Memorias del desierto

Pregunta: Hemos terminado la convención de la Arava con una obligación entre amigos de mantener la sensación mutua que alcanzamos en la convención.

Respuesta: Creo que todos están tratando de permanecer en el estado que hemos que experimentamos en nuestra unidad común. Todos lo recordarán al menos de vez en cuando y tal vez incluso constantemente. La luz brillará desde Arriba sobre la persona, y ella recordará y despertará. Y al final, recibirá un despertar externo para volver al mismo estado que experimentó en la convención. Ella no lo hará por su cuenta, sino que pasará a través del despertar común, la Luz que viene de Arriba, del Creador.

Este es un estado agradable, y es por eso que vale la pena para regrese a él. Naturalmente, todavía es una aspiración egoísta de sentirse bien en este estado brillante y exaltado. Pero esto ya viene de una acción correcta que se origina en la unidad y que está dirigida hacia ella.

Pregunta: ¿Cómo trabaja usted con esta obligación mutua durante la lección?

Respuesta: En este momento sólo debemos tener en cuenta: “¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Es porque yo estuve en un estado elevado? Entonces, naturalmente, quiero estar en él todo el tiempo y aún más que eso. ¿Estoy haciendo esto sólo para sentirse bien con respecto a mí mismo, porque esto es importante para mí? “

Es cierto que hemos experimentado una elevación especial, deseo, y fenómeno que nunca antes habíamos sentido. Pero, ¿cómo me percibo todo este estado? ¿Percibo que me beneficia, me hace sentir bien, confiado y cómodo? O deseo transferirlo a unas vías más elevadas, a desearlo por otras razones que me hacen sentir bien o me dan placer.

Quiero que esta sensación venga de la realización de su valor más alto sin ningún tipo de conexión para mí. Es así porque cuando esta viene de mi relación egoísta, mientras más me llene, mayor valor tiene para mí. Pero quiero apreciar esta situación, porque esta sensación de otorgamiento es una sensación mayor que viene de la fuerza superior, y de esta manera me convierto en cercano al Creador. ¡En este momento no tengo ningún sentimiento por él, yo no veo ninguna importancia o valor en Él, pero quiero verlo!

Ahora comenzamos a pensar en otra razón para experimentar el mismo estado que el que se alcanzó en la convención. Quiero sentirlo porque esto me trae más cerca del Creador, a un grado más alto. No quiero sentir demasiada satisfacción de esto. No es por eso que lo rechazo, sino yo no quiero que este me obligue. Quiero que la grandeza y la importancia del estado actual de otorgamiento me obliguen.

De esta manera empezamos a cambiar los grados. Es decir, quiero elevarme de la medida en la que estoy ahora mismo, en mi deseo actual, donde me siento bien y por lo tanto, deseo permanecer allí porque no es un desierto, sino algo bello y agradable, una tierra llena de vida. Sin embargo, quiero experimentar el desierto de mi ego y sentir el llenado en mi deseo de otorgar, en mi aspiración hacia el grupo, al Creador. Esto se conoce como maravillarse a través del desierto.

Por esta razón, ahora tenemos que tratar de cambiar la base y la causa de la maravillosa sensación de unidad que hemos alcanzado en esta convención, en la que no tuvimos ninguna influencia ajena. Y entonces ya empezamos a elevarnos hacia una actitud más espiritual, diferente hacia el grupo, el llenado, nuestra sensación interna, y el estado pasado.

Nos elevamos hacia un estado diferente en el que ya no estamos muy influenciados por los estados de ánimo o diferentes factores. Empiezo a estar más conectados con la importancia real del estado de otorgamiento. Esta es la Luz de Jassadim (misericordia) que ya ha despertado en mí, y un grado espiritual que está brillando ligeramente sobre mí. Yo trato de separarme de mi ego, de cuanto siento en él, ya sea que me sienta mejor o peor, de un modo u otro, deseo separarme de sus resultados, llenados y valores. ¡Yo no lo quiero!

Quiero que la sensación maravillosa, fuerte y buena permanezca. Yo no la abandono, sólo quiero percibir esto en mi actitud, que en vez de venir de mi deseo de recibir, viene de mis deseos de otorgar y tengo la intención de dirigirla toda hacia la unidad.

Hay muchas sensaciones internas, cálculos y manifestaciones en este sentido. Pero la Luz de corrección ya está despertando sobre nosotros estos estados. Y entonces el hombre comienza a recibir la llamada Luz de la fe, una fuerza que te mantiene por encima de tu ego, por encima de tus cálculos internos. Y entonces entramos en el trabajo real con la fuerza del llenado, los cálculos, y la actitud. Este ya es el comienzo del análisis.

(61316 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/21/2011, El Zóhar)

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