Un mundo que aparece desde la niebla

Todo tipo de deseos aparecen ahora dentro de mí, y siento que no son míos, aparecen desde otro lugar. Me pregunto: “¿quién soy yo?” “¿Qué soy yo?” “¿para qué existo?” “¿de qué parte dentro de mí viene esto?” “¿Necesito esto o no?” “En realidad, ni siquiera quiero nada”.

De repente, empiezo a pensar: “¿por qué no me apetece nada?” Porque todo esto no es mío, hay alguna fuente externa que me gira y me manipula. Por una parte, como persona comienzo a obtener un sentimiento tenue subconsciente de que todo esto no soy yo, el mundo no es el mismo, tiene varias capas, y hay alguien más que me controla y me dirige. ¿De dónde viene esto? ¿Es esto mío o no?

Por otro lado, los deseos que surgen en mí no hacen que yo me realice; no sé qué hacer con ellos o qué puedo conseguir con ellos. Dentro de mí, hay una lucha para comenzar a realizarlos. No puedo ver que estos son míos, no puedo sentir de la forma en la que solía sentir y no siento que haya un objetivo en la comprensión de estos deseos que realmente pueda conseguir algo de esto.

Por otra parte, fuera de mí está apareciendo un sistema enorme que me muestra el mundo bajo una nueva luz. Empiezo a sentir que yo existo en un mundo confuso. Mis deseos no son míos, el mundo no es lo mismo. ¿Qué hacer? Esta imagen que sale gradualmente como desde la niebla, es muy característica de nuestra generación. En esencia, es lo que está causando la crisis.

(56095 – De la serie Lecciones virtuales del Domingo del 25 de Septiembre del 2011)

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