¡Presta atención y repite después de Mí!

Cuando me elevo por encima de mi egoísmo y empiezo a preocuparme por los demás, no deseo borrar mi deseo de recibir anterior, ni me deshago de él y corro ciegamente hacia el deseo de otorgar y empiezo a disfrutar del otorgamiento como una madre feliz que alimenta a su bebé. Si una madre trata a otro bebé como al suyo y muestra el mismo amor (aunque esto no es natural), entonces ella adquiriría otra naturaleza: el deseo de otorgar por sobre su deseo de recibir. En la diferencia entre estos dos niveles, nosotros descubrimos la profundidad de nuestra vasija (el deseo) y sus cuatro fases por medio de las cuales alcanzamos la creación.

Así se desarrolla nuestra “educación formal”, y tenemos que dirigirnos a nosotros mismos a la espera de la llegada de nuevas formas de otorgamiento. No importa qué tan inesperada y sorprendente sean, estas deben llegar lo más pronto posible. La disposición a aceptar estas nuevas formas no llega sino bajo la condición de que la persona practique en un grupo.

El grupo está controlado desde Arriba, y si nos ponemos en sus manos, esto nos preparará para aceptar todas las formas de otorgamiento de la Luz que Reforma. Nuestra tarea es prepararnos a nosotros mismos y permitir que la Luz superior haga su trabajo. En este sentido somos sus socios. Por un lado, aquí todo depende de nosotros, porque sin la preparación la Luz no funcionará, ya que está en completo reposo. Nuestra preparación nos da la capacidad de sentir la influencia de la Luz.

Pero en realidad, sólo descubrimos nuestra vasija y revelamos la Luz, que estaban previamente ocultas, en una nueva forma. Esto significa que debemos preparar las formas, pero estas son realizadas y sentidas por nosotros en la medida en que sean similares a la Luz Superior.

Hay “613” Luces diferentes en la Luz superior, así como todos los peldaños y todo el plan de la creación desde el principio hasta el final. La vasija se desarrolla desde el punto de “ausencia”, yendo por todo el camino: en primer lugar hacia abajo y luego de vuelta, de abajo hacia arriba. En un momento determinado del desarrollo, en el que la criatura se da cuenta de sí misma, se convierte en socio del Creador en la creación de formas semejantes a la Luz.

Toda nuestra educación espiritual es una educación formal, aprendiendo las formas dentro de las formas. El deseo busca las formas que se asemejan a la Luz, y si las encuentra, alcanza la adhesión con la Luz.

(60529 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/13/2011, Escritos de Rabash)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: