Otorgamiento sin recompensa

Baal HaSulam: “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”: Debido a ello nos vemos obligados a empezar con Lo Lishma (para uno mismo). Rambam dice, “nuestros sabios dijeron: Uno siempre debe estudiar la Torá, incluso Lo Lishma, porque a partir de Lo Lishma uno llega a la intención altruista de Lishma.

Esto significa que primero tengo que otorgar a los amigos, a los demás, y al Creador, tanto como me sea posible, pensando que gracias a esto me sentiré bien. Aun no tengo la correcta intención, sin embargo, ya realizo acciones de otorgamiento. Estamos acostumbrados también a hacer favores a los demás en este mundo con la esperanza de beneficiarnos de esto. La persona no ayuda a otros a menos que vea un beneficio personal en ella.

Mientras tanto, mi combustible no viene de la Luz que Reforma, sino de mi propio beneficio. Yo recibo un pago egoísta por mi otorgamiento, y esto es claro para mí. Pero gracias a estas acciones yo despierto la Luz que reforma, y ​​esta cambia mi recompensa.

La Luz hace “un milagro”, algo desconocido para mí. Me permite otorgar sin ningún tipo de recompensa. Estoy lleno, pero sólo por el otorgamiento. Se trata de un “movimiento en un solo sentido”. En este momento no podemos imaginar un llenado así, pero cuando la Luz nos cambie, entenderemos lo que es.

Así que mientras tanto, yo actúo con la intención egoísta de Lo Lishma, como si quisiera llegar a la intención de Lishma. Yo otorgo a los amigos, aprendo con el fin de despertar la Luz que me cambiará, pero mientras tanto, encuentro placer personal en esto. De lo contrario no podría comenzar.

Más tarde, la Luz que Reforma me permite actuar sin pensar en mí mismo. Entonces descubro que estoy totalmente fuera de mí mismo, en los demás, o en el Creador, que para mí son lo mismo.

Así que el mundo espiritual, la intención altruista, el otorgamiento, es cuando yo actúo sin ningún tipo de recompensa, sin ningún tipo de beneficio personal, consciente e inconscientemente. Sólo la Luz que nos influye nos habilita para hacer eso, aunque por ahora llevemos a cabo acciones egoístas, a condición de que nuestras acciones coincidan perfectamente con el consejo de los cabalistas.

Estudiamos juntos, entendemos que estudiamos sobre los estados corregidos, y queremos encontrarnos nosotros mismos en ellos. Por medio de nuestro gran deseo de conocerlos, de conectarnos con ellos, nosotros despertamos sobre nosotros mismos las Luces Circundantes.

En realidad, los libros de Cabalá nos dicen cómo estamos nosotros conectados el uno con el otro, cómo otorgamos a los demás, y cómo volvernos una vasija corregida. Así que si anhelamos este estado, por lo menos un poco, entonces a partir de ahí, como de un manantial de agua, la Luz que Reforma viene y nos acerca a la perfección.

(59445- De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/1/2011, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: