Cada uno según sus habilidades, y la eternidad para todos

Está escrito: “trabajé y hallé”. Sin saber qué es el atributo de otorgamiento, la persona intenta adquirirla por todos los medios, y lo hace. Entonces uno ve que realmente es un “hallazgo”, puesto que ella no sabía lo que estaba estudiando ni lo que estaba buscando. ¡De pronto ella descubre que ha encontrado algo completamente diferente!

Si lo hubiera sabido de antemano, no se habría esforzado ni por un instante, porque habría sido incapaz de orientarse hacia este. Así de opuesto es a lo que él pensaba. Antes, sólo le parecía que estaba pensando en el otorgamiento, sin embargo, seguía pensando cómo recibir, beneficiarse, ganar, y llenarse a sí misma. A esto simplemente le llamaba otorgamiento.

Sin embargo, por medio de la realización de tales acciones engañosas, incluso sin una intención adecuada, ella creció. Todo esto es debido al sistema que se extiende desde el mundo del Infinito hacia nuestro mundo y que preparó todo lo necesario para nosotros para que volvamos allí. Este sistema nos envía una “escalera” de grados espirituales, donde cada grado superior se sumerge en uno inferior. Por lo tanto, incluso al actuar por nuestro propio bien (Lo Lishma), podemos alcanzar el otorgamiento (Lishma).

Particularmente al encontrarse uno mismo en la oscuridad, es capaz de adherirse al superior. Después de todo, la persona no sabe a qué adherirse hasta que el superior le revela las fuerzas de otorgamiento. Entonces el inferior revela que está en conexión con el superior.

En otras palabras, todo lo que se nos pide es que hagamos todos los esfuerzos en la medida de lo posible. Por lo tanto, no debemos temer de estar tan alejados de la espiritualidad hasta el punto de no entender nada al respecto y de no ser capaces de hacer algo. Está escrito: “Uno no aprende con la mente”. Todo el sistema está construido de tal manera que cada persona, con todas las cualidades y rasgos con los que nació, tiene la oportunidad de alcanzar el otorgamiento, es decir, la propiedad del Creador y el propósito de la creación.

A cada uno se le da su propio camino, un lugar para hacer un esfuerzo y una oportunidad para alcanzar la adhesión con el Creador. Nadie está exento de este trabajo. Por lo tanto, uno debe ver la oportunidad que se le abre en cada momento para desear únicamente el otorgamiento. No debemos tratar de justificarnos a nosotros mismos pensando que estamos muy lejos del otorgamiento, que es imposible aspirar a él, y todo esto “no es para mí”. ¡Eso es incorrecto!

Cada uno es capaz de desear alcanzar el otorgamiento en cada instante dado. Y si la persona lo olvida, significa que el entorno no está organizado de manera que constantemente le recuerde que lo único que necesita es desear el otorgamiento. En consecuencia, constantemente la persona recibe ayuda u obstáculos (la línea derecha o la izquierda) en su avance. Sin embargo, siempre avanzará, ya sea en un rechazo continuo aun mayor o al acercarse todavía más.  De esta manera procederá.

Ha habido numerosos dichos acerca de este tema, por ejemplo: “trabajé y hallé” y “no es para ti el completar este trabajo, pero no eres libre de rechazarlo”.

(55577 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 8/14/2011, Shamati # 95)

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