¿Cómo podemos protegernos de la naturaleza?

Tenemos algo que decirle a la gente que quiere escuchar explicaciones. Tiremos nuestras cartas sobre la mesa y evaluemos la situación de manera realista. Primero, somos conducidos ​​por la naturaleza y existimos en su sistema. Ustedes pueden ver por sí mismos que a pesar de todos nuestros intentos vanos, nosotros no controlamos el mundo. Este es conducido por un determinado programa que opera de acuerdo a ciertas fuerzas. Al final, estamos bajo su control.

Segundo, al movernos de esta manera, no sabemos dónde terminaremos. Entonces, ¿cómo desciframos el programa de nuestro desarrollo? ¿Cómo lo controlamos? ¿Tal vez endulzándolo un poco? Por ejemplo, hoy en día los líderes europeos no son capaces de endulzar la píldora amarga prescrita para la eurozona. Ellos ya están inclinados a considerar que todo este mercado común es un error. Sin embargo, ¿de qué error podemos hablar si es parte del programa? Lo que pasó, pasó, y nada puede hacerse al respecto. Es una tontería lamentar el pasado.

El hombre ha sido creado de tal manera que antes de que él pueda unirse realmente a una fuerza operativa, es incapaz de entender que en vez de representar la función, él representa el resultado de la acción. Por lo tanto, la humanidad está descubriendo su impotencia debido a los problemas actuales. Pero la crisis real aún no ha comenzado. La crisis tiene varias capas, y su principal característica no es ni la recuperación de la deuda ni el desempleo.

En un futuro cercano (posiblemente uno o dos años a partir de ahora, si el proceso se acelera), veremos que el mundo no puede seguir existiendo. Los desastres climáticos, los problemas económicos e industriales nos pondrán en el borde de un acantilado. Las naciones no serán capaces de manejar la enorme cantidad de desempleados. Nosotros simplemente no tenemos un sistema que sea capaz de soportar algo por el estilo. Y entonces los desastres obligarán a las personas a escucharnos.

Tercero, debemos preguntarnos ¿por qué la evolución nos sujetó a este tipo de conmociones de gran alcance? En nuestras condiciones actuales, los diferentes tipos de niveles vegetativo y animado de la naturaleza, simplemente se extinguen como los dinosaurios. ¿Así que tal vez nosotros también desapareceremos de la faz de la tierra bajo la cuchilla de la guillotina?

En este caso, no tenemos otra solución sino buscar un tercer poder que trabaje en contra de la naturaleza, en otras palabras, contra el Creador. No importa cómo lo llamemos. Películas de Hollywood representan también las amenazas globales, pero en forma de un asteroide volando hacia la Tierra dispuesto a destruirla en cuestión de segundos.

Como regla general, los protagonistas de las películas logran salvar a la humanidad. También nosotros necesitamos volvernos hacia la humanidad con una petición de protección. Tenemos que encontrar la fuerza protectora para resistir a la naturaleza, que nos está llevando a la muerte. Somos parte de su programa, y ​​si “la ciega naturaleza” ha planeado que nosotros terminemos con una serie de cataclismos, entonces, ¿cómo encontrar un poder alternativo para un desarrollo posterior? ¿Cómo podemos cambiar el programa?

En primer lugar, tenemos que elevarnos a un nuevo grado, adquirir la sabiduría, y comprender lo que implica el programa común. Esto nos lleva al cuarto punto, en el que finalmente debemos darnos cuenta de que nuestra esencia, el deseo egoísta, es la fuente de todos los desastres. Si no fuera por el ego, no estaríamos destruyendo la sociedad humana, la institución familiar, el sistema educativo, las relaciones entre las personas, los países y las religiones, no estaríamos creando divisiones artificiales que nos separan y que al final sólo conducen a la mutua destrucción.

Una vez que nos demos cuenta del mal, pensaremos en lo que llamamos el bien. Y entonces aprenderemos de la naturaleza, en la que opera el mecanismo integrado de unidad y reciprocidad. Somos capaces de imaginar esto y de observarlo con nuestros propios ojos. Entonces, ¿qué nos hace falta? Sólo la capacidad de elevarnos por encima de nuestra esencia.

¿Seremos capaces de cambiar el curso de nuestro desarrollo, si nos elevamos por encima de nosotros mismos, o la naturaleza sigue siendo más fuerte que nosotros? No, no es más fuerte. ¿Por qué no? Porque la naturaleza nos controla a través de nuestro egoísmo, pero si nos apoyamos mutuamente y nos fortalecemos unos a otros, si construimos un sistema común y queremos unirnos, sin importar cómo, las fuerzas de la naturaleza nos desarrollarán por el buen camino.

De hecho, nuestro egoísmo ya no quiere seguir creciendo, porque su crecimiento sólo causa más problemas. Finalmente, podemos adquirir la posibilidad de controlarlo y, además, de utilizarlo para avanzar en el buen camino, pero sólo si aprendemos a usarlo para la unidad. La esencia de todo el mal es que nosotros nos desarrollamos al hacernos daño unos a otros, mientras que la esencia de la bondad consiste en desarrollarnos al unirnos unos con otros.

Guiada por la necesidad, la humanidad tiene que cambiar completamente su actitud hacia la vida, el entorno, la sociedad, la crianza y la educación de los hijos. Tenemos que construir todo lo que nos rodea de manera que nos permita estar rodeados de calidez, como los niños. Nosotros tratamos de situar a los niños en una sociedad ejemplar para que puedan aprender a comportarse bien, a cuidar de sí mismos y de los demás, y así sucesivamente. Me gustaría llevar a mi hijo a la mejor guardería, que aprenda allí la reciprocidad, idiomas, y que sea un buen niño o niña.

La evolución misma ha implantado en nosotros una actitud paternalista, que nos permite entender cómo tratar a los demás. No es casualidad que fuéramos divididos en géneros masculino y femenino, que juntos creemos la posteridad, el grado siguiente. Esto nos permite ver cómo construir para nosotros un entorno adecuado. Nuestro cuidado natural de los hijos y nietos nos empuja hacia lo mismo. Y es por eso que hoy tenemos que crear una guardería universal para todos. Quien quiera ser un maestro es bienvenido.

En términos generales, el único problema de la humanidad es la educación. Y para ser más precisos, el problema es entender que este es el problema principal. Es por ello que nosotros explicamos al mundo que el poder que necesitamos despertar ya está dentro de nosotros, está en la unidad entre nosotros.

La ciencia confirma que cuando la gente se reúne y se unen, genera un nuevo poder especial, integrado que existe por sí mismo. Por ejemplo, este poder une a una nación al mantener un enfoque común, un carácter y un potencial en la gente. El poder de la unidad que aparece a lo largo de años de vida e interacción mutua, no viene de Arriba sino que existe entre ellos de acuerdo a la forma específica de su unidad.

Del mismo modo, cuando nos unimos hoy, engendraremos este poder nuevo e integrado de unidad mundial, que se convertirá en nuestra protección, el algo más poderoso que la naturaleza, que el clima, que la ecología, o cualquier otra cosa. Después de todo, este poder es un camino más alto, el cual pertenece al grado humano, y eleva al hombre por encima de los otros niveles de la naturaleza. Y por esta razón, este poder definitivamente nos ayudará a endulzar nuestro desarrollo en vez de temblar como conejos que están siendo llevados a algún lugar desconocido. Nosotros controlaremos el proceso en acción.

(60404 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/7/2011, “Matan Torá” (la entrega de la Torá)

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