Arij Anpin sobre el papel y en el alma

Cuando estudiamos El Estudio de las Diez Sefirot o “Ptijá” (“Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”), primero debemos aprender los diagramas mecánicamente. Después, cuando tienes todo el sistema ante tus ojos, puedes preguntar: “¿Por qué es de esta manera?”

Primero, debemos aceptar todo lo que está escrito “como es”, es decir como la realidad, después comenzarás a distinguir la razón por la cual todo está organizado de esta manera. No podemos devorar toda la sabiduría de una vez porque nuestras vasijas crecen, se vuelven más claras, y se conectan en un cierto orden.

Entonces, no tiene sentido construir nuevas teorías; más bien, tenemos que aprender todo de la naturaleza. En la naturaleza, nos movemos de la exterioridad a la internalidad. Entonces, primero percibimos la imagen (el esquema), y después penetramos más adentro, cada vez más profundo, hasta que llegamos a la esencia.

De otra manera, corrompemos por entero el enfoque para la revelación de la realidad. El noventa por ciento de las personas que abandonan el estudio son aquellos que fracasan en arreglar para sí mismos el enfoque correcto hacia la revelación. Todos estamos aquí para revelar el mundo superior. Sin embargo, aquel que no entiende que “no existe nadie más que Él”, que todo lo que existe viene del Creador, que necesitamos justificarlo, que necesitamos ver todo lo negativo como “ayuda en mi contra” y organizarlo de tal manera que, específicamente, gracias a esos obstáculos nos elevemos y aclaramos conceptos más exaltados, internos, y sutiles, tal persona no tendrá éxito.

Si una persona fracasa en organizar tales cosas una tras otra a manera de llegar a la percepción correcta, resulta que “mil entran a una habitación, pero sólo uno sale hacia la Luz”. Debemos seguir el ejemplo de los niños y aprender de la Naturaleza. Un niño no sabe mucho; no sabe lo que hace su padre, pero quiere hacer lo mismo. Él copia las acciones del adulto sin entender su sentido interno y juega con un martillo de plástico sin pensar demasiado. Esto es lo que necesitamos: Sin demasiadas deliberaciones, necesitamos dibujar un esquema de Keter, Aba ve Ima, Arij Anpin…. Por ahora, es suficiente para mí.

Entonces comienzo a penetrar cada vez más profundo. Esta es la única manera de avanzar; es una ciencia, y se supone que debemos aprenderla de esta manera. No es El Zóhar lo que estudiamos como un “remedio milagroso” (Segulá). El Estudio de las Diez Sefirot y “Ptijá” están llenos de diagramas y esquemas; de otra manera, no tendrás interés y simplemente esperarás la Luz que Reforma. Pero no sucederá de esta manera. Aún necesitamos ser inspirados por esta sabiduría ya que queremos encontrar dentro de nosotros mismos todos los elementos que están siendo descritos en los libros en el lenguaje de la Cabalá.

(56007 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 9/26/2011, “Ptijá”)

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