La tercera fuerza

Tendremos dificultades hasta que adquiramos una fuerza más aparte de la naturaleza, es decir del Creador, que influya en nuestro deseo de recibir y lo lleve hacia adelante como un tren sobre las vías. Sin una fuerza adicional, este proceso está enteramente predeterminado. Todo en este está establecido, para incluir el fin de los plazos y el punto final. Incluso me doy cuenta de que la vida fluye a su propio ritmo y no depende en absoluto de mí.

Pero la ciencia de la Cabalá me permite evocar una tercera fuerza que me ayuda a controlar mi propio desarrollo. La fuerza de la Luz aún dirige mi tren expreso hacia adelante, y nada puede hacerse al respecto. Pero puedo usar una fuerza adicional para avanzar consciente y sensiblemente, para entender el proceso y saber qué tipo de tren es este, hacia dónde y porqué acelera, qué lo mueve, etc. Al averiguar todo eso, veo qué fuerza auxiliar necesito y qué puedo cambiar con su ayuda.

Entonces, no tenemos oportunidad de cambiar nada hasta que entendamos qué es nuestra naturaleza, nuestro egoísmo y hasta que tomemos consciencia de su maldad, hasta que hagamos contacto con la fuerza de la naturaleza que nos empuja hacia adelante sin pedir nuestra opinión y sin preguntarnos si estamos de acuerdo. Ante todo, tenemos que aprender el estado real de las cosas.

Es por eso que los cabalistas llaman a la Cabalá la raíz de todas las ciencias. Porque investiga la esencia de la materia, así como las fuerzas que la influyen, la controlan, y la desarrollan. Esta es otra fuerza, “la Luz que Reforma”, que es algo completamente diferente. Viene sólo cuando la evoco. De otra manera aún soy movido por la oposición entre la Luz y la vasija.

“La Luz que Reforma” es una fuerza especial, adicional que primero y antes que nada, me proporciona el nivel humano. No hace nada por su cuenta. Yo la controlo y la activo según el grado en el que he indagado el proceso y he aprendido el mecanismo. Incluso si no sé exactamente cómo es activada, aún así la quiero a pesar de mi deseo, a pesar del desarrollo estándar, a pesar del tren que se mueve sin mi participación.

Precisamente la ciencia de la Cabalá me da una conexión con esta tercera fuerza alternativa, con la Luz que Reforma. Y entonces realmente soy capaz de moverme hacia adelante como una persona que es similar al Creador, controlando el proceso y viéndolo desde arriba. A vista de pájaro, veo la materia de mi deseo, veo la fuerza que lo empuja por la senda, veo el programa que garantiza que este sea llevado hacia el punto final a su debido tiempo al combinar las fuerzas de la Luz y la vasija. Similar al Creador, veo de arriba hacia abajo, las dos fuerzas a través de las cuales Él controla la creación.

Pero al mismo tiempo, deseo que la tercera fuerza adicional reine dentro de mí, la línea media, la pantalla. Este el ser humano que yo construyo dentro de mí. Quiero avanzar sólo con su ayuda. Este contiene mis decisiones, mis acciones, y sus resultados. Todo está presente ahí, en la línea media. Nos movemos en dos líneas como animales atraídos hacia la bondad y huyendo del mal; pero la tercera fuerza es la verdadera mente en virtud de la cual primero hago una restricción en todo y reviso y analizo la situación. Tomo consciencia del mal y del bien, y entonces llego a una decisión. Después, ya “presiono el acelerador”, sabiendo cuánto y de qué manera avanzaré en esta tercera línea.

Yo mismo establezco las restricciones necesarias, y todas se resumen en la activación del programa general de la evolución conjunta, a mi manera. Yo lo detengo, lo controlo, y precisamente este control sobre la evolución me hace humano. Pero primero tengo que entender en qué me convierto.

Esto significa que la entrega de la Torá, es decir el método de corrección, está destinada a permitir que ascendamos por encima del proceso natural de desarrollo y que nos elevemos al nivel humano. Hoy le está sucediendo esto a toda la humanidad, que está descubriendo que está completamente sometida al programa de gobierno. Todo lo que hemos hecho en el mundo en realidad no fue hecho por nosotros. Los sistemas que formamos son en esencia frutos de nuestra naturaleza egoísta. Era la naturaleza la que nos empujaba hacia adelante, la que nos forzaba a construir nuestra sociedad y todos sus mecanismos subsidiarios de una cierta forma muy definida.

Y ahora estamos descubriendo que este proceso no es suficiente para nosotros. Ha llegado una situación en la que es necesario que nos elevemos por encima de este proceso, que entendamos que hasta ahora, fue realizado por la naturaleza, pero que hoy tenemos que aprender a controlarlo nosotros. Los métodos egoístas ya no funcionan porque ha llegado el momento de aprender el programa y actualizarlo nosotros mismos.

Cada uno de nosotros recibe un despertar personal, pero la humanidad recibirá un despertar a escala global. Fuimos conducidos mediante golpes cualitativos y decepciones en el nivel de la búsqueda interna, mientras que la humanidad recibirá las razones necesarias en el nivel material, a partir de problemas de seguridad, comida, catástrofes ecológicas, el clima, etc. Y todo esto está destinado a llevar a las personas a la búsqueda de la fuerza alternativa que le permitirá a la humanidad controlarse. La crisis empeora, los desastres son más poderosos, y no tenemos hacia dónde huir hasta que encontremos esta fuerza.

Este será el ascenso general. Por lo tanto, todas las personas necesitarán la ciencia de la Cabalá. Al fin y al cabo, no encontrarán la tercera fuerza en ningún lugar del mundo. Esta no está presente en sus ciencias y métodos.

Mientras tanto, tenemos que ayudarlos. Incluso si aún no pueden encontrar la solución, aun así debemos ir hacia ellos.

(60054 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/7/11, “Matan Torá” (La entrega de la Torá)

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