Una persona espiritual en un mensajero de la tierra

La restricción no afecta los niveles inanimado, vegetativo y animado dentro de mí.

Yo tengo que existir y proveer para todo lo que necesito. No hay vergüenza al recibir de esta manera. Pero cuando he terminado con los tres primeros niveles y comienzo a pensar en el cuarto, en el nivel humano, que es donde comienzan las preguntas, y surge la libertad de elección: ¿Debo seguir recibiendo para mi propio bien o comenzar a otorgar a mi vecino? Todos los argumentos, análisis y trabajo giran en torno a esto.

Como estos primeros niveles están libres de restricción, haz lo que quieras con ellos, porque estás tomando lo que tu naturaleza requiere por el bien de la existencia. Cada persona debe tener lo que necesita para tener una vida normal. Una vida normal, significa lo que requiere la persona para liberar a su corazón y mente con el fin de cuidar de otro ser humano. Esto simplemente es nuestra responsabilidad. Así cómo debeos otorgar en el cuarto nivel, también debemos recibir en los tres niveles anteriores.

Por encima de eso, todo el cuarto nivel sólo existe para el otorgamiento. La restricción se hizo en él: La Luz Reflejada es el mandamiento de alcanzar semejanza con el Creador. Tenemos que sentir esto muy bien.

En otras palabras, hay partes dentro de mí que deben existir, como el corazón, el cerebro, y todas mis cualidades personales, pero ellas existe cómo carne normal, como materia. Hay una capa adicional en la parte superior de aquellos que es el trabajo interno, espiritual del ser humano dentro de mí. Esta es la cuarta fase dentro de la cuarta fase (Dalet de Dalet), que sigue a las tres fases preliminares de desarrollo dentro del hombre mismo. Esta es la fase que hace una restricción y una decisión sobre la pantalla, la Luz Reflejada, y la similitud de cualidades.

Esto es lo que significa estar en el nivel humano, donde tenemos que evolucionar de la naturaleza inanimada, vegetativa y animada y dejar de ser primates. Por esta razón, incluso estando en el grado humano, seguimos manteniendo todos los niveles anteriores del cuerpo inanimado, vegetativo y animado, así como todo nuestro desarrollo corporal de la ciencia, intelecto y sentimiento. Sin embargo, cuando alcanzamos el grado humano, lo percibimos como una aspiración especial que se despierta hacia el Creador.

La restricción, el trabajo interno, y el ocultamiento sólo se aplican a él y nada más. Por ello, el mundo espiritual no tiene en cuenta cómo se comporta la gente en su vida cotidiana. Cuando toda la humanidad en general alcanza la etapa de corrección, esto comienza a preocuparles a todos, pero al incluirse unos en los otros.

Esta es la razón por la cual aquellos que hasta ahora no siente un despertar hacia el mundo espiritual, no necesitan hacer nada al respecto. La propia naturaleza los dirigirá través de golpes. Toda la responsabilidad recae sobre aquellos que han sido despertados.

Debemos enfatizar y cuidar el deseo que pertenece al nivel humano, donde uno siente que le pertenece al Dador de alguna manera. Todo lo demás pertenece a la existencia esencial que no puede ser “condenada ni alabada”. Trabajamos sólo con el deseo de Dalet de Dalet en el cual debemos concentrar nuestra atención. Este sólo se puede cultivar a través de una conexión universal y mutua dentro de la sociedad.

(54318 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 9/4/2011, TES)

Todo viene de la tierra, pero depende del hombre
El grupo, la nación, el mundo
El punto central del universo

Un comentario

  1. Buenas tardes. Necesito ayuda ya que mi relación se está deteriorando entre mi pareja y yo, frecuentemente peleamos y ya no hay relaciones íntimas, queremos saber que nos está pasando.

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