Un boleto hacia el tesoro de la sabiduría y el alcance

Pregunta: ¿Existe un truco especial que pueda yo usar para que la sociedad me direccione constantemente, a pesar de los disturbios de mi ego?

Respuesta: Es un punto muy interesante. Vemos que a través de la historia, hasta nuestros tiempos, el hombre ha llegado a ser más inteligente con cada generación. Y esta sabiduría se acumula más en cada generación que en una persona en sí.

Por ejemplo, una persona vivió setenta años y nació nuevamente en la próxima generación. Pero ¿Por qué nace sin todo el conocimiento y experiencia que había adquirido en su vida previa? Por otro lado, ¿Por qué necesita morir? ¿Por qué  no puede llevar toda la sabiduría acumulada de generación en generación?

Los animales operan por instinto el cual está programado en ellos. Después de que nacen, no necesitan aprender. Ellos ya tienen el instinto natural que se requiere para la vida. Pero esto no existe en los humanos. Entonces ¿Cómo puedo pasar todos mis logros, mi conocimiento, y la experiencia que he acumulado de una generación a otra?

El Creador ha preparado un método especial para nosotros. Si nos desarrolláramos como animales, sólo en el nivel físico, no seríamos capaces de pasar ningún conocimiento que hayamos adquirido como humanos (como seres corpóreos, es decir los niveles del inanimado, vegetativo, y animado del grado humano).

Ahora cuando entramos al cuarto y último nivel de nuestro desarrollo humano (el cual es la razón de la crisis global social), sentimos que no estamos adaptados a esta globalización, que no estamos conectados con la sociedad en un nivel global, y no la usamos con el fin de desarrollarnos.

La naturaleza demanda que empecemos a desarrollarnos de una manera interesante: Si estoy conectado con el entorno y me desarrollo con su ayuda, internamente creo nuevos niveles para alcanzar mi conexión con este entorno. Por consiguiente, llego a ser un “humano” ya que adquiero el deseo de otorgar. Entonces todo mi trabajo, todo mi conocimiento, y todo lo que he adquirido durante los setenta años de mi vida permanece en el entorno.

Cuando muero y nazco nuevamente, empezando una nueva vida, ¡me conecto con todo el conocimiento que he dejado, como un tesoro, y continúo! Es decir que de ahora en adelante, según la medida que me conecte con el entorno de forma correcta, cada nivel será como construir un nivel más alto.

No tengo que reinventar la tabla de multiplicación y todas las otras reglas. Si me conecto con el entorno de forma natural, recibo de este todo el conocimiento que he adquirido previamente y he dejado en él. En realidad permanecí allí, ya que me conecté con ellos y establecí un contacto.

Entonces vemos cómo completamos todos los defectos, los espacios vacíos que los humanos han comparado con los animales. Este es un método maravilloso de avance que ha preparado el Creador para nosotros. De manera similar, por muchos años y quizás muchas reencarnaciones, puedo ascender al nivel más alto sin perder nada, incluso las cosas más pequeñas que he aprendido en este mundo corpóreo.

Cuando un bebé nace, le enseñamos cómo estar en contacto con el entorno ya que un recién nacido existe sólo en los niveles del inanimado, vegetativo y animado y necesita pasar por ellos rápidamente. Pero después de que la sociedad se desarrolle al nivel humano en el hombre, él se desarrollará como los bebés lo hicieron en el tiempo del Templo, en los que toda la gente de Israel estaba en el nivel de alcance espiritual, como se dice: “No hubo hijos, desde Dan hasta Beer Sheba, que no conocieran las leyes de la impureza y la pureza a la edad de seis años”.

Todos los alcances se preservan en el entorno. Yo me conecto con él durante mi tiempo de vida y llego a ser parte de este. Es allí donde se encuentran todos mis alcances, toda mi espiritualidad. El cuerpo corpóreo vive y muere una y otra vez porque es sólo la forma externa de lo que yo soy.

Todo esto es muy relevante hoy en día. Después de todo no conocemos aún la altura del grado al cual estamos destinados a ascender.

(55586 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 23 de Septiembre del 2011, Escritos de Rabash)

Material Relacionado:

Hay una sola fuente del deseo espiritual
La cura para la depresión es la conexión con otras personas
Nuestra principal carta ganadora

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta