La crisis económica como puerta de entrada al nuevo mundo

Pregunta: La economía moderna mide la prosperidad económica a través de indicadores e índices reales. ¿Tendrá el período de economía de la transición su propio estándar, es decir un “índice de garantía mutua?” ¿Cómo lo mediremos?

Respuesta: También será medido por medio del dinero. Dinero (Kesef en hebreo) significa cobertura (Kisuf), la pantalla.

Pregunta: ¿Quién determinará este índice?

Respuesta: Un cuerpo normativo único que opera de acuerdo a las necesidades y de acuerdo al nivel al cual todo el mundo es capaz de conectarse en la equivalencia de forma. Puede que ya sea posible escribir ahora la fórmula para ello. Estas cosas no son tan descabelladas.

En primer lugar, tenemos que encontrar las palabras adecuadas y escribir varios artículos sobre la esencia de la economía actual, sobre su historia y base, y acerca de la base sobre la cual se construye la relación mutua entre la gente. Después de todo, la economía es la expresión de nuestras relaciones, de nuestro egoísmo. Pero junto con ello, también está relacionada con la política y los sentimientos de la publicidad y las mentiras del mundo moderno. La economía no es una ciencia exacta, porque abarca los sentimientos humanos y las conexiones entre las personas.

Si la economía no incluyera nuestras sensaciones, si reflejara sólo los ingresos y los gastos, no enfrentaríamos ninguna crisis ni tendríamos problemas en absoluto. Sin embargo, como Baal HaSulam escribe en el artículo “Paz en el mundo“, no podemos medir los esfuerzos, el éxito, la satisfacción y las relaciones humanas solo por medio del dinero. Por ejemplo, yo no quiero trabajar con alguien, incluso si gano un mil dólares al día, y estoy dispuesto a trabajar con otra persona por cincuenta dólares.

No somos máquinas, y por ello la economía no es una ciencia exacta, sino más bien algo intermedio. Medimos lo que podemos, pero muchas veces nuestro ego estropea los “rígidos” cálculos, y no podemos lidiar con eso.

Esto ha sido hecho a propósito. El Creador “nos hace tropezar” desde el principio mismo: Hemos sido creados diferentes, y no podemos medirnos unos a los otros por medio de un parámetro. De aquí provienen nuestros problemas económicos.

¿Cuándo seremos capaces de construir la economía ideal? Cuando seamos capaces de medir nuestros deseos y pasiones, todos los aspectos de nuestro mundo interior. Es por eso que vemos que los economistas están indefensos sin los cabalistas. Trabajando solo, solo lo estropean todo.

Por lo tanto, tenemos que demostrar que es posible crear un nuevo sistema de medición. En primer lugar, tenemos que escribir una serie de artículos sobre la economía como el reflejo de nuestras relaciones, incluyendo las emocionales. Este razonamiento psicológico nos permitirá llevar al lector de manera suave hacia la Cabalá.

No es por casualidad que la crisis económica se ha convertido en una especie de “puerta” hacia el nuevo mundo. Esta refleja la imagen de nuestro mundo de la manera más amplia, y por medio de ella sentiremos lo que nos falta para poder sobrevivir y salvarnos a nosotros mismos.

Y lo que nos falta es la garantía mutua. ¿Qué es? La garantía mutua compensa los factores humanos que la economía no tiene en cuenta. Es imposible medirlos con dinero, pero podemos cerrar esta brecha de antemano. No está claro por qué una persona tiene que recibir dos libras de llenado, la otra medio kilo, mientras que la tercera una libra y media. La economía no puede dar una respuesta a eso, pero nosotros compensamos sus carencias con la ayuda del poder espiritual. Cuando nos elevamos por encima de todos nuestros deseos, que son tan diferentes, los llenamos con un cálculo más alto, el cual se convertirá en una característica definitiva de la economía del futuro.

Por lo tanto, nosotros complementamos la economía financiera con la economía de la Gematría. De acuerdo con ella, si la persona ejerce el máximo esfuerzo, de acuerdo con los atributos que recibió del Creador, está en un sistema, junto con todos los demás, en el final de la corrección. Te guste o no, no serás capaz de calcular correctamente alguna cosa de cualquier otra manera. La crisis se hará sentir hasta el final de la corrección, hasta que la compensación emocional basada en la conexión mutua compense todas las diferencias económicas al cien por ciento.

Uno de mis vecinos recibe más que yo, otro recibe menos, y un tercero recibe algo totalmente diferente. Al verlos, tengo que compensar todas estas diferencias con mi actitud. Así se complementan la economía material y la economía de las pantallas. Las dos cuentas, la corporal y la espiritual, se volverán una y se complementarán totalmente la una a la otra.

Esta es la razón por la que humanidad no será capaz de soportar la crisis económica. Y no es por el hecho de que se trate de la escasez de alimentos, se debe a que las diferencias entre las personas se revelan aquí. Nosotros lo vemos como la brecha entre los ricos y los pobres, pero en esencia, esta es la manifestación de la necesidad de compensar, reconciliar a la gente. Estamos buscando una oportunidad para compensar las diferencias innatas para que todos puedan ser iguales a los demás. Esto es lo que nos revela la crisis económica.

(56782 – De la lección diaria de Cabalá del 2 de Octubre del 2011, Shamati # 219)

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