Un descenso en el entrenamiento

Pregunta: ¿Qué tipo de convenio formamos que nos permite continuar cuando nuestro deseo desaparece?

Respuesta: Un convenio celebrado por el bien del futuro, es como un atleta que entrena para un rendimiento competitivo en el futuro. Estoy entrenando ahora porque quiero alcanzar grandes resultados después.

Estos son ejercicios artificiales de la misma forma en la que yo levanto una barra de pesas, salto para hacerme más fuerte, y luego realizo aquello para lo cual estoy ahora entrenando. Hago ejercicios que imitan el estado futuro de modo que pueda soportarlo mejor cuando llegue el momento.

Esto se hace en el ejército y en cualquier otro lugar donde el propósito es educar a la persona y prepararlo a él o ella para acciones especiales. La situación de la vida real es imitada con el uso de la imaginación. La persona sabe que está participando en maniobras de entrenamiento que están directamente relacionadas con la realidad y que están cerca de las situaciones que encontrará en un combate real.

Al establecer el convenio, estamos trabajando para el futuro. La única diferencia es que en nuestro contrato queremos conectarnos con la fuerza superior a la que nos sentimos cercanos ahora. Es por eso que hacemos ejercicios que nos enseñan a no separarnos de ella, incluso en los estados de la separación que vendrán en algún momento posterior.

No hay pasado, presente ni futuro. Yo no atraigo nada del pasado, todo existe en mí ahora, en el presente. Sin embargo hoy, cuando me preparo para un estado de descenso, recibo una oportunidad para soportarlo mejor.

Después de todo, ya he construido el modelo de este estado e hice los ejercicios por adelantado para prepararme para lo que suceda si la Luz que Reforma no vienen a mí, y la fuerza que me apoya no esté allí. De lo contrario, ¿cómo podía yo demandarla y actuar mientras esta no esté conmigo?

Yo establezco este convenio con mis amigos y con el Creador, la fuerza que me da vida y me apoya, la fuerza de la vida espiritual. En este momento, esta fuerza me sostiene y me da la oportunidad de escuchar y aprender, pero podría llegar un día en el que no pueda llegar a la lección, participar en ella, avanzar o hacer preguntas. Entonces, querré la fuerza, que ahora está cerca de mí y me inspira a estudiar, a que se queden ellos conmigo y a que me ayuden una vez más.

Me entreno para el futuro de la misma forma que cualquier deportista o persona que piensa en el mañana y que se prepara para la acción futura. Este no es un convenio por escrito, pero puedes recrear esta situación dentro de ti como si fueras a algún sitio con alguien más. Llegar a determinados acuerdos con otra persona y hacer ciertas cosas. Por esta razón, puedes planear de antemano cómo irás, qué dirás, y cómo te presentarás. Te pones en una situación similar antes de tiempo.

Sin embargo, lo que es especial acerca de un convenio espiritual es que tú lo estableces cuando estás lleno de fuerza y planeas para un futuro estado de total desesperanza, tratando de acostumbrarte a él.

(58781 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/26/2011, Escritos de Rabash)

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