Sólo queda un último paso por realizar

Pregunta: ¿Por qué decimos que el sistema es perfecto si falto yo dentro de este?

Respuesta: El sistema de los mundos que se expandió desde el mundo de Infinito hasta nuestro mundo es perfecto. Sólo le hace falta la Luz. El sistema está en un estado pequeño (Katnut), el cual es la mínima Luz necesaria para la existencia; sólo es llenado con la Luz de Jassadim (Misericordia).

Si recibimos el deseo de vivir, debemos estar incorporados dentro de este sistema. Despertamos Maljut, la última parte del sistema. Sólo existe un punto en Maljut a través del cual podemos entrar al sistema y llevar nuestro deseo hasta ahí. No se trata del deseo egoísta de un cierto individuo, sino de un deseo común. En otras palabras, es el deseo de otorgar.

Si introduzco el deseo de otorgar en Maljut, si mis amigos y yo queremos llegar a ser como un solo hombre, entonces este deseo de ser un todo singular no es el deseo personal de cada uno, sino nuestro deseo común. Esto es llamado “la plegaria de la multitud”, y es recibida en Maljut.

En este caso, se convierte en la décima Sefirá de todas las diez Sefirot, antes de la cual existen nueve Sefirot, cinco mundos. El último punto lo constituimos nosotros, la Maljut de todos los mundos. Aquí es donde introducimos nuestro deseo de conectarnos, es decir de otorgar, y así activamos las primeras nueve Sefirot, los atributos de otorgamiento. Estas comienzan a influir en nosotros de acuerdo con nuestra aspiración por el otorgamiento, y así nos corrigen.

La última Sefirá, Maljut, se convierte en el deseo de recibir y le da vida a las primeras nueve Sefirot y todos los mundos superiores. Esta se une con ellas en una fusión general en un solo sistema.

Es así como entramos al sistema superior y llegamos a conocerlo. Entonces comenzamos en realidad a alcanzar todo lo que leemos en El Estudio de las Diez Sefirot: Atik, Arij Anpin, sus acciones, Aba ve Ima, y ZON que ascienden y descienden, la interacción entre las diferentes partes de los Partzufim espirituales, y gotas de Luz que caen (Mazalin) desde Arriba. Vemos todas esas relaciones entre nuestras raíces espirituales, llegamos a conocerlas, y podemos ya comenzar a activarlas con base en nuestro conocimiento del sistema.

Me familiarizo con todo. Es como si viera que aquí hay un supermercado, el banco, yo, mi familia, mis parientes, los más distantes, etc. Así es como comienzo a aprender del sistema superior y comienzo a avanzar.

Entonces los libros de Cabalá se vuelven manuales para mí y no un remedio milagroso (Segulá). Es como comprar una lavadora, por ejemplo, y abrir el manual para leer cómo funciona. Así es como abro El Estudio de las Diez Sefirot y veo cómo activar el sistema superior.

Incluso puedo arreglarme sin un libro, como está dicho: “El alma del hombre le enseñará”. Puedo aprender del sistema incluso sin los libros e integrarme a este.

¡Y todo esto está justo ante nosotros! Sólo queda un último paso por realizar.

(56537 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/04/2011, Shamati # 42)

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