¿Te gusta ver a otros como si fueran más grandes que tú?

Si yo tengo un hijo pequeño al que voy a enviar al preescolar porque quedarse en casa ya no es suficiente para su desarrollo, trato de colocarlo en un grupo de niños ligeramente mayores, en lugar de niños menores de manera que pueda aprender de los niños mayores. En otras palabras, mientras más alto sea mi entorno, más oportunidades tengo de avanzar con este. Y al contrario, si estoy en compañía de personas primitivas, me relegan hasta el nivel de sus valores. Todo depende del entorno.

Seguimos este principio cuando tomamos decisiones en nuestras vidas, viendo que “tu entorno de hoy es tu mañana”. Para la persona interesada en crecer, es útil estar entre personas grandes. Sin embargo, ella tiene que darse cuenta que ha llegado ahí para crecer. Si simplemente viene y se sienta entre personas que no son de su nivel, entonces mientras más grandes son ellos, más le molesta la situación. Él quiere minimizarlos.

Sin embargo, si viene con el propósito de crecer en el entorno de tales personas, mientras más grandes son, más feliz está él. Su única carencia es el odio y el fuego que arde en su interior por la sensación de ser mucho menor de lo que ellos son. Pero está contento con tales sensaciones porque lo aguijonean y le urgen a moverse hacia adelante.

Así, todo depende de la intención de la persona, en lo que quiere de su entorno. La persona puede evaluar una sociedad externa por sus valores e intereses, por ejemplo si les gusta la música y el arte, o si son personas educadas e inteligentes. Existen criterios con los cuales se puede examinar una sociedad.

Pero no existen criterios para tal examen en una sociedad cabalística. Las únicas personas que se reúnen ahí son aquellos cuyo punto en el corazón fue despertado y simplemente quieren desarrollarlo. Todos ellos pasan por altas y bajas constantes. Nadie sabe en qué grado está realmente, no hablemos de saber el grado de su amigo.

Todo depende solamente de cómo percibe la persona al grupo, como Rabí Yossi Ben Kisma que valoraba a sus pequeños y normales estudiantes a tal grado que no era capaz de avanzar sin ellos.

Entonces, es muy importante entender que el grupo, el entorno, es algo que la persona percibe en el interior al valorar a los amigos que el Creador le trajo, quien les dio a ellos el mismo deseo hacia la espiritualidad. Ahora, puedo crear un entorno para mí mismo de acuerdo con la altura y los valores que son requeridos para mi avance, de acuerdo a cómo y hacia dónde quiero avanzar.

Aparte de eso, ahora, puedo estudiarme a mí mismo. El grado según el cual me agrada verlos como grandes, es un signo de que realmente estoy dispuesto a avanzar. Al fin y al cabo, es posible avanzar sólo debido a mi entorno. El querer verlos como menores que yo, significa que estoy buscando una manera de satisfacer mi orgullo, no de avanzar.

A través de nuestra actitud hacia el entorno podemos medir de forma precisa nuestro estado espiritual ¿Estoy aspirando hacia la meta de la creación, o estoy buscando una sensación agradable, llenando mi egoísmo con un sentido de importancia propia?

(61436 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/22/2011, Escritos de Rabash)

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