidad.

Estoy ansioso por informarles que la nueva ley es una ley que nos permitirá predecir el curso futuro de los acontecimientos. Esta se basa en la elección de la dirección, es decir, podemos jalarlo todo hacia nosotros a expensas de otros, o podemos dar a los demás al recibir todo lo esencial para la vida y cuidar de todo el sistema.

Un ejemplo simple y obvio de esta ley son las bacterias. Hay bacterias en nuestro cuerpo sin las cuales simplemente no podemos vivir. Por ejemplo, algunas bacterias producen vitaminas, como la vitamina K que no podemos obtener del exterior, hay bacterias que ayudan en la digestión, y hay bacterias que sirven, como lo hacen el ejército o la policía, para proteger de bacterias dañinas.

Todas estas bacterias trabajan para crear y mantener la interconexión, cuidando de todo el organismo. Por otro lado, hay bacterias dirigida hacia la destrucción, las cuales causan enfermedad y muerte.

Otro ejemplo de la ley de interconexiones es la simbiosis y el parasitismo. En la simbiosis, uno ayuda al otro y de esta manera, se desarrolla. Por ejemplo, durante el día, las plantas producen oxígeno como subproducto esencial de su sustento de vida y consumen dióxido de carbono, mientras que las personas y los animales hacen lo contrario. En el parasitismo, un organismo vive a expensas de otro. Los parásitos mueren al chuparle todo al organismo que ocupan, puesto que no les quedará nada sobre lo cual vivir.

Todo esto son datos científicos que llevaron a la humanidad desde hace mucho tiempo a descubrir las leyes de la naturaleza. Ahora, al poner todo junto, hemos descubierto la ley de las interconexiones. ¿Qué podemos aprender de la naturaleza mientras revelamos sus secretos? Cuando cuidas de los demás, tanto tú como los demás se benefician. Cuando atraes las cosas hacia ti, los otros sufren. Entonces, tú sufres muchas veces más.

Hoy en día, la humanidad sufre de un “virus” llamado codicia. Se trata de un virus horrible que no perdona. Cuando una persona buena, cuidosa de repente contrae el virus de la codicia, todo se desmorona. Si nos fijamos en el mundo de hoy, todos en el estamos contagiados de este virus. ¿Qué hace este virus? Este cambia la dirección de la intención de cuidar a los demás por la de beneficiarse a expensas de los demás. Este virus ha progresado increíblemente rápido cubriendo todos los continentes, todos los niveles sociales, y toda la humanidad.

Los resultados de esta epidemia son la ruptura de la unidad familiar y los problemas en los servicios humanitarios como la educación y la medicina. Esto pronto nos hará marchar uno hacia el otro con armas de fuego, llenos de odio y sin entender que ninguno de los dos tenemos la culpa. Simplemente no hemos podido ver al enemigo común: al virus de la codicia. En lugar de luchar entre nosotros, tenemos que luchar en contra de la codicia, unidos en garantía mutua. Esta debe ser nuestra primera acción.

En segundo lugar, es necesario que entendamos que no debemos luchar contra nuestros hermanos, sin importar su apariencia. En vez de ello, todos tenemos que unirnos para luchar contra el virus de la codicia.

En tercer lugar, tenemos que entender que nuestra arma en esta lucha es el amor y nuestra interconexión. Podemos marchar, pero si marchamos para luchar unos contra los otros, esto sólo fortalece a nuestro enemigo común, al virus de la codicia.

Una vez que lo derrotemos, entenderemos que este virus apareció sólo para llevarnos a la unidad, a la felicidad, a la seguridad, a la eternidad y al amor.

Que seamos todos saludables y exitosos.

A. Angelov, M.D. (Boston, MA)

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