Yo, mi entorno, y la Luz

El hombre sólo avanza a través de la Luz. No podemos avanzar en la espiritualidad a través de nuestros propios esfuerzos.

En nuestro mundo la persona progresa a través de su mente, sentimientos, y de la sociedad, los libros, los maestros, las diferentes enseñanzas y aprende por medio del ejemplo. Aunque en realidad, la Luz que Reforma también funciona dentro de todo esto, porque la persona pone esfuerzo en el desarrollo, incluso si los motivos son egoístas. De esta manera hemos avanzado durante miles de años.

Pero si deseamos el avance espiritual, de manera consciente debemos despertar la influencia de la Luz sobre nosotros. De lo contrario, sin esta intención, avanzaremos del mismo modo natural que lo hace el mundo entero. Es por esto que está escrito que todo depende de la intención.

Necesitamos organizarnos nosotros mismos, organizar la meta y los medios para alcanzarla paso a paso. En cada etapa de mi avance es necesario que haya un cambio realizado a través de la Luz que yo atraigo, que opera y cambia mis cualidades interiores, deseos y pensamientos.

Gracias a que está en este mundo, debido a su separación del mundo espiritual y a su ocultación, el hombre recibe la oportunidad de ser libre y de evocar la influencia de la fuerza de la Luz que Reforma a través de su propia elección y deseo.

Esto puede ser hecho a través de acciones que no requieren que nosotros tengamos una correcta intención o que estemos ya en el mundo espiritual. Es así porque incluso si no tengo un deseo muy grande o un completo entendimiento, puedo hacer tales acciones y organizar para mi mismo un entorno que me influirá. Es específicamente a través del amor al prójimo, siguiendo la misma línea, que alcanzaré el amor por el Creador.

Nosotros despertamos la Luz y nos acercamos a la adhesión con el Creador a través de la fuerza de nuestra unidad. Por esta razón no hay lugar más importante donde podamos hacer un esfuerzo, sino en nuestro entorno. Incluso el estudio, la difusión y cualquier otro asunto, no son más que medios auxiliares, a pesar de que son necesarios en el camino hacia la unidad del grupo, donde la Luz será revelada, de acuerdo con la fuerza de la conexión del grupo.

Nosotros aceleramos la revelación de la Luz con nuestras acciones en nuestro mundo, por lo que se manifiesta más pronto que si nos desarrolláramos naturalmente, lo que se conoce como “a su debido tiempo” (Beito). Atraemos la Luz con nuestra conexión en el grupo, y cuanto más nos esforcemos por unirnos, más se manifestará. Este desarrollo se denomina “acelerar el tiempo” (Ajishena), según a el cual nosotros avanzamos.

(59193 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/30/2011, Escritos de Rabash)

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