No nos rezaguemos en el calendario de las correcciones

Hay tres grados de alcance en la adhesión total del hombre con el Creador: abrazo, beso, y adhesión (unión), que se logra con la ayuda del sistema de conexiones que revela la persona. Estos niveles son simbolizados por los días festivos al comienzo del nuevo año: el Año Nuevo en sí mismo (Rosh HaShaná), un abrazo desde la izquierda, y luego un abrazo desde la derecha, la Luz de Sucot, que crece más cada día hasta llegar al día 8, inmediatamente después del final de Sucot (Shmeni Atzeret), en el que se consigue la total adhesión.

Está escrito: “Su mano izquierda está bajo mi cabeza y su mano derecha me abraza”. Luego viene una conexión llamada “beso, por encima de Tabur, y luego en el nivel de Yesodot, por debajo de Tabur, en los deseos de recibir cuando la Luz de Jassadim ya está presente con el fin de atraer la Luz de Jojma en ella por el bien del otorgamiento.

El mundo entero está ahora revelando los mismos grados. Y aunque el mundo no sabe las fases que atraviesa, sigue pasando por el mismo proceso. En primer lugar las transgresiones se revelan poco a poco, una sensación mala, una razón que nos obliga a revelar el mal, porque nos sentimos mal. Pero todavía no sabemos por qué nos sentimos mal y nada sale bien en ningún lado.

Luego llega la siguiente fase en la que empezamos a revelar que la razón de estos fracasos es que no estamos conectados entre nosotros y no nos correspondemos con la naturaleza.

Cuando el Creador se vuelve hacia el mundo como un todo, a todo el pueblo, Él permanece en un cierto ocultamiento, y en lugar de Él, que está otorgando, ofrece al pueblo un representante de Él, la naturaleza circundante con la cual tenemos que alcanzar el equilibrio.

En vez de alcanzar el amor de los amigos y la construcción de una vasija espiritual común para la revelación de la Luz de adhesión, la gente está simplemente revelando la necesidad de unirse con el fin de corresponder al mecanismo global, integral, que opera en la naturaleza y ahora está comenzando a envolver también al nivel humano.

Anteriormente pensamos que esto sólo actuaba en los niveles inanimado, vegetativo y animado, y que era la ley de la existencia del universo. Pero nosotros nos considerábamos por encima de ella. Sin embargo, ahora se nos está revelando que estamos también en el interior de ese mismo mecanismo global, que está comenzando a expresarse en nosotros y que nos obliga a unirnos unos con otros, y también, con las demás partes de la naturaleza en un solo y único sistema.

Resulta que las “transgresiones” están comenzando a ser reveladas no sólo para aquellos que conscientemente aspiran a alcanzar la revelación del Creador, sino también para toda la humanidad, solo que ellos la revelan en una forma más oculta. Todas las personas tendrán que alcanzar la corrección, es decir, la unificación de unos con otros en todos sus grados: “abrazo, beso, y unión”, pero tendrán que hacerlo en una forma ligeramente diferente.

Primero vienen los fenómenos que se nos dan a nosotros como preparación. Y entonces, como dijo el Rambam, los secretos del otorgamiento comienzan poco a poco a ser revelados a las “mujeres, esclavos, niños y ancianos”, es decir a todos aquellos que no son “hombres”, capaces de superarse de forma independiente (un hombre, Gever viene de la palabra superación, Itgabrut).

Esto está hablando de toda la humanidad, que va gradualmente revelando las leyes del sistema superior. En virtud de esto, cada persona también adquiere la capacidad de unirse con los que pertenecen a los “hombres”, a aquellos que les proporcionarán la Luz de la adhesión con el Creador.

Por lo tanto, estas fiestas simbolizan un proceso bastante largo, en vez de los muchos días que aparecen al final del calendario. Cada nuevo día es una nueva revelación, primero de la línea izquierda, y los cinco días posteriores son la revelación de la línea derecha, y la difusión de la Luz en las siete Sefirot de Zeir Anpin hasta el octavo día, inmediatamente después del final de Sucot, Shmeni Atzeret, que ya corresponde a Maljut, la octava Sefira, que le sigue.

Todo esto simboliza un largo trabajo, escrupuloso, progresivo y gradual a través de los grados de los estados.

(56701 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/6/11, Shamati)

Las fechas de los estados
El día de expiación es un dia de alegria
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